El Secretario de transporte de EU, Pete Buttigieg, instó este miércoles a no acaparar combustible ante las largas filas que se presentan en las gasolineras.

Miami, 12 de mayo (EFE).– La escasez de combustible se agudizó este miércoles en el sureste de Estados Unidos por el ciberataque a la mayor red de oleductos del país, que desde el viernes tiene sus operaciones suspendidas.

Según datos de las 12:37 horas del este de EU de la aplicación gasbuddy.com, que rastrea la demanda de combustible, los precios y su disponibilidad, sufren escasez de carburantes el 65 por ciento de las gasolineras de Carolina del Norte y el 42 por ciento de las de Georgia, Carolina del Sur y Virginia.

También afrontan escasez el 14 por ciento de las estaciones de servicio de Tennessee, el 10 por ciento de las de Florida, el 9 por ciento de las de Maryland, el 8 por ciento de las del Distrito de Columbia y el 6 por ciento de las de Alabama, entre otras.

Ante esta situación, el Secretario de transporte de EU, Pete Buttigieg, instó este miércoles a no acaparar combustible, durante la rueda de prensa diaria de la Casa Blanca.

El responsable subrayó que “bajo ninguna circunstancia se debe poner gasolina directamente en nada que no sea un vehículo o un contenedor aprobado”.

La empresa que opera la red de oleoductos, Colonial, interrumpió sus operaciones el viernes tras haber sido objeto de un ciberataque mediante un ransomware, un programa que bloquea el acceso a la información a cambio del pago de una recompensa para liberarlo.

Buttigieg insistió en que la “máxima prioridad” del Gobierno “es llevar el combustible a las comunidades que lo necesitan” e indicó que este incidente también recuerda que “la infraestructura es una cuestión de seguridad nacional”.

Este miércoles, el precio del petróleo intermedio de Texas (WTI), que sirve de referencia para el mercado estadounidense, abrió con un alza del 1.33 por ciento, hasta 66.15 dólares el barril, con el mercado pendiente del restablecimiento de operaciones de Colonial.