ENTREVISTA | El artista Demián Flores y sus mujeres de Juchitán, en “Estucos”

10/02/2016 - 12:05 am
Como un homenaje a Juchitán y a sus mujeres, el artista oaxaqueño Demián Flores presenta la exposición Estucos, a partir del martes 2 de febrero en la Galería Planta Alta y Espacio Visual del Centro de Cultura Casa Lamm. Foto: Cortesía
Como un homenaje a Juchitán y a sus mujeres, el artista oaxaqueño Demián Flores presenta la exposición Estucos, a partir del martes 2 de febrero en la Galería Planta Alta y Espacio Visual del Centro de Cultura Casa Lamm. Foto: Cortesía

Como artista, Demián Flores está interesado en crear diálogos con la tradición. La más cercana es sin duda es Francisco Toledo, el gran artista de su tierra; la otra, inevitable, es la de los muralistas, de los cuales José Clemente Orozco es su preferido.

Ciudad de México, 10 de febrero (SinEmbargo).- “Estucos”, exposición que rinde homenaje a Juchitán y sus mujeres en la Casa Lamm, es la nueva propuesta del artista juchiteco Demián Flores.

El título de la exhibición hace referencia a la técnica utilizada en las piezas, hecha con cal apagada, arena y baba de nopal, la cual se endurece por reacción química al entrar en contacto el carbonato cálcico de la cal con el dióxido de carbono (CO2).

“Intento recuperar esa parte pictórica que existió en el virreinato y que fue utilizada para colocarse en los muros de las iglesias, el mejor ejemplo es en Santo Domingo, Oaxaca. A diferencia de esa época, ahora lo utilicé como un soporte pictórico transportable para ser aplicado a las artes plásticas”, explica el también becario del Fonca, nacido en 1971.

Conformada por 30 pinturas de mediano formato, las imágenes que se observan parten de las fotografías de Sotero Constantino, considerado el primer fotógrafo de Juchitán, quien retrató a su población durante las décadas de los ’30 y ’40.

La mayoría proviene de la colección José F. Gómez, recuperada por el maestro Francisco Toledo y otras del archivo familiar del propio artista en donde destacan las figuras de las mujeres juchitecas.

“Son imágenes costumbristas que te permiten ver ese tiempo que se ha detenido y por qué Juchitán es todavía un pueblo con una cultura que lo sostiene. En esos años alcanzaba apenas los cinco mil habitantes, en la actualidad se ha transformado, pero ha logrado que su cultura siga siendo fuerte y determinante ante la modernidad”, agregó el artista.

“Estucos” habla del presente juchiteco como una realidad, a partir de una aproximación hacia el pasado, ya que, dijo, ha recibido entrenamiento en talleres y residencias en Europa y Estados Unidos.

“Trabajo a partir del puente entre dos culturas, por un lado está Juchitán y, por otro, la Ciudad de México. Soy una persona que vive en un constante proceso de migración físico y conceptual. Mi propuesta incide sobre estos conceptos, porque al final lo que uno intenta con el arte es entender la propia vida”, dice Flores.

Conformada por 30 pinturas de mediano formato, las imágenes que se observan parten de las fotografías de Sotero Constantino, considerado el primer fotógrafo de Juchitán, quien retrató a su población durante las décadas de los ’30 y ’40. Foto: Cortesía
Conformada por 30 pinturas de mediano formato, las imágenes que se observan parten de las fotografías de Sotero Constantino, considerado el primer fotógrafo de Juchitán, quien retrató a su población durante las décadas de los ’30 y ’40. Foto: Cortesía

“Las tendencias conceptuales o teóricas han desplazado la parte formal o plástica que son significantes cuando el material por sí mismo tiene su propia historia y significados, lo que le añade esta parte de identidad”.

Además de la muestra en Casa Lamm, Demián participa en las exposiciones itinerantes Desastres colaterales, que permanecerá hasta el 5 de marzo en Casa Redonda/Museo Chihuahuense de Arte Contemporáneo; Antropofagia, en el Museo Regional de la Laguna, Torreón, Coahuila, hasta el 31 de marzo, así como Miroir-effacement, en la Galería Imane Fares en Francia, hasta el 26 de marzo.

“Estucos” permanecerá hasta el 9 de marzo.

