El captador de agua de lluvia más grande de Latinoamérica, ubicado en el cerro de Kukundicata, comenzó a construirse en el año 2015 y se echó a andar hasta el 2016. Desde entonces, ha traído beneficios para los 16 mil 207 habitantes de Cherán, como el tener una reserva de agua de aproximadamente cuatro meses en caso de alguna emergencia, y el abastecimiento de la planta de tratamiento que ha reducido hasta en un 87 por ciento el costo de un garrafón.

Ciudad de México, 15 de septiembre (SinEmbargo).– Hace ocho años el municipio indígena de Cherán (Michoacán) se alzó en contra de los criminales que saqueaban sus bosques. Expulsó a los partidos políticos y emprendió una lucha por la conservación del medio ambiente: reforestó la totalidad de la superficie arrasada por la tala ilegal, creó viveros, un aserradero que está controlado y un captador de agua de lluvia, el más grande de Latinoamérica.

Este proyecto eco-sustentable, ubicado en el cerro de Kukundicata, comenzó a construirse en el año 2015 y se echó a andar hasta el 2016. Desde entonces, ha traído beneficios para los 16 mil 207 habitantes de Cherán, como el tener una reserva de agua de aproximadamente cuatro meses en caso de alguna emergencia, y el abastecimiento de la planta de tratamiento que ha reducido hasta en un 87 por ciento el costo de un garrafón.

“De la captación pluvial se baja el agua a la purificadora comunal, ahí lleva su adecuado proceso y eso mismo se distribuye a un costo muy accesible, en comparación del agua de otras marcas de afuera”, explicó Yunuen Torres, ex integrante del Consejo de Jóvenes, que forma parte de la Estructura de Gobierno Comunal de Cherán.

El captador de agua de lluvia más grande de Latinoamérica, ubicado en el cerro de Kukundicata, comenzó a construirse en el año 2015 y se echó a andar hasta el 2016. Foto: Cortesía Vicente Sánchez, comunidad de Cherán.

El costo de un garrafón (20 litros) de agua de la purificadora de Cherán es de 13 pesos, mientras que las empresas la venden hasta en 36 pesos, 87 por ciento más.

“El gran impacto que se ha tenido con este captador es en la cuestión de la purificación del agua y su precio, pues a comparación de a como la venden las empresas, por decir la marca Santorini, pues es mucha la diferencia”, dijo en entrevista Vicente Sánchez Chávez, un ingeniero agrónomo que formó parte de la construcción del captador.

Vicente Sánchez, quien estuvo trabajando en la administración del Concejo de Bienes Comunales de Cherán desde 2011 hasta 2018, detalló que la construcción del captador de lluvia fue por fases: se empezó con la parte de la olla, que está en la punta del cerro, ahí se tardaron un año (2015). En la segunda se consolidó la parte de la purificadora y se realizó en 2016.

“Nos juntaban en mesas de trabajo y proponíamos lo que se nos venía en mente para mejorar la comunidad. Estábamos con una persona del Concejo Mayor y dijimos ‘algo bueno va de salir de aquí’”, evocó Sánchez Chávez. “Mucha gente no creía en ese proyecto, de hecho estábamos viendo si hacerlo en otro cerro que está al lado de Paracho y que tiene también un cráter, pero como está muy profundo era más difícil. Después se fue a ver la parte del cerro Kukundicata que es donde está ahorita”.

La construcción del captador de lluvia fue por fases: se empezó con la parte de la olla, que está en la punta del cerro, ahí se tardaron un año (2015). Foto: cheranmichoacan.com.

Este captador de agua ha ayudado para los planes del municipio en materia de infraestructura, pues se han habilitado tomas de agua para que este recurso llegue a todas las casas.

“Históricamente Cherán ha tenido problemas del agua (de cómo transportarla, de que llegue a los domicilios) esto de que se hayan habilitado tomas para cada una de las casas tiene poco. Siempre había sido un tema complejo”, mencionó Yunuen Torres, ex integrante del Consejo de Jóvenes.

Los habitantes de Cherán nunca pensaron que el captador de agua de lluvia que construyeron en el cerro de Kukundicata sería considerado el más grande de Latinoamérica.

“La circunstancias dieron pie a que se consolidara este proyecto como el más grande de Latinoamérica. Entre los ingenieros y la gente de la comunidad que formaba parte de la estructura fueron pensándolo de la mejor manera y al final resulta ser como el más grande”, recordó Yunuen Torres.

En la segunda fase del captador de agua de lluvia se consolidó la parte de la purificadora y se realizó en 2016. Foto: Cortesía de Vicente Sánchez, comunidad de Cherán.

El captador de lluvia, con capacidad de hasta 20 millones de litros de agua, se consolidó con el apoyo económico del municipio y se logró obtener un financiamiento de una asociación civil. Pero fueron los habitantes quienes construyeron la obra y se encargaban de su administración.

“La gente no se imaginó que iba a llegar a tal magnitud la obra. Yo soy ingeniero agrónomo y estudié en la Universidad Michoacana, siempre he dicho que todo se puede echándole ganas”, aseguró Vicente Sánchez.

MÁS PROYECTOS SUSTENTABLES

El 15 de abril de 2011 Cherán emprendió la lucha por la defensa de los bosques y la vida. Se levantó en contra de los criminales y expulsó a los partidos políticos, que solo utilizaban a la gente para ganar votos y quitarles los recursos que se destinaban al municipio.

