La toma de Apatzingán marca el principio del fin del reinado del terror de los Templarios en Michoacán

09/02/2014 - 12:05 am

Apatzingán, Michoacán, 9 de febrero (SinEmbargo).- Grupos de autodefensa en compañía de elementos de la Policía Federal y del Ejército ingresaron ayer, desarmados, a la cabecera municipal de Apatzingán, el temido bastión desde donde el grupo criminal de los Caballeros Templarios sembró el miedo y la angustia en Michoacán, estado donde el crimen ha dejado más de 9 mil muertos en los últimos años, según el Vicario de esta población, Gregorio López Gerónimo.

El principio del fin de los templarios inicio ayer como la caída de los últimos grandes capos: sin un solo disparo.

Desde su nacimiento, en marzo de 2011, como una escisión del Cártel de la Familia Michoacana, los templarios implementaron un modelo criminal que involucraba la extorsión a comerciantes y pobladores, el cobro de derecho de piso a autoridades municipales, secuestros y violaciones de mujeres.

Las primeras ejecuciones atribuidas a Los Caballeros Templarios se presentaron con dos hombres colgados de unos puentes. Aparecían dos carteles pegados que indicaban “Lo matamos por ladrón y secuestrador. Atentamente, Los Caballeros Templarios.”

Ante el hartazgo ciudadano por el “olor muerte” desatado por el dominio de los templarios y la falta de efectividad de las distintas instancias de gobierno para combatirlos, el 24 de febrero de 2013 surgieron en Tierra Caliente Michoacán los llamados grupos de autodefensa con la misión de tomar las armas para garantizar la seguridad por mano propia.

Hasta ayer, se encontraban presentes en más de un veintena de los 113 municipios del estado.

Y ayer, el vicario de la diócesis de Apatzingán, Gregorio López Jerónimo, sentenció que quienes colaboren con la organización criminal se vayan o “se queden bajo su propio riesgo”, esto durante una misa ofrecida horas después de la toma pacífica de la ciudad por parte de autodefensas y fuerzas federales.

“El Padre Goyo”, hizo un llamado a los integrantes del cártel a que se entreguen voluntariamente y se sometan a la ley; llamó a la ciudadanía a “limpiar” su ciudad y al gobierno del estado, que está “coludido” con el grupo criminal.

El sacerdote, que en su momento aseguró que integrantes del Ejército y policías de todos los niveles estaban en la nómina de los templarios, convocó a la población a no temer a pesar de que en las redes sociales “están tratando de meter miedo”.

Expresó que hoy “Apatzingán tiene la gran tarea de limpiar la ciudad, el municipio y el gobierno del estado que está coludido con los templarios”.

Llamó a respetar la legalidad porque “quien no respeta un semáforo, no es capaz de respetar ni a su madre, no podemos vivir con el olor a muerte, no podemos vivir en los sepulcros porque eso nos convierte en gente esclava”.

Durante su sermón, llamó a la población a “dejar de tragar cuacuay (caca) y salir corriendo a obedecer a Los Templarios” y conminó a que denuncien a quien les pida hacer algo indebido “así sea la autoridad”.

“Ustedes son corresponsables porque votaron por el partido del diablo” y señaló que de ahora en adelante la gente tiene que aprender a exigir sin miedo.

El “Padre Goyo” conminó a la gente a denunciar “al vecino, al amigo que hizo mal y a ponerlo ante las autoridades para que pague por lo que hizo y el daño que causó a su prójimo”.

Aseguro que quien recibió una propiedad que no era suya debe devolverla y dijo que en Apatzingán hay más de 400 propiedades incautadas por el crimen organizado que contaron con la complicidad de notarios y de la propia autoridad.

Y aseguró que el crimen organizado ha cobrado más de 9 mil vidas en los últimos años que ha sentado sus reales en el estado.

UNA TOMA PACÍFICA

Autodefensas en el tianguis limonero de Apatzingán. Foto: Dalia Martínez
Autodefensas en el tianguis limonero de Apatzingán. Foto: Dalia Martínez

El primero de los autodefensas en ingresar a la capital fue el líder del grupo de La Ruana, Hipólito Mora, en compañía de unos 50 hombres desarmados, quienes arribaron a la catedral de Apatzingán a rezar y para reunirse con el “Padre Goyo”.

Acompañados por elementos de la Policía Federal y del Ejército de México, otros grupos de autodefensas ingresaron el mediodía, de manera oficial.

“Entramos como civiles, desarmados y en son de paz. Venimos a apoyar las acciones del ‘Padre Goyo’”, dijo Mora al presentarse en el centro de la ciudad.

En entrevista al concluir la misa a la que acudieron unas dos mil personas, y que estuvo fuertemente custodiada por elementos de la Policía Federal dijo que la denuncia de todos los templarios debe de ser una práctica común entre la gente y señaló que de ahora en adelante trabajarán en conjunto con las autoridades.

Aseveró que ahora son gente formalizada y guardias civiles reconocidas y enfatizó que la federación tiene el respaldo del movimiento para actuar en contra del crimen organizado.

