El documental de Isabela Vaca será parte de dos de los festivales más importantes a nivel mundial de cine documental como lo son el Visions du Réel y Hot Docs. La cineasta presenta su primera ópera prima que exhibe el duro proceso de un niño hacía la madurez. 

Ciudad de México, 13 de abril (SinEmbargo).– Temporada de campo, la ópera prima de la mexicana Isabel Vaca viajará hasta Suiza y Canadá para formar parte de dos de los festivales más importantes a nivel mundial de cine documental como lo son el Visions du Réel y Hot Docs.

El documental de Caribou Visual Studio, se sitúa en verano, cuando los niños abandonan sus clases para enfrascarse por algunas semanas en otras actividades. Ahí, en Jalisco, Bryan se olvida por completo de sus laborales escolares para trabajar en el sueño de su vida: convertirse en vaquero como su abuelo y tíos que ya han convertido el oficio en una herencia.

Bryan, al igual que otros niños, tiene muy claro su sueño. Se requiere disciplina para levantarse temprano todos los días, aprender a montar y cuidar de los toros de lidia a pesar de la gran fuerza de poseen, pero aún así cada día se anima más y más a hacerlo.

Sin embargo también, a diferencia de otros niños de su edad, Bryan ha tenido que tomar decisiones pronto. Con la ausencia de su padre y con las largas jornadas de trabajo que su madre no puede evitar pensar en su futuro mucho antes que otros niños.

“Me parecía importante, primero que nada, esta transición de ser niño a volverse adulto. Por las circunstancias de su vida le tocó crecer mucho más rápido que otros niños. De alguna forma él tuvo que asumir el rol como de padre de familia en su casa. Tiene esta onda súper protectora con su mamá, y también el tema del trabajo; aunque son niños, para ellos no es ningún juego, es ir desde las 8:00 de la mañana hasta la tarde a trabajar, y es bien pesado y se lo toman en serio. Es con todo respeto y un honor para ellos también el ser vaqueros. Todo es un ritual, tiene su cinturón con sus iniciales y el sombrero que le regaló el abuelo. Todo esto que hay alrededor de la figura del vaquero que me parecía muy interesante”, cuenta Isabela Vaca en entrevista con SinEmbargo.

La directora explica que el deseo por filmar la “otra cara de ser vaquero” surge de algo muy personal, pues creció rodeada de esta actividad por el rancho de su familia y ahora quería compartirla con los demás. El tema era un hecho, pero la forma de contarlo aún no estaba clara.

Sin embargo, la interacción con los hijos de los vaqueros era más fácil que con los hombres que han dedicado toda su vida a los toros.

“Empecé filmando sin tener mucha idea. Hicimos un teaser con el cual ganamos un fondo del festival de Tribeca, y bueno, ya ahí oficialmente arrancamos el proyecto. Iba a los talleres de desarrollo y me decían ‘tu material está muy bonito, pero no hay ninguna historia, no hay nada’. Entonces fui más allá y empecé la chamba de investigación, me iba con ellos varias semanas al mes, ahora sí que a desayunar, comer y a cenar, y a conocerlos realmente. Fue ahí cuando conocí a Bryan y fue ahí cuando después de varios meses de trabajo decidí contar esta historia a través de él”.

Bryan cuida de los becerros. Foto: Isabela Vaca

Niños aprendiendo a ser vaqueros. Foto: Isabela Vaca

Más allá de presentar en pantalla las actividades taurinas tan criticadas por la violencia que se ejerce contra los animales, Isabela se centra en el detrás. En el trabajo más difícil del vaquero y cómo los niños lo aprenden.

“Yo estaba consciente que es un tema bastante controversial. Tampoco quería que fuera una película de toros. Para nada quería que la gente que fuera a ver la película y cambiara su punto de vista acerca de los toros. Me interesaba más mostrar la otra cara de la moneda porque la mayoría de la gente habla del toro y de la plaza, la matanza de los animales y la sangre, que sí es lo que se ve a primera vista, pero hay un mundo detrás con la gente que se dedica eso y de la gente que vive de eso”.

“Me interesaba mucho que la gente viera este otro lado de la tauromaquia para ponerla sobre la mesa y para decir que hay gente que realmente vive de eso. Yo sí creo que los toros eventualmente van a desaparecer, y qué va pasar con estas familias que viven de esta actividad”, agrega.

Pero además, más allá del ser vaquero están los niños. Una infancia que se vive en la pobreza, la falta de oportunidades a los menores y en medio de la violencia de México.

Niños que no ven un futuro en los salones de clases, que no ven necesario aprender y sí aprender el oficio de su familia.

“Me los encontraba jugando (a los niños) y yo pensaba que jugaban a policías y ladrones, y empiezo a escuchar que ‘la migra’, y ‘los polleros’. Me sorprendí y me pareció muy interesante, y justo algo que yo me planteé al retratar este mundo a través de los niños era como justo a través de juegos y de actividades y de este tipo de cosas podría yo hablar de la realidad en la que viven”.

Temporada de campo participará en la sección International Medium Lenght & Short Film Competition del Visions du Réel que se llevará a cabo del 15 al 25 de abril, después viajará a Canadá para su exhibición dentro del programa World Showcase del Hot Docs a inicios de mayo.

“Es nuestra primera película y la verdad es que no esperábamos nada. Empezamos a escribir a festivales y viendo cómo nos iba, y la verdad es que la respuesta ha sido buena. Estamos súper contentos de estar en dos festivales importantes de documental y ya esperando que se proyecte la peli por allá. Iban a ser festivales físicos en un principio, pero ya por temas de COVID van a ser virtuales, lo cual hubiera estado bueno poder ir, pero de la misma forma creo que puede llegar a más personas de forma virtual que creo que también está padre. Tenemos muchas expectativas a ver qué dice la gente que la pueda ver por allá, ojalá sea un buen trampolín para que puedan ver peli, ojalá quedemos seleccionados en varios festivales más”.

 

Temporada de campo póster. Foto: Cortesía para SinEmbargo