Tras elaborar un completo estudio la firma de análisis Gallup ha concluido recientemente que en el mundo vivimos cada vez más tristes, iracundos y enfadados, algo que lastra la salud mental global.

Ciudad De México, 13 mayo (TIC Beat/SinEmbargo).- Las personas que habitan el globo no lo consideran en absoluto un lugar feliz, tal y como revela la firma de análisis Gallup que compartía esta semana los resultados de una encuesta global diseñada para medir la temperatura emocional del mundo. Su informe sugiere que en la actualidad las personas están más tristes, enfadadas y más preocupadas que nunca, hallazgos que podrían tener profundas implicaciones para la salud mundial.

Para la elaboración del informe de 2018 Global State of Emotions, la consultora realizó más de 151 mil entrevistas con adultos que viven en más de 140 países. Entre otras cosas, preguntaron a los encuestados acerca de cómo se sentían el día anterior, si sonreían o reían mucho y si habían experimentado tristeza o enojo.

Los investigadores descubrieron que la cantidad de personas que dijeron haber experimentado ira aumentó en dos puntos porcentuales con respecto al año anterior, mientras que tanto la preocupación como la tristeza aumentaron en un punto porcentual. Foto: Andrea Murcia, Cuartoscuro

Al analizar las respuestas, los investigadores descubrieron que la cantidad de personas que dijeron haber experimentado ira aumentó en dos puntos porcentuales con respecto al año anterior, mientras que tanto la preocupación como la tristeza aumentaron en un punto porcentual, estableciendo nuevos máximos históricos para estas tres emociones.

La investigación ha observado el impacto que los sentimientos negativos reiterados pueden tener en la salud física de una persona: un estudio de Harvard ha relacionado la ira con un riesgo elevado de ataque cardíaco y accidente cerebrovascular, mientras que otras investigaciones han apuntado a que la preocupación y la tristeza crónicas pueden ser signos de trastornos de ansiedad y depresión, que a su vez conllevan un mayor riesgo cardíaco.

Si las personas continúan experimentando estas emociones negativas en mayor número, podríamos dirigirnos hacia un futuro en el que la población mundial es cada vez más insalubre. Foto: Graciela López, Cuartoscuro

Si las personas continúan experimentando estas emociones negativas en mayor número, podríamos dirigirnos hacia un futuro en el que la población mundial es cada vez más insalubre, una situación que está vinculada a la brecha cada vez mayor entre pobres y ricos, la precariedad laboral y el paro, el cambio climático, la incertidumbre política, las guerras o los desastres naturales.

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