Dejó en claro que no hay acuerdo alguno para dejar libre o escapar a “La Tuta” o a los otros líderes templarios y enfatizó que no descansarán hasta ponerlos ante la justicia.

Posteriormente salió a la plaza donde la gente lo recibió con aplausos e indicó que el de las autodefensas es un movimiento tan grande e importante como el revolucionario de 1910.

“Desde hace un año teníamos ganas de llegar a Apatzingán y hoy por fin se hizo el milagro y no nos vamos a ir hasta limpiarlo”, sentenció.

La gente congregada en la Plaza de la Constitución, frente a la Alcaldía, respondió con un “fuera el Presidente Municipal [Uriel Chávez], fuera templarios”.

Aseguró que existe un acuerdo con las autoridades federales para sacar a todos los Presidentes Municipales coludidos con el grupo criminal.

Mientras las autodefensas avanzaban crecían versiones que señalaban que los integrantes de los templarios estaban huyendo del municipio en camiones de pasajeros y autos particulares.

Para evitar su salida, los guardias civiles y las fuerzas federales instalaron puntos de revisión de automóviles; en uno de estos retenes fue detenido Antonio Magaña Pantoja, primo de Enrique “Kike” Plancarte, y medio hermano de Nazario Moreno “El Chayo”, dos de los fundadores del cártel junto con Servando Gómez Martínez, “La Tuta”.

Los autodefensas informaron también sobre la detención de la menos 17 halcones al servicio de la organización criminal.

La ciudad era considerada el bastión de los Templarios, pues desde ahí controlan la producción local de marihuana y los laboratorios clandestinos de drogas sintéticas, se financian a través de secuestros, extorsiones a pobladores, campesinos y empresarios, principalmente de esta región, por ello se convirtió en un objetivo prioritario para los grupos de autodefensas.

En un último intento por mantener el dominio de la ciudad, integrantes del cártel interceptaron las comunicaciones de los grupos que participaban en el operativo para lanzar amenazas.

Uno de los lideres de los caballeros templarios conocidos como el 7/7 o “El Pantera”, intervino las radiocomunicaciones de los grupos de autodefensas y amenazó con “generar una masacre” si continuaban avanzando hacia la cabecera municipal de Apatzingán, según pudieron constatar medios de comunicación que se encontraban presentes al momento de la intervención a las comunicaciones del grupo de Tepalcatepec que permanecía en la zona conocida como tianguis limonero.

En la intervención de la radiofrecuencia se escuchó por espacio de 10 minutos que “El Pantera”, advertía, en medio de palabras altisonantes que, “vamos a aventar una barredora y no nos importa que mueran inocentes”, dijo.

Una barredora, según explicaron los grupos de autodefensas es dinamita o granadas de fragmentación que aseguraron tener escondidas en el centro de la ciudad de Apatzingán donde se había desplegado un gran dispositivo de la Policía Federal.

Las autodefensas ya habían intentado apoderarse de Apatzingán en octubre del año pasado, pero el Ejército los obligó a entrar al pueblo desarmados y después tuvieron que huir del lugar al ser recibidos a balazos.

El 11 de enero, el municipio vivió una jornada de enfrentamientos armados que culminó con la quema de la Alcaldía y de varios establecimientos y vehículos. Supuestos templarios prendieron fuego a la biblioteca pública Benito Juárez, ubicada (…) a una cuadra del Palacio Municipal, que también fue incendiado, al igual que dos comercios y ocho vehículos, incluyendo autobuses de pasajeros y camiones repartidores de mercancías.

Poco antes de los incendios, los criminales se enfrentaron a tiros con miembros del Ejército en pleno centro de la ciudad.

El 17 de enero empezaron a surgir en las periferias de la ciudad grupos de autodefensa que recibieron la asesoría de otros grupos ya instalados en Tierra Caliente.

EL “MAL NECESARIO”

Un informe difundido en noviembre del año pasado destacó que los templarios lograron convertir a Michoacán en un gran “banco central” que les aporta al año al menos 970 millones de pesos gracias a negocios que van desde la explotación minera, la producción y venta de drogas, hasta la venta y producción de discos pirata, pasando por los secuestros y las extorsiones.

“El mundo no lo vamos a componer y esto es negocio”, mencionó hace una semana “La Tuta”, en una entrevista con un canal británico de televisión.

“A ustedes se les ha explicado, se les ha dicho que somos un mal necesario y que desgraciadamente o afortunadamente estamos nosotros, pero si no estaría otro grupo”, agregó y dejó en claro que todo era una cuestión de “negocios”.

La cifras proporcionadas por el informe no incluyen las ganancias que generan los estupefacientes comercializados en Estados Unidos: mariguana, amapola, metanfetaminas y cocaína que se envía a California, Atlanta (Georgia) y Dallas (Texas), ya que esta contabilidad incluye solo las ventas de drogas en territorio nacional.

La mayor parte de sus ganancias ilegales tienen como origen la extorsión a los sectores de construcción, ganadería, agricultura, comercios, servicios y sindicatos.

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