El gabinete de Mancera no se moverá por aptitudes y sí en función del 2018, afirman analistas

15/07/2015 - 12:04 am
Miguel Ángel Mancera Espinosa Foto: Adolfo Vladimir /Cuartoscuro.com
Miguel Ángel Mancera Espinosa pidió la renuncia de todo su gabinete y lo sometió a una evaluación que termina este miércoles. Foto: Adolfo Vladimir /Cuartoscuro.com

Ciudad de México a 15 de julio (SinEmbargo).– Aunque los nombres de los secretarios  del gabinete del Gobierno del Distrito Federal [GDF] que deben ser removidos están en la mesa por los resultados de su desempeño, varios analistas coinciden en que ese factor no será crucial al momento de tomar la decisión de si se van, o se quedan.

Lo que realmente definirá la suerte de cada uno de los funcionarios serán las aspiraciones presidenciales del Jefe de Gobierno Miguel Ángel Mancera Espinosa, su necesidad de generar nuevas alianzas y de alejarse de la izquierda radical.

A principios de este julio, Mancera Espinosa anunció que solicitó la renuncia a todo su gabinete, para someterlo a una evaluación. El cargo de cada uno de ellos tiene como fecha para finalizar el día de hoy, 15 de julio.

“Lo que hizo el Jefe de Gobierno fue una reacción lógica luego de la derrota electoral del 7 de junio. La mejor forma es reestructurar su gabinete y los cambios tenderán a ser, no en función de qué tan bueno o tan malo fue el funcionario, sino qué tan cerca están de él”, dijo  Luis Miguel Pérez Juárez, profesor e investigador de la Escuela de Graduados en Administración Pública y Política Pública del Tecnológico de Monterrey.

Para Pérez Juárez hay argumentos para destituir a Joel Ortega, director del Sistema de Transporte Colectivo Metro; Héctor Serrano Cortés, Secretario de Gobierno; Edgar Amador, Secretario de Finanzas, y a Rufino León, de Movilidad. Sin embargo se prevé la ratificación de varios de ellos.

Quedar fuera o dentro del gabinete de la Ciudad de México, no será “premio ni castigo”, sino dependerá de qué tan alejados estén de la izquierda radical y qué tan cercanos se encuentren del centro.

“Mancera buscará gente con un perfil más de centro que de izquierda. Seguramente atraerá a personajes de la Asamblea Legislativa [ALDF] cercanos a él, como Manuel Granados, quien fue su particular durante mucho tiempo”, opinó.

En cuanto al Secretario de Gobierno, aunque son varias las voces que opinan que debe salir, Pérez Juárez se dijo dudoso de suceda.

La razón: Serrano es uno de los personajes más cercanos al Jefe de Gobierno.

Nicolás Loza Otero, analista político de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), expuso que si Serrano no sale del gabinete, será una mala señal de Mancera Espinosa.

“Si ratifica a Serrano, será una farsa, un teatro. Lo que está pasando es que Mancera se va a deshacer de alianzas que no le rindieron beneficio, sobre todo de los grupos más radicales del PRD, de la gente de [René] Bejarano y todos los cercanos a Andrés Manuel [López Obrador]”, dijo.

Loza Otero coincidió con Pérez Juárez en que Mancera buscará a personajes con un perfil más de centro que de izquierda.

“El verdadero fracaso de Mancera es su operación política. Su relación con el PRD, con Morena, con los electores. Se va a rodear yo creo, de gente como Salomón Chertorivski [Secretario de Desarrollo Económico]”, detalló.

CON MIRAS A 2018

Los expertos coincidieron en que Mancera busca fortalecerse con miras a su candidatura a la Presidencia de la República en 2018.

Ahí que los nuevos personajes que sean llamados a su gabinete, jugarán un papel importante, dijo Enrique Gutiérrez Márquez, académico del Departamento de Ciencias Sociales y Políticas de la Universidad Iberoamericana.

“Lo que estamos viendo es un franco posicionamiento frente, lo que creo es que lo que ocurrirá, a los procesos de negociación están muy encaminados por parte de Mancera para tratar de terminar de establecer los puentes con algunos de los grupos del PRD, para ser candidato. Lo hace para posicionarse como un líder. Se dice que llamará a personajes que saldrán de la Asamblea”, planteó.