UN DIÁLOGO CON LA TRADICIÓN

Como artista, Demián Flores está interesado en crear diálogos con la tradición. La más cercana es sin duda es Francisco Toledo, el gran artista de su tierra; la otra, inevitable, es la de los muralistas, de los cuales José Clemente Orozco es su preferido.

“Me interesa mucho el tema de la democratización de la imagen, algo que exploré hace unos años con mi trabajo en gráfica”, dice en entrevista con SinEmbargo.

“En la Bienal de La Habana del año pasado hicimos el proyecto de Gráfica móvil y llevamos a Cuba un conjunto de 350 linóleos de 270 artistas de varios estados, en un dispositivo móvil, para imprimir y obsequiar grabados”, cuenta.

En el proyecto participaron Francisco Toledo, Betsabeé Romero, Roberto Turnbull, Daniel Guzmán, Cisco Jiménez, Gustavo Monroy y Sergio Hernández, entre otros y se entregaron 8 mil impresiones.

“La cifra habla del gran impacto social que tuvo esa experiencia y de cómo el desplazamiento de la imagen produce esa democratización que buscamos”, comenta Demián.

“En ‘Estucos’ estoy más involucrado todavía, porque estoy yo ahí y todas las obras están estructuradas a partir del dibujo”, explica.

–¿Cómo ves el arte contemporáneo en México?

–Lo más importante es que hay cabida para todos y el lenguaje artístico refleja esa diversidad. Hay muchos artistas que me interesan. Me gusta la pieza, por ejemplo, de Yoshua Okón y Santiago Sierra (el mingitorio hecho como reflejo del Museo Soumaya) por lo que tiene de irónica y transgresora. El fotógrafo César Martínez se sentó en el inodoro en plena Zona Maco, lo cual me pareció mucho mejor todavía.

En Casa Lamm, hasta el 9 de marzo. Foto: Cortesía
En Casa Lamm, hasta el 9 de marzo. Foto: Cortesía

–En ese sentido, Oaxaca, se erige como un centro muy fuerte de las artes visuales

–Creo que siempre Oaxaca ha sido un punto referencial. Antes fue un centro histórico, con un gran movimiento comercial de la pintura y grandes artistas fuera de ese movimiento. La gente iba a ver las maravillas históricas y a grandes artistas como Francisco Toledo. En 2006, cuando llegó el movimiento de la APO, ese mercado se rompió. Los jóvenes ahí se dieron cuenta de que el arte también es un medio de reflexión, una forma de pensamiento y salieron a las calles con un movimiento gráfico que está muy ligado a los muralistas. Creo que ahí Oaxaca cambió para bien y ahora es un espacio donde confluyen grupos, donde tendencias alternativas, donde sigue primando la escuela tradicional, pero también se ha generado un punto nodal del arte en la región. Ante la represión y el dolor de los pueblos oaxaqueños todos reaccionamos y creció una nueva visión estética.

–¿Qué artistas mexicanos frecuentas?

–Conozco muy bien al Doctor Lakra, porque somos paisanos, porque es el hijo del maestro Toledo, de quien soy muy cercano. Tengo una relación muy estrecha con los pintores de los ’60, de la generación anterior a la mía. Mi maestro fue Mario Rangel Faz, que perteneció al grupo SUMA en los ’70. Fue una persona me hizo repensar el arte. Tengo afinidad con Gabriel Macotela, que es un gran amigo mío. Fui a la escuela de San Carlos y trato de estar con mis compañeros de entonces.

–¿Cómo te sientes frente a la muestras?

–Bueno, fue una muestra que llevó mucho tiempo. Se llama “Estucos” por la técnica que utilicé, una técnica utilizada en la época prehispánica y que a la llegada de los españoles se usó para los frescos en las iglesias. Durante mucho tiempo estuve investigando sobre esa técnica para poder sacarla de los muros y ponerla en la pintura móvil. Trabajo con los artesanos expertos de Oaxaca.

Mónica Maristain
Es editora, periodista y escritora. Nació en Argentina y desde el 2000 reside en México. Ha escrito para distintos medios nacionales e internacionales, entre ellos la revista Playboy, de la que fue editora en jefe para Latinoamérica. Actualmente es editora de Cultura y Espectáculos en SinEmbargo.mx. Tiene 12 libros publicados.
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