La administración del Presidente Enrique Peña Nieto heredará a quien llegue a Los Pinos un total 53 millones 418 mil 151 pobres, de los cuales, más de 44 millones viven en pobreza moderada y 9 millones en extrema pobreza, de acuerdo con el Informe Anual sobre la Situación de Pobreza y Rezago Social, elaborado por la Sedesol.

Las cifras publicadas por la dependencia federal revelaron también que en el periodo 2010-2016, el acceso a la seguridad social, a la alimentación y la población con ingresos inferiores a la línea de bienestar, son los tres indicadores que presentaron más rezagos.

Ciudad de México, 10 de febrero (SinEmbargo).– De los 122 millones 636 mil 694 mexicanos que viven en el país, más de 53 millones están en condiciones de pobreza y sólo 27 millones 752 mil 767 no presentan condiciones de vulnerabilidad, de acuerdo con el Informe Anual sobre la Situación de Pobreza y Rezago Social, elaborado por la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol).

La administración del Presidente Enrique Peña Nieto heredará a quien llegue a Los Pinos un total 53 millones 418 mil 151 pobres, de los cuales, 44 millones 42 mil 570 viven en pobreza moderada y 9 millones 375 mil 581 en extrema pobreza, lo que representa el 43.55, 35.9 y 7.6 por ciento de la población, respectivamente.

En la recta final de su sexenio, sólo 27 millones 752 mil 767 no presentan condiciones de vulnerabilidad, es decir, el 22.63 por ciento de la población.

Desde el año 2014, la Sedesol publica este informe, cuyo objetivo principal es orientar la aplicación de las aportaciones federales que reciben las entidades federativas y los municipios del país hacia el financiamiento de obras y acciones sociales básicas que beneficien directamente a la población en pobreza extrema o en condición de rezago social, así como aquellos que radican en las zonas de atención prioritarias.

Las cifras publicadas por la dependencia federal revelaron también que en el periodo 2010-2016, el acceso a la seguridad social, a la alimentación y la población con ingresos inferiores a la línea de bienestar, son los tres indicadores que presentaron más rezagos.

El porcentaje de la población con carencias en seguridad social representó el 55.8; la población con ingresos inferiores a la línea de bienestar pasó a 50.6 por ciento, mientras que el 20.1 por ciento de los mexicanos vive con carencias por acceso a la alimentación.

En tanto, un 19.3 por ciento de los mexicanos vive sin los servicios básicos en sus vivienda; el 17.5 por ciento sobrevive con ingreso inferior a la línea de bienestar mínimo; 17.4 por ciento con rezago educativo; 15.5 por ciento sin servicios de salud, y 12 por ciento tiene carencia por calidad y espacios en la vivienda.

Los estados de Chiapas, Oaxaca, Guerrero y Veracruz se ubican en condición de “Muy Alto” rezago social, mientras que la Ciudad de México y Nuevo León tienen el rango de “Muy Bajo”.

De acuerdo con el informe, en Chiapas, la carencia por acceso a la salud pasó fue de 15 por ciento, la carencia por acceso a la alimentación de 19.4 por ciento, mientras que la carencia por calidad y espacios en la vivienda se ubicó en 24.5 por ciento.

En Guerrero, la carencia por acceso a la salud fue de 13.3 por ciento, la carencia por acceso a la alimentación, de 27.8 por ciento y de la carencia por calidad y espacios en la vivienda, de 31.7 por ciento.

Por su parte, en Oaxaca la carencia por acceso a los servicios de salud fue de 15.9 por ciento, la carencia por calidad y espacios en la vivienda, de 26.3 por ciento y el rezago educativo, de 27.3 por ciento.

Así como ocurrió con la pobreza, la desigualdad también aumentó. Si en 2008, según el Coheficiente de Gini, se ubicó en 0.4739, pasó a 0.4625 en 2016: una reducción de 0.0114 puntos, según esa escala donde cero es igualdad perfecta y 1 es desigualdad máxima.

Esa será la herencia de Peña Nieto y su Gabinete para quien llegue a Los Pinos en 2018. A quien gane la elección le espera una pobreza estancada y alrededor de ella, un montón de programas sociales que absorben presupuesto y parecen no tener rumbo.