Para el experto, el cambio también obedece a la necesidad de operar y recuperar al Distrito Federal, que “pinta difícil” para el Jefe de Gobierno, con una Asamblea dividida y con gran parte de las delegaciones en manos de la oposición al PRD.

Gustavo López Montiel, experto en partidos políticos del Instituto de Estudios Superiores del Tecnológico de Monterrey (Itesm), indicó que la solicitud de renuncia de Mancera a su gabinete se debe principalmente a que su equipo de trabajo responde a “alianzas viejas”.

“Hay que rehacer el Gobierno local. Los gabinetes son alianzas que le dan viabilidad a los gobiernos a largo plazo. En este contexto toma sentido la modificación del gabinete, porque el PRD [Partido de la Revolución Democrática] perdió gran parte de las delegaciones y a la Asamblea Legislativa [del Distrito Federal]. Esto hace que su equipo deje de ser funcional y tenga que recurrir a nuevos acuerdos, que seguramente está construyendo”, dijo.

LOS QUE DEBERÍAN IRSE SÍ O SÍ

"Mi única obligación es responder a mi Jefe de Gobierno, nada más", dice Héctor Serrano, Secretario de Gobierno del DF. Foto: Cuartoscuro
“Mi única obligación es responder a mi Jefe de Gobierno, nada más”, respondió Héctor Serrano Cortés, Secretario de Gobierno del DF, a quienes exigieron su renuncia después del fracaso del PRD en la Ciudad de México en las elecciones del 7 de junio. Foto: Cuartoscuro

Antes del anuncio de Miguel Ángel Mancera de la renuncia de todo su gabinete,  fuentes dijeron que la solicitud de renuncia era a un grupo compacto, empezando con el Secretario de Gobierno, un hombre polémico. Distintos actores políticos pidieron antes su cabeza.

Transcendió que entre los funcionarios que podrían irse estaban contemplados Joel Ortega, director del Sistema de Transporte Colectivo Metro y la Secretaria de Desarrollo Social Rosa Icela Rodríguez.

El pasado 16 de junio, legisladores del PRD, entre ellos el coordinador del sol azteca en el Senado, Miguel Barbosa Huerta, solicitaron a Mancera Espinosa la renuncia de Héctor Serrano y de los otros dos funcionarios.

Barbosa Huerta justificó, en esa ocasión, que se solicitaba la renuncia de Serrano Cortés, debido a que la Secretaría que encabezaba “fue instrumentada bajo un gobierno mayoritario en delegaciones y mayoritario en la Asamblea, cambió la circunstancia”, por lo que se tenía que considerar una nueva relación entre las fuerzas políticas.

Un día después, Héctor Serrano sostuvo que no presentaría su renuncia al cargo “por recomendación”, y recriminó que la única obligación que él tiene, es con el Jefe de Gobierno capitalino.

“Mi única obligación es responder a mi Jefe de Gobierno, nada más. Ni tengo que responder ni satisfacer los ánimos de nadie, me voy a conducir de manera vertical en ello”, arremetió. “Fui invitado al Gobierno de la Ciudad por Miguel Ángel Mancera, nadie me recomendó para ostentar el cargo que él me designó. Por supuesto tampoco creo que por recomendación tenga que irme, tampoco he presentado la renuncia”.

El Senador Alejandro Encinas dijo que Serrano utilizó su fuerza y poder para intervenir en las selección de candidatos de un partido político y hacer campaña por ellos.

“Creo que ese es un error que le ha significado un alto costo político al Jefe de Gobierno y un desgaste innecesario. Pero nunca es tarde, aunque en ocasiones el retraso acumula un desgaste y aumenta el costo político de una decisión”, indicó.

El Senador consideró que la operación de Serrano en el pasado proceso electoral, generó un distanciamiento entre Andrés Manuel López Obrador, líder del Movimiento Regeneración Democrática (Morena) y Mancera.

Si Serrano Cortés se va, Mancera podría volver a acercase con AMLO y con otros actores políticos, con los que el GDF perdió interlocución.