Antes del levantamiento de 2011 se había perdido más del setenta por ciento del bosque que corresponde al municipio, alrededor de veinte mil hectáreas.

“La lucha se concentró mucho en el tema de la devastación de nuestros bosques, que era nuestra principal preocupación. Era como enmendar la deforestación grave que vivíamos y en ese sentido se comienza a trabajar con más firmeza”, afirmó la joven Yunuen Torres.

Al asumir el control del Gobierno y la seguridad, el municipio de Cherán logró que el Gobierno federal reconociera su derecho constitucional de autogobernarse por el sistema de “usos y costumbres” tradicionales, sin interferencia de partidos políticos.
Se retomaron las figuras tradicionales y se formó un Concejo Mayor de 12 personas elegidas por la comunidad, el cual maneja los asuntos de Cherán a través de ocho concejos.

“Aquí en Cherán hay un Concejo Mayor y ocho concejos operativos, uno de esos se llama Administración Local y ellos son los que están viendo el tema del captador y de la purificadora a través de su Comisión de Obras”, mencionó Yunuen.

Además del captador de agua de lluvia, Cherán cuenta con otros proyectos sustentables, como un aserradero y un vivero.

“Se tiene el tema del vivero y el aserradero, que forman parte de los bienes comunales, pero a la vez se crea una pequeña empresa de elaboración de adocretos, que es para la construcción de calles o banquetas, piso firme y demás”, explicó la ex integrante del Consejo de Jóvenes.

Además del captador de agua de lluvia, Cherán cuenta con otros proyectos sustentables, como un aserradero y un vivero. Foto: Cuartoscuro.

La producción el vivero ha servido para sanear los bosques y el aserradero funciona de una manera controlada, contó Yunuen. “Los permisos para bajar madera son muy restringidos, para cortar un árbol tiene que haber una situación muy importante, es decir, que sea un árbol que ya por lo viejo vaya a caer o que le haya dado un rayo, son casos muy específicos para talar los árboles”.

También cuentan con una bloquera, donde todo lo que ahí se construye se utiliza en las mismas calles de Cherán. “Podemos ver que nuestras banquetas están realizadas con el mismo material que la comunidad labora y eso nos ha permitido fuentes de empleo permanentes en cada una de estas áreas”.

BAJA INSEGURIDAD

Otra de las tareas prioritarias que emprendió esta comunidad purépecha fue la seguridad, que de acuerdo con sus habitantes ha disminuido la violencia desde que decidieron levantarse.

“En el tema de nuestra propia seguridad, desde 2011 cuando inicia el levantamiento, se desconoce al cuerpo de policías y se retoman figuras importantes de los pueblos indígenas, de nosotros como comunidades purépechas, tal es el caso de La Ronda”, señaló Yunuen Torres.

La Ronda es una especie de cuerpo de seguridad integrada por los mismos habitantes de Cherán.

Pero las tareas de seguridad no se les dejan solo a los elementos de La Ronda, también los comuneros apoyan cuando hay una situación peligrosa.

“La Ronda nos funciona, funciona que sepamos quiénes nos están cuidando. Hay un cambio tremendo de sentirnos seguros al transitar y que sabemos que si hay algo tienes todo el derecho de levantar la voz y decirlo”, aseguró la joven Yunuen.

El movimiento de la comunidad indígena de Cherán inició en abril de 2011. Cuando habitantes de la comunidad se defendieron de los talamontes protegidos por un grupo armado. Foto: Cuartoscuro.

En los primeros siete meses de 2019, en Cherán hubo 13 delitos cometidos: cuatro robos, tres lesiones dolosas y una culposa, una violación simple, un daño a la propiedad, un despojo, así como un caso de narcomenudeo y uno de “otros” delitos del fuero común.

Las cifras de este año son 72.2 por ciento inferiores a las registradas en 2015, cuando en el municipio hubo registro de 18 delitos: 11 robos, tres homicidios pulposos, una lesión dolosa, una violación simple, un delito contra la familia y un delito cometido por servidores públicos, de acuerdo con cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP).

La Ronda es una especie de cuerpo de seguridad integrada por los mismos habitantes de Cherán. Foto: Cuartoscuro.

AVANCES EN EDUCACIÓN

En el tema de educación, desde el Concejo Mayor y el Concejo de Asuntos Civiles, que es la parte encargada de educación y cultura, se creó un esfuerzo titánico para establecer un proyecto educativo en Cherán.

La creación del proyecto educativo marcaba muchos ejes, como la recuperación de la cultura, de la lengua misma.

De acuerdo con los habitantes de Cherán, se tomaron muchos referentes para este modelo y esto se ha intentado llevar a las escuelas.

“Hay muchas escuelas que tienen huertos escolares. Puede ser que se sigan utilizando los libros de texto de la SEP, pero también al interior ha habido materias importantes que se están replicando en la comunidad”, puntualizó Yunuen Torres.

 De acuerdo con cifras del Coneval, actualizadas hasta 2015, el municipio de Cherán cuenta con 16 mil 207 habitantes, de los cuales, 13 mil 278 están en situación de pobreza y 4,075 tienen rezago educativo.

Cherán es un municipio que le abre las puertas a las personas para que conozcan su forma de vida, incluso hay estancias temporales, pero no permanentes.

“Hay gente que ha venido a preguntar si se puede comprar un terreno en Cherán para vivir, pero eso no se puede. La referencia para habitar un predio acá es tener familiares, que haya una confianza. De visita no hay problema, de estancias temporales tampoco, pero de una manera permanente no”, explicó Yunuen.