México

No sólo es espionaje, activistas contra refresqueras denuncian 2 años de acoso, robos y ataques

13/02/2017 - 7:00 pm

Calvillo acusó que no es la primera vez que le ocurren “situaciones extrañas” a la organización que dirige. Explicó que hace aproximadamente tres años comenzaron a “desaparecer” correos electrónicos con información de suma importancia para EPC. Después, las llamadas se interrumpían y dos activistas fueron despojadas de sus computadoras en un corto lapso de tiempo.

Ciudad de México, 13 de febrero (SinEmbargo).- La organización El Poder del Consumidor (EPC) ha sido blanco de intimidaciones durante los últimos tres años y recientemente trascendió que Alejandro Calvillo Unna, su director, ha sido espiado desde julio del año pasado, al igual que el doctor Simón Barquera, investigador del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) y Manuel Encarnación, de la Coalición Contrapeso.

Calvillo, Barquera y Encarnación han tenido en común la postura de aumentar el gravamen a las bebidas azucaradas. Entre el 13 de julio y el 17 de agosto de 2016, los defensores de la salud recibieron mensajes que los redireccionaban a alguna página web, con lo que al ingresar –sin saberlo– permitían el acceso a la información de su dispositivo móvil, a la cámara, localización por GPS, entre otros.

Barquera fue quien más mensajes de texto recibió, con nueve, mientras Calvillo un par y Encarnación, uno. Las ligas de dichos mensajes llevaban a una página web de la funeraria Gayosso, por lo que Calvillo lo consideró incluso como una amenaza de muerte. A continuación se muestran algunos:

Un informe de Citizen Lab y la Red de los Derechos Digitales, SocialTIC, Access Now y Amnistía Internacional demostró que los tres impulsores del derecho a la salud fueron víctimas de espionaje ilegal y el fin de semana, The New York Times reveló la noticia.

A través de un documento, el Citizen Lab informó que Pegasus –utilizado contra los activistas y el científico– “explotaba una vulnerabilidad de seguridad inédita” en el sistema operativo iOS, de nombre ​Trident. A través de la infección, se instalaba un software que habría permitido al atacante tomar control de diferentes funciones de los teléfonos inteligentes, entre ellas:

-Acceso a la información guardada en el dispositivo como: archivos, datos del calendario, listas de contactos, contraseñas, entre otros.
-Acceso a mensajes de texto, así como datos de otras aplicaciones como Gmail, WhatsApp, Skype, Facebook, Telegram.
-Acceso a escuchar llamadas realizadas por teléfono, a través de WhatsApp o Viber.
-Permisos para grabar activa o pasivamente utilizando el micrófono y la cámara del dispositivo.

A fin de que los objetivos –en este caso los activistas y el investigador del INSP– hicieran clic en el enlace, los atacantes debían asegurarse de engañarlos con mensajes llamativos. El Citizen Lab encontró que, dentro de los dominios identificados dentro de la infraestructura de la empresa NSO Group, la mayoría refieren a México y los Emiratos Árabes Unidos. Entre los dominios con algún vínculo a sitios web en México se encontraron, entre otros:

-Unonoticias.net
-Univision.click
-Iusacell-movil.com.mx
-Y0utube.com.mx
-Fb-accounts.com
-Googleplay-store.com
-Whatsapp-app.com

Así funciona el espionaje… Animación: R3D.

No obstante, en entrevista para SinEmbargo, Calvillo acusó que no es la primera vez que le ocurren “situaciones extrañas” a la organización que dirige. Explicó que hace aproximadamente tres años comenzaron a “desaparecer” correos electrónicos con información de suma importancia para EPC. Después, las llamadas se interrumpían y dos activistas fueron despojadas de sus computadoras en un corto lapso de tiempo.

“Hace un par de años, en un periodo de apenas algunos días, dos compañeras fueron víctimas del robo de sus computadoras: a una le abrieron la cajuela para extraerla y a otra, mientras conducía, le quebraron el vidrio de su automóvil para hacer lo mismo”, narró.

Aunque Calvillo comentó que dichas situaciones podrían ser ajenas al espionaje y prefirió reservar comentarios sobre los nombres de las posibles empresas o dependencias implicadas en la vigilancia ilegal, Juan Manuel Casanueva, director de la organización SocialTIC, explicó a éste medio que las infecciones asociadas con el malware Pegasus están asociadas con los servidores de la empresa israelí NSO Group que tiene como política, por mandato de muchos países en el mundo, vender solamente a gobiernos.

Aunado a ello, el Citizen Lab asocia dicho ataque con el Gobierno mexicano por las siguientes razones:

1. Solamente un Gobierno puede adquirir el malware de NSO Group.
2. Está documentado que el Gobierno de México es cliente de la empresa israelí.
3. La misma infraestructura usada para espiar a los activistas y al científico fue utilizada en contra del periodista Rafael Cabrera, quien formó parte del equipo de investigación que destapó la “Casa Blanca” de Enrique Peña Nieto.

Por si fuera poco, la Red en Defensa de los Derechos Digitales (R3D) señaló en su informe “El Estado de la Vigilancia” que existen diversos indicios de la adquisición de equipo de NSO Group para distintas instancias del Gobierno de México, entre las que destacan la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), la Procuraduría General de la República (PGR) y el Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen).

Ante ésta situación, Casanueva subrayó que al ser un “muy sofisticado” software, resulta muy complicado saber quién es el responsable de dicho ataque contra los promoventes del gravamen a las bebidas azucaradas.

Por ello hizo un llamado a las autoridades a realizar una investigación que permita saber por qué se está utilizando dicha tecnología y con qué fines, además de conocer si el Gobierno está involucrado en el espionaje a la sociedad civil y a los periodistas.

Asimismo, exigió se implemente un mecanismo de vigilancia a fin de que el espionaje “sea transparente y tenga controles justamente para que nos e cometan éste tipo de abusos […] Debe haber transparencia gubernamental porque no se sabe qué está comprando el Gobierno en este tipo de tecnologías”.

Al respecto, Calvillo hizo un reclamo de justicia para el caso y solicitó se realice una investigación a fondo y que se sancione a los responsables, pues consideró que incluso la tecnología podría estarse utilizando a favor del crimen organizado.

“Ahorita [los sistemas] están siendo utilizados a favor de empresas que están haciendo un daño a la población”, remarcó.

También exigió que cesen “éstos actos de corrupción y conflictos de interés porque esto nos habla de que existe gente usando herramientas que podrían ser utilizadas con buenos fines, es decir, para combatir el crimen organizado, a los criminales; pero se están usando en contra de quienes estamos promoviendo la salud y políticas necesarias. En un país con altos índices de corrupción y conflictos de interés esto es lo que ocurre. Parece que [las autoridades] no entienden y que quieren seguir. Están deteriorando al país y a la salud. Hay una coptación de las políticas por parte de la industria y la epidemia de obesidad y diabetes se está agudizando”.

No obstante, Calvillo aseguró no tener miedo, “pero sí estrés”, ya que a lo largo de su trayectoria como defensor en organizaciones civiles como Greenpeace y El Poder del Consumidor ha sido blanco de amenazas e intimidaciones.

La interrogante que queda en el aire, dijo, es si el espionaje fue ejecutado por la industria refresquera, el Gobierno mexicano o por la mancuerna entre ambos. “¿Quiénes del Gobierno están ayudando a la industria?, cuestionó y remató: “No es la primera vez que me ocurre, pero ya estamos en otro momento y tenemos que actuar y creo que la sociedad civil está fuerte actualmente”.

en Sinembargo al Aire

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