De acuerdo con el Inventario de residuos 2017, cada día de ese año se generaron 12 mil 998 toneladas de basura en la capital mexicana. Las entonces delegaciones –hoy alcaldías- que más produjeron desechos fueron Iztapalapa, Gustavo A. Madero y Cuauhtémoc, que sumaron el 40.74 por ciento del total, con 2 mil 245, 1 mil 735 y 1 mil 316 toneladas diarias, respectivamente.

Diariamente, cada habitante en la capital generó un promedio de 1.37 kilogramos de basura. Cuauhtémoc ocupó el primer lugar en mayor generación per cápita, con 2.47 kilogramos; en contraste, Milpa Alta y Álvaro Obregón reportaron las cifras más bajas, con 0.87 y 0.90 kilogramos, respectivamente.

Ante el problema de generación excesiva de residuos y la nula respuesta de administraciones anteriores, especialistas brindan una serie de recomendaciones dirigidas a Claudia Sheinbaum Pardo, jefa electa del Gobierno de la Ciudad de México.

Ciudad de México, 13 de octubre (SinEmbargo).- Durante los últimos años, el tema de la basura ha sido un problema en la Ciudad de México, una de las urbes más pobladas del planeta. A pesar de la importancia que representa tanto en términos de salud pública como en medio ambiente, las últimas administraciones desatendieron la situación, coinciden académicos de prestigiadas universidades mexicanas.

“Estamos muy mal, no sólo en la capital mexicana; es un mal que se ha generalizado en todo el país, desgraciadamente. No hemos adquirido cultura en relación con el manejo de nuestros residuos, ese es nuestro problema muy grave”, refirió el maestro Sergio Palacios, investigador del Instituto de Geología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

De acuerdo con el Inventario de residuos 2017, cada día de ese año se generaron 12 mil 998 toneladas de basura en la capital mexicana. Las entonces delegaciones –hoy alcaldías- que más produjeron desechos fueron Iztapalapa, Gustavo A. Madero y Cuauhtémoc que sumaron el 40.74 por ciento del total, con 2 mil 245, 1 mil 735 y 1 mil 316 toneladas diarias, respectivamente.

Mientras tanto, Milpa Alta, Cuajimalpa de Morelos y Magdalena Contreras aportaron 568 toneladas diarias en total, es decir, el 4.37 por ciento de los residuos acumulados en la ciudad.

Diariamente, cada habitante en la capital generó un promedio de 1.37 kilogramos de basura. Cuauhtémoc ocupó el primer lugar en mayor generación per cápita, con 2.47 kilogramos; en contraste, Milpa Alta y Álvaro Obregón reportaron las cifras más bajas, con 0.87 y 0.90 kilogramos, respectivamente.

En entrevista para SinEmbargo, especialistas en materia coincidieron en que el tema de la basura ha quedado pendiente por lo menos durante las últimas gestiones, encabezadas por los ex jefes de Gobierno Marcelo Ebrard Casaubón (2006-2012) y Miguel Ángel Mancera Espinosa (2012-2018), por lo que esperan que Claudia Sheinbaum Pardo, Jefa electa, tome cartas en el asunto.

Durante la administración de Ebrard Casaubón, el 20 de diciembre de 2011 el tiradero del Bordo Poniente, ubicado al sur de la capital, fue clausurado definitivamente tras haber llegado a su máxima capacidad. Después fue reconvertido a una planta de composta. No obstante, los especialistas consideran que el ex mandatario debió trabajar en una solución de largo plazo antes de cerrar el basurero.

Mancera Espinosa buscó desarrollar una planta de termovalorización y concedió el proyecto a Proactiva Medio Ambiente S.A. de C.V.-Veolia el año pasado. Pero, organizaciones de las sociedad civil y académicos se opusieron al considerarlo un riesgo para los derechos de los habitantes a la salud y a un medio ambiente sano.

Los ambientalistas acusaron que la adjudicación por más de tres décadas esconde conflicto de interés, pues ocurrió a pesar de que la empresa ha sido señalada en diversas partes de la República Mexicana e incluso en el mundo por contaminación.

Finalmente Mancera presentó su renuncia en marzo pasado y hoy funge como coordinador del Grupo Parlamentario del Partido de la Revolución Democrática (PRD) en el Senado de la República LXIV Legislatura. Desde abril José Ramón Amieva tomó las riendas de la ciudad y hasta el momento, el proyecto se encuentra detenido. Sheinbaum ha declarado que su administración no continuará con él.

“Tanto el Gobierno de Ebrard, como el Gobierno de Mancera, dejaron muchas cosas pendientes. Además gastaron en tecnologías que no son adecuadas. La herencia que dejaron en cuanto al manejo de residuos es pésima”, afirmó el investigador de la máxima casa de estudios, quien tiene confianza en que la siguiente administración actúe para mitigar el problema y lo haga con tecnología mexicana.

Hoy por hoy, las principales problemáticas que los estudiosos ven son: poco interés de las autoridades en la implementación de programas para evitar la generación de residuos, otro es la falta de separación desde los lugares en donde se genera,  poco reciclaje, y finalmente el envío a otras partes de la Zona Metropolitana del Valle de México (ZMVM) que resulta costoso y contaminante.

Evitar la generación de residuos es un asunto que le compete a los propios consumidores, pero, principalmente a los Gobiernos, de la mano con las empresas que utilizan empaques poco amigables con el medio ambiente. Y es, en apego a los expertos, una de las soluciones más importantes y viables para mitigar el problema.

Recientemente, la organización internacional Greenpeace dio a conocer un reporte donde señala que en el continente americano, las marcas Coca-Cola, Pepsico y Nestlé son las principales generadoras de contaminación plástica, con hasta el 70 por ciento de dichos residuos.

