Tras nueve años de esfuerzos para evitar su extinción, autoridades de Chihuahua informan que la población de bisontes americanos que habitan en el rancho El Uno, ubicado dentro de la Reserva de la Biósfera de Janos, ya se estima en 180 ejemplares.

Ciudad de México, 14 de agosto (SinEmbargo).-El Gobierno de Chihuahua informó que la población de bisontes americanos que habitan en la Reserva de la Biosfera de Janos alcanza los 180 ejemplares.

A través de un comunicado, la Coordinación de Comunicación Social del estado señaló que en el rancho El Uno, ubicado en los terrenos de la reserva, los esfuerzos de conservación y reproducción de esta especie en peligro de extinción han resultado exitosos.

En 2003 el rancho recibió una donación de 20 hembras y tres machos, con la finalidad de recuperar al bisonte americano, ahora, la manada que habita en las planicies de Chihuahua alcanza los 180 miembros.

Durante un recorrido en la reserva, especialistas invitados por las autoridades pudieron avistar a un ejemplar cuya altura llegaría hasta los 1.70 metros.

20 hembras y 3 machos fueron los primeros habitantes de la reserva. Foto: Especial

El bisonte americano es importante para garantizar que los suelos agrícolas se mantengan aireados y fertilizados, con lo que se evita el agotamiento de pastizales.

Dentro de la reserva, los bisontes habitan con otras especies, como el perrito de la pradera, el aguililla real (que llega desde Argentina), el halcón aplomado, gorriones, reptiles y víboras.

Los esfuerzos de conservación comenzaron hace 9 años. Foto: Especial

El Gobierno de Chihuahua señaló que la Reserva festeja el 301 aniversario de la fundación de Janos, por lo que sus puertas han sido abiertas a un grupo de ecologistas, investigadores y comunicadores, aunque por motivos de conservación se mantienen cerradas al público en general.

La trabajos de conservación en la Reserva de la Biósfera de Janos comenzaron en 2003.

La dimensión del terreno donde se ubica el santuario abarca una extensión de mil 600 hectáreas.

Los primeros bisontes que habitaron la reserva fueron producto de una donación. Foto: Especial