El dictamen que se aprobó en lo general otorga a la Secretaría de Energía y de la Comisión Reguladora de Energía la facultad para revocar permisos si se comprueba que hidrocarburos fueron adquiridos de forma ilícita.

Ciudad de México, 14 de abril (SinEmbargo/EF).– La Cámara de Diputados aprobó en lo general la reforma a la Ley de Hidrocarburos, iniciativa que busca desincentivar y castigar diversas prácticas relacionadas con el comercio ilícito de hidrocarburos.

El proyecto fue avalado con 292 votos a favor, 153 en contra y 11 abstenciones, y esta tarde inició la discusión en lo particular de los artículos reservados.

En las observaciones de la Comisión de Energía se precisó que el objetivo de la reforma “es lograr el máximo factor de producción de los hidrocarburos y petrolíferos, garantizar el suministro de los mismos, en beneficio de los mexicanos”.

Esto para “alcanzar la seguridad y soberanía energéticas y contribuir al desarrollo nacional, teniendo como referencia que Petróleos Mexicanos (Pemex) es una empresa productiva del Estado mexicano”.

Durante el debate, Enrique Ochoa Reza, Diputado priista y exdirector de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), afirmó que el dictamen que reforma la Ley de Hidrocarburos “es inconstitucional y, además, provocará que haya combustibles caros y escasez de éstos”.

Además, dijo que la reforma “no incrementa en nada la producción nacional de gasolina, no incrementa en nada la producción de petróleo y gas natural”.

Mientras que el Diputado Justino Arriaga, de Partido Acción Nacional (PAN), afirmó que el dictamen busca revocar permisos de los particulares que no cumplan con los mínimos de almacenamiento que establezca la autoridad, “lo que viola claramente el principio de no retroactividad de la Ley”.

Agrego que la propuesta será “un duro golpe al Estado de derecho, que amenazará a las inversiones presentes y futuras”.

Mientras que por Movimiento Regneración Nacional (Morena), el Diputado Diego del Bosque sostuvo que la reforma recupera la soberanía energética nacional.

Indicó que los opositores “no toman en cuenta las condiciones históricas que llevaron a Pemex al bajo rendimiento y poca rentabilidad en los últimos años y, aún así, este año aportará el 17 por ciento de los ingresos presupuestarios”.

La iniciativa que se discute hoy fue enviada al Congreso por el Presidente Andrés Manuel López Obrador el 26 de marzo y permitiría a las autoridades del sector energético suspender temporalmente permisos expedidos si consideran que está en riesgo la seguridad nacional.

La iniciativa propone que la Secretaría de Energía y la Comisión Reguladora de Energía puedan suspender temporalmente permisos en caso de “peligro inminente para la seguridad nacional, la seguridad energética o para la economía nacional”, como en el caso del robo de hidrocarburos y expendedores que adquieran combustible robado.

La reforma plantea que las empresas estatales tengan un papel más activo para garantizar la seguridad y soberanía energética.

“Es imperativo el fortalecimiento de las empresas productivas del Estado mexicano como garantes de la seguridad y soberanía energética y palanca de desarrollo nacional, para detonar un efecto multiplicador en el sector privado”, se lee en la exposición de motivos del documento que el Presidente López Obrador envió a la Cámara de Diputados el 26 de marzo.

La iniciativa busca devolver a Pemex el control de precios y llevar a cabo cambios en la transportación, distribución, comercialización, venta y almacenamiento de combustibles.

Al igual que la suspendida Ley de la Industria Eléctrica que da prioridad a la CFE por encima de los privados, la iniciativa para reformar Ley de Hidrocarburos señala que la participación del sector privado pone en riesgo la seguridad y economía del país.

La reforma abarca los sectores de hidrocarburos, petrolíferos y petroquímicos, y busca tumbar la reforma estructural impulsada por el expresidente Enrique Peña Nieto (2012-2018) que promovió en 2014.

Además, se señala que en el sector energético del país “ha imperado la corrupción, el robo de combustible y el desabasto de gasolinas”.

El 29 de marzo, el Presidente López Obrador defendió la reforma, dijo que busca combatir el huachicol porque ya “se acabó la robadera“. En su conferencia de prensa matutina aseguró que, en caso de aprobarse la modificación, los contratos vigentes se respetarán, pero no se aprobarán más porque el objetivo es proteger a Pemex.

“Muchos de esos contratos que se cancelaron se siguen usando de manera irregular y están metiendo combustible de contrabando, hay huachicol, por eso enviamos esta iniciativa de reforma, para poner orden, se acaba la robadera, a veces les cuesta trabajo entenderlo y aceptarlo pero ni modo que sepamos de delitos y nos quedemos callados, no vamos a ser tapaderas, cómplices”, expresó ese día desde Palacio Nacional.

IMCO CRITICA LA LEY

El Instituto Mexicano para la Competividad (IMCO) consideró esta tarde que la Ley de Hidrocarburos traerá  consecuencias negativas para la economía mexicana.

Algunos de los factores negativos serán menor competencia económica en la cadena de valor de los petrolíferos y el daño al clima de inversión en el país ya que, advirtió, se generaría incertidumbre jurídica para las empresas.

A ello se suma el riesgo para las finanzas públicas por el costo de indemnizaciones en caso de una revocación definitiva de permisos a privados.

–Con información de EFE.