La provincia de Hubei, la región más golpeada por el coronavirus en China, reabrió este domingo cinco recintos culturales al público, luego de permanecer cerrados a causa de la crisis sanitaria a causa de la COVID-19.

Wuhan, China, 14 de junio (Xinhua).- La provincia central china de Hubei, en su momento la más afectada por la epidemia de COVID-19, reabrió hoy domingo al público cinco importantes lugares culturales, como parte de su campaña para volver a la normalidad después de que cediera el brote del nuevo coronavirus en la región.

Los lugares reabiertos son el museo provincial, la biblioteca provincial, la sala conmemorativa de la revolución Xinhai, el museo provincial de arte y el centro de arte popular, todos ubicados en Wuhan, la capital.

Las medidas se aplican luego de que las autoridades provinciales tomaran la decisión de reducir del nivel II al III su protocolo de respuesta de emergencia frente a la COVID-19 a partir del sábado, lo que permite que sus lugares públicos, conferencias, exposiciones, turismo transprovincial y clases reabran o reanuden gradualmente la operación.

Las cinco instalaciones que reabren sus puertas requieren reservaciones por adelantado, y además tienen un límite diario de visitantes.

Los lugres reabiertos al público contarán con una foro reducido para evitar nuevos contagios. Foto: Roman Pilipey, EFE

El Museo Provincial de Hubei precisó que solo abrirá cuatro salas de exhibición y no recibirá más de mil visitantes por día. El Museo de Arte de Hubei ha limitado los visitantes diarios a 300.

La biblioteca provincial informó que desinfectará sus libros antes de que sean prestados y después de su devolución. También renunció a los cargos para aquellos que no devolvieron los libros a tiempo debido a la epidemia.

“Por fin puedo devolver los tres libros que tomé prestados en octubre pasado”, dijo Li Aizhen, de 70 años de edad, mientras hacía fila para retornar los volúmenes.

En el Museo Provincial de Hubei, muchos visitantes fueron directamente a buscar audioguías en lugar de asistentes. Empleados del lugar portaban carteles pidiendo a los visitantes mantener una distancia de al menos un metro.

Fang Qin, curador del museo, dijo que la epidemia COVID-19 ha sonado la campana de alarma para la gestión de este tipo de lugares en el futuro, ya que sus espacios cerrados y gran número de visitantes los hacen vulnerables durante un brote epidémico.

“En el pasado, a la hora de diseñar y administrar un museo nos preocupaba principalmente prevenir incendios y robos. Ahora debemos añadir a la lista crisis de salud pública”, dijo Fang.