La pandemia no ha frenado la violencia en México, donde ya se alcanzó un récord de 117 fallecidos en un solo día.

Por Eduard Ribas i Admetlla

México, 9 jun (EFE).- El coronavirus SARS-CoV-2 sigue expandiéndose en México, con 120 mil contagios confirmados y 14 mil fallecidos cuando todavía no se ha alcanzado el pico de la pandemia, mientras que la violencia ha marcado un récord de 117 fallecidos en un solo día a pesar de la cuarentena.

Por una parte, las autoridades advierten que el país está atravesando la fase más crítica, pero por otra lanzan mensajes de que la pandemia “va hacia la baja” y este martes anunciaron la reapertura con limitaciones de parques y hoteles.

“México está dando un ejemplo en el mundo porque logramos aplanar esta curva y evitar que se saturaran los hospitales sin medidas coercitivas”, presumió el Presidente Andrés Manuel López Obrador.

SIN LLEGAR AL PICO DE LA PANDEMIA

Con 2 mil 999 casos nuevos confirmados y 354 muertos con COVID-19 reportados en las últimas 24 horas, México sigue sin alcanzar el pico de la pandemia pese al pronóstico inicial de que sería a principios de mayo.

Además, ahora cree que la enfermedad dejará 35 mil muertos en el país, una cifra muy superior a los 8 mil pronosticados en abril.

“Los datos indican que todavía estamos en una fase de ascenso, no estamos en una meseta. En algunas regiones se desacelera el crecimiento pero en otras no”, contó a Efe el doctor Malaquías López, profesor de Salud Pública de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Las cifras oficiales en el país han generado polémica por las pocas pruebas diagnósticas que se realizan, por lo que las mismas autoridades son conscientes de que el número de enfermos es mayor al registrado.

También existen “ineficiencias”, según admitió López Obrador, en el recuento de fallecidos con COVID-19. Algunos decesos tardan días en ser contabilizados y por eso las cifras que se reportan a diario varían mucho entre sí.

Con todo, el Gobierno federal anunció el 1 de junio la entrada a la “nueva normalidad”, aunque solo se reabrieron algunas industrias y se pide a la gente seguir en casa porque en los 32 estados del país hay “riesgo máximo” de contagios.

Peritos forenses y policías de investigación resguardan la zona donde fue encontrada una mujer asesinada el pasado 8 de junio, en ciudad Juárez, en el estado de Chihuahua. Foto: Luis Torres, EFE.

“Se ha generado mucha confusión, las personas están haciendo lo que hacían antes de las restricciones en plena fase máxima de contagios”, opinó Malaquías sobre el relajamiento de la cuarentena en la mayoría de ciudades, y lamentó que el Gobierno tiene “un discurso contradictorio a más no poder”.

LA VIOLENCIA NO OBEDECE LA CUARENTENA

Mientras las autoridades recomiendan permanecer en casa, el crimen organizado sigue en la calle, donde el pasado domingo provocó el día más violento en lo que va de año, con 117 homicidios en 24 horas, por encima del promedio anual de 80.7 asesinatos diarios.

Durante la contingencia sanitaria se han reducido todo tipo de delitos, como robos o secuestros, pero los homicidios se han mantenido por la batalla que enfrenta a los cárteles por el control del territorio.

“En el centro del país sigue una guerra abierta por el control del huachicol (robo de combustible) en particular en Guanajuato, Puebla y Veracruz”, explicó a Efe el profesor e investigador en la Escuela de Ciencias Sociales y Gobierno del Tecnológico de Monterrey, Juan Carlos Montero.

Además de la lucha entre cárteles por las rutas de trasiego de drogas, que afecta en distintas partes del territorio, entre ellos la Ciudad de México, apuntó el experto.

El país registró en marzo 3 mil asesinatos, el mes más violento desde que López Obrador asumió el poder en diciembre de 2018.

Y aunque el Gobierno presume de que los 2 mil 950 homicidios de abril suponen una reducción mensual del 1.66 por ciento, la organización Semáforo Delictivo recordó que marzo tiene un día más, por lo que el promedio diario en abril fue de 98.33 homicidios frente a 96.77 de marzo.

Desde el inicio de la guerra militar contra el narcotráfico, impulsada por el expresidente Felipe Calderón en 2006, la violencia ha ido en aumento y en 2019 marcó un récord con más de 34 mil 600 homicidios.

A pesar de la creación de la Guardia Nacional, un nuevo cuerpo de seguridad formado por militares y policías.

Para Montero, la estrategia de López Obrador con la creación de la Guardia Nacional “no supone una estrategia diferente a la de los anteriores gobiernos”, aunque ve con buenos ojos que la semana pasada el Gobierno bloqueara 2 mil  cuentas del poderoso Cártel Jalisco Nueva Generación.

“Lo habitual en México ha sido capturar a líderes de cárteles, pero no sirve de nada porque genera violencia por el control de la nueva dirección. La estrategia financiera suena prometedora”, expresó.