Su nombre viene del náhuatl, Kueskomatl, que quiere decir vasija para semillas cubiertas con una jícara; y Tépetl, cerro, lo que da como resultado: “En el cerro de los trojes”. Este nombre hace alusión a que en este lugar se ubicaban los graneros de Moctezuma para casos de emergencia.

Ciudad de México, 13 de septiembre (SinEmbargo).- Coscomatepec de Bravo es uno de los Pueblos Mágicos de Veracruz, vigilado por el majestuoso volcán Citlaltépetl cautiva a los visitantes con su belleza, sabores y aromas típicos.

Su nombre viene del náhuatl, Kueskomatl, que quiere decir vasija para semillas cubiertas con una jícara; y Tépetl, cerro, lo que da como resultado: “En el cerro de los trojes”. Este nombre hace alusión a que en este lugar se ubicaban los graneros de Moctezuma para casos de emergencia.

Coscomatepec fue una población totonaca que destacó en el siglo VIII como un centro productor de tabaco y de las armerías. En octubre de 1813, el General Brigadier Nicolás Bravo y sus fuerzas insurgentes rompieron el sitio impuesto por los españoles, destaca que no se puso en riesgo la vida de los habitantes y los insurgentes conservaron la región.

En 1903, la villa de San Juan Coscomatepec se constituyó en una ciudad bajo el nombre de Coscomatepec de Bravo, en memoria del General Insurgente. Fue en 1980 cuando la ciudad de Coscomatepec de Bravo obtuvo la denominación de Heroica.

En el lugar encontramos ecosistemas de bosque frío con árboles como pinos, encino y credo; como parte de su fauna el gato montés, mapaches, tejones, conejos, armadillos, halcones, búhos y urracas, además de serpientes de agua e iguanas.

En este Pueblo Mágico veracruzano hay actividades que no puedes perderte. Un buen punto para comenzar es realizar un recorrido por sus calles y llegar al Palacio Municipal, donde podrá apreciar el singular colorido que caracteriza a este edificio de estilo neoclásico. La Iglesia de San Juan Bautista se encuentra enfrente, esta es una majestuosa construcción con columnas dóricas.

En los talleres de puros no se utiliza molde ni prensa para fabricarlos, su elaboración es artesanal. Foto: visitmexico.com

Una visita a los talleres artesanales de puros mostrará los tres elementos que se requieren para su armado: combustión, aroma y sabor. Existen diversos talleres en los alrededores del centro de Coscomatepec, que suelen encontrarse en las casas de las familias y están abiertos al público, una experiencia diferente que muestra el trabajo dedicado de sus habitantes. Además de estos talleres, los lugareños se dedican a la elaboración en piel y cuero de sillas para montar, carteras, cinturones y bolsas.

A la hora de la comida lo mejor es dejarse deleitar por sus deliciosos platillos típicos como los tamales, pipián, barbacoa blanca y tlatonile, un guiso con origen prehispánico que solía ofrecerse en las bodas cuya salsa se elabora con chile comapeño, ancho, ajonjolí y epazote, se sirve con carne de pollo o res.

Los Portales Leonardo Bravo, ubicados frente al parque, son una gran opción para tomar un café y acompañarlo de un pan hecho en horno de leña, algunos tienen nombres curiosos como coscorrones, carteras y doncellas.

Las fiestas de este Pueblo Mágico se realizan del 22 al 24 de junio, que es la fiesta del Santo Patrón “San Juan Bautista”; mientras que la fiesta de “Nuestra Señora de Guadalupe” se lleva a cabo del 1 al 12 de diciembre; además de las clásicas posadas del 16 al 24 de diciembre.