“La ciudad ha mantenido un crecimiento pronunciado. Cada vez se generan más residuos. Hay un promedio elevado de los desechos. Parece que la misma urbanización y el estilo de vida en la ciudad nos llevan a tener una alta generación que también se ve influenciada por la población flotante que llega cada día a la ciudad: cerca de 2 millones de personas que viajan principalmente del Estado de México”, señala la doctora Alethia Vázquez Morillas, del Departamento de Energía, Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), Unidad Azcapotzalco.

Aunado a ello, la mayoría de los ciudadanos no clasifica los residuos, a pesar de que en julio de 2017 entró en vigor la Norma Ambiental NADF-024-AMBT 2013 justo para hacer obligatoria la separación primaria.

“Bajo los criterios que se señalan en esta Norma Ambiental, los residuos serán separados y clasificados desde la fuente generadora promoviendo su reducción y facilitando su reutilización, acopio, recolección selectiva y valorización para reincorporarlos en un proceso productivo”, se lee en el documento.

Al respecto, el maestro Palacios asegura que mientras no se realice la separación primaria, será más difícil aplicar el reciclaje, toda vez que los desechos se ensucian al ser mezclados y lavarlos significa un gasto extraordinario. Por ello, subraya la urgencia de volver la clasificación una práctica obligatoria.

“El mismo Gobierno no exige de tal manera que sea una acción obligatoria de parte de los ciudadanos hacer esta separación. Mientras no lo exija y no cobre multas de acuerdo a la falta y a la desobediencia de este mandato, vamos a seguir en las mismas: generando basura. El problema es que ya estamos llegando a una cantidad diaria de 13 millones de toneladas de basura y ya no hay dónde depositarla”, advierte.

En el mismo sentido, Carlos Samayoa, campañista de Movilidad de Greenpeace México, destaca que la separación es un paso “fundamental” para la gestión y el tratamiento adecuado de los residuos.

“La norma de separación de residuos tenía por intención agrupar de la mejor manera los diferentes tipos de residuos, tomando en cuenta la composición de los materiales. La intención era reciclar, pero los resultados de esta norma de separación son cuestionables porque no se ha hecho el trabajo suficiente en cuanto a las campañas de concientización de la población”, criticó.

Por otro lado, la capital carece de un espacio donde disponer 7 mil 862 toneladas de residuos cada día, por ello utiliza cuatro rellenos ubicados en el Estado de México: Chicoloapan, Cuautitlán, Milagro y Cañada, y uno más en Cuautla, Morelos. Sin embargo, el costo de enviar la basura es elevado.

Milagro es el sitio que recibe la mayor cantidad de toneladas: 48 por ciento, mientras tanto, Chicoloapan admite sólo el 1 por ciento.

Por si fuera poco, los vehículos que trasladan la basura son obsoletos, o sea que representan una fuente importante de contaminación ambiental no sólo por los desechos que cargan, sino por las emisiones que generan.

Reciclaje en la Ciudad de México

Mientras no se realice la separación primaria, será más difícil aplicar el reciclaje, toda vez que los desechos se ensucian al ser mezclados y lavarlos significa un gasto extraordinario, señala experto.
Foto: David Polo, Cuartoscuro.

EL RETO PARA SHEINBAUM

Ante este panorama, los expertos proponen una serie de soluciones que podrían ser implementadas por el Gobierno de Sheinbaum para aminorar el problema que no es exclusivo de la capital: A nivel América Latina, México ocupa el primer lugar en generación de basura per cápita con 1.16 kilogramos al día, de acuerdo con un informe del Banco Mundial presentado en septiembre pasado.

“¿Qué va a encontrar el Gobierno que está por llegar?”, pregunta Vázquez Morillas y responde sin titubear: “Esta situación que es crítica, va a encontrarse con un proyecto ya licitado para una planta de termovalorización de la cual no se tiene públicamente mucha información, con una norma de separación que no está operando en la práctica y también con una licitación en marcha para una planta de biodigestión de residuos orgánicos. Tendrán que evaluar estos megaproyectos que se ha intentado arrancar, deben tratar de encontrar una salida viable y de largo alcance para el manejo de los residuos en la ciudad”.

Por su parte, el maestro Nestor López Valdés, responsable del Plan de Manejo de Residuos Sólidos de la UNAM, urge a la actuación, pues alerta que el tiempo se acaba para lograr un cambio

“Se necesita una política pública fuerte y agresiva para la disminución de generación y en paralelo una cultura de reciclaje. Es un tema que no nos da para muchas generaciones, se debe atender a corto plazo porque es insostenible”, remarca.

El maestro Palacios recomienda llevar a cabo acciones combinadas que incluyen:

• Educación ambiental hacia la población.

• Reglamentación para que la separación sea obligatoria.

• Reglamentación sobre cómo debe ser la recolección de los residuos.

• Generación de tecnologías en México, por ejemplo, biodigestores anaerobios que transformen los residuos orgánicos en composta y en biogás que podría ser aprovechado para generar energía eléctrica o sustituir el gas doméstico.

• Estimular como negocio la creación de centros de acopio dispersos por toda la ciudad: comprar a la población los residuos industrializables que generan, como son botellas de plástico, de vidrio, botes metálicos, papel, cartón, etcétera.

“Eso generaría un recurso adicional para las personas que tienen escasos recursos, quienes podrían contribuir en esto. Por otro lado le quitarían un enorme volumen a los residuos que se generan a diario. Sería un acierto para el medio ambiente y el bienestar de la población más vulnerable. Ojalá este nuevo Gobierno se preocupe por realmente resolver el problema”, concluye.