“Pero no sólo con AMLO: el distanciamiento que se aventó el Secretario de Gobierno fue con sectores importantes del mismo PRD, se confrontó con el PAN y con otras organizaciones. Eso de marearse en un ladrillo y abusar del poder, por poquito se lleva a que se pierda el rumbo y se paguen costos innecesarios”, afirmó.

Ayer Martí Batres Guadarrama, presidente del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) de Morena, dijo en un mitin en Iztapalapa, que la condición para un diálogo con Mancera era el cumplimiento de cuatro puntos:

“Que salga el Secretario de Gobierno del gabinete del Gobierno del Distrito Federal, por haber metido las manos en la elección en Iztapalapa y en todo el DF. Que se sancione a todos los funcionarios que incurrieron en compra del voto, desviación de recursos y actos de violencia en contra de los militantes de Morena. Que saquen las manos del Tribunal Electoral del DF y a un alto a la guerra sucia que es tolerada desde el GDF”, advirtió.

En cuanto a Ortega, Miguel Barbosa indicó que debía irse desde que estalló el escándalo de la Línea 12, mientras que Rosa Icela es señalada por los perredistas como una de las operadoras de Andrés Manuel López Obrador, líder del Movimiento Regeneración Nacional (Morena), al interior del Gobierno de la Ciudad de México.

Los analistas coinciden en que estos funcionarios deben irse. Incluido Rodolfo Ríos, Procurador de Justicia del DF.

“Obviamente estas secretarías son cuestionadas, deben irse, al menos que mantengan relevancia en términos de las personas que las ocupan. Las secretarías dependen de los acuerdos que se constituyen con los grupos: la Secretaría de Gobierno y Finanzas, son operadas por gente cercana al Jefe de Gobierno. Veo complicado que cambie al Secretario de Gobierno, porque sacarlo implicaría aceptar que hubo algún mal manejo en el proceso electoral. Si lo hace será a cambio de que salgan otros, Mancera tratará de mantener el control”, dijo Gustavo López Montiel.

Virgilio Bravo Peralta, director del Centro de Negociación, Mediación, Conciliación y Arbitraje (CENCA) del Instituto Internacional de Estudios de Derecho y Jurisprudencia (IIEDJ), opinó que Miguel Ángel Mancera debe poner especial interés en los funcionarios que están frente a la procuración de justicia.

“Lo que sucede en la Condesa es escandaloso y negar que estas prácticas de la delincuencia organizada, como el cobro de derecho de piso existen, más. Hay una crisis en seguridad pública y se debe aceptar. Hay una cifra negra de ciudadanos que no denuncia, entonces se deben renovar  las estructuras y al personal que toma decisiones en seguridad”, dijo.

El analista recordó que Mancera no colocó entre sus estrategias de gobierno desde el inicio de su gestión, el combate a la delincuencia organizada en la ciudad.

Los primeros síntomas de que el Distrito Federal no era una ciudad tan segura, como se creía, ocurrieron cuando desaparecieron 12 jóvenes de en el bar Heaven, en la Zona Rosa en 2013, una de las más vigiladas de la ciudad, parecía estar “blindado” ante los enfrentamientos, asesinatos y secuestros del crimen organizado en el resto de las entidades.

Mancera heredó de su antecesor Marcelo Ebrard Casaubón la imagen de una ciudad segura, una “isla” donde el crimen organizado parecía no penetrar. Pero la ineficiencia de la policía capitalina para enfrentar el caso de los 12 jóvenes desaparecidos y la del propio Mancera y su equipo cercano –quien debería ser el primero en mostrar experiencia en el manejo del caso, pues estuvo al frente de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF)-, lo colocaron en desventaja ante la opinión pública.

Hace unos días un nuevo escándalo sacudió a Mancera luego de que periódico Reforma publicara, a raíz de la ejecución de Marco Antonio Cardona Utrilla, dueño del bar Life ubicado en la colonia Condesa, que los restauranteros son extorsionados.

El rotativo publicó que existe una red de extorsión en donde les cobran entre cinco y 10 mil pesos a los dueños de los establecimientos, a cambio de no hacerles daños a ellos y a sus familiares.

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