Yuridia Salvador Vásquez esoriginaria de San Andrés Montaña, Silacayoapan, Oaxaca. Mudarse significó para ella adaptarse a un nuevo mundo e idioma. No se siente una escritora del norte, sino del sur, a pesar de haber vivido una década en Ciudad Juárez.

Ella y otros compañeros escritores plasman en Versos de mi corazón: poesía y fotografía mixtecas cómo los afectó la migración. Para Yuridia, escribir es como pintar, así formula lo que siente. “Es la única manera en que puedo sacar todo lo que no expreso en el exterior”, dice.

Por María del Carmen Rascón Castro

Ciudad Juárez, Chihuahua, 9 de noviembre (JuaritosLiterario).- Yuridia Salvador Vásquez es una poeta mixteca, muy joven, radicada en Ciudad Juárez. Acaba de publicar sus primeros poemas en el libro Versos de mi corazón: poesía y fotografía mixtecas, junto a su hermano Bulmaro Omar y las hermanas Mariela y Faviola Vásquez Tobón. Quien aquí me ocupa es originaria de San Andrés Montaña, Silacayoapan, un pueblo de Oaxaca, al cual describe como “un lugar pequeño, agradable, muy natural, muy verde, donde la gente es muy unida al momento de realizar festividades y se apoyan en cuestiones de preparar todo juntos”.

Mudarse a la frontera significó para ella adaptarse a un nuevo mundo, porque la cultura es diametralmente diferente. Ha tenido que ajustarse al idioma pues, aunque hablaba español, no lo dominaba a la perfección. No se siente una escritora del norte, sino del sur, a pesar de haber vivido en Ciudad Juárez alrededor de diez años.

Al decidir junto al colectivo –es decir, los otros autores de Versos de mi corazón– cuáles temas desarrollarían, optaron por enfocarse en su vida en estas coordenadas y en cómo los afectó la migración de manera positiva o negativa. Todos acudieron a los talleres que Pedro Uc Be, escritor maya, impartió para ellos en una de las bibliotecas de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez.

“Olvido de mi canto” es su poema favorito, ya que “expresa la realidad de muchas personas que simplemente por adaptarse al nuevo lugar a donde van tienen que cambiar muchas cosas de ellos”.

El olvido de mi canto

Cada día que paso en este bosque
olvido que soy un cenzontle
y comienzo a cantar como un canario.

Tengo que cambiar tanto,
sólo para que los canarios me vean como ellos,
y no se burlen de mi canto, ni de mi plumaje.

Es tan triste saber que existen más aves como yo,
que empiezan a perder su canto,
para seguir sólo el del canario.

Ntanthodoí ntada xitái

Inm kivi yaah inh yukúu
Ntanthodí kúi inm laá
Tha ntaxai xitai tatoóh inm canario

Xitniñói ntadama-thaí
Na koní canario yeeh ntatoohmethí
Tha na o-kuakuntatí ntada xitái, ni xá tomìí

Ndhitá ña xini inh kúatati tah yeéh
Ndahxatí dhantañóoti ña xitatí
Ña canticó-oh-ti ñaah canário

En mixteco, Yuridia traduciría la palabra “poesía” como “toóh niuchi”, “palabras bonitas”, pues siente que se acerca al concepto de poema, una forma bella de decir las cosas. “Toóh candti”, “palabras del sol”, sería la segunda opción, porque para ella el sol es una parte fundamental de la tierra, y la poesía proviene de esa maravillosa fuente de luz y de ideas.

Desde que estaba en la secundaria le gustaba escribir canciones, pero dedicarse a la escritura no era algo que tenía en mente. En la preparatoria, tuvo una clase de literatura que atrapó su atención. Comenzó a escribir, pero era demasiado tímida para compartir sus poemas. Su escritor favorito es Jaime Sabines, pues siente que comunica con claridad y va al punto en lo que dice. Le gusta escucharlo por la forma en que se expresa.

Para Yuridia, escribir es como pintar, así formula lo que siente. Es la forma en que puede transcribir sus emociones y dar a conocer sus ideas: “Aunque tenga escritos que nadie ha leído, escribir es la única manera en que puedo sacar todo lo que no expreso en el exterior”.

Actualmente sigue escribiendo, pero no para publicar algo. Si lo hiciera, le gustaría tratar el tema de la desigualdad y la injusticia que existe en el país. Ella opina que se le “hace muy triste que habiendo gente millonaria en México, también exista gente extremadamente pobre”. Ante tal polarización, concluyo con su poema “Esa soy yo”:

“Uso huaraches y vestidos hechos a mano, / qué importa si no es caro, no te hago daño, / si desde lejos se me nota lo india, / qué importa no quiero ocultarlo”.