Estados Unidos ha sufrido más las consecuencias de la pandemia que casi cualquier otro país rico. Y los votantes se han dado cuenta de ello. Este verano, cuando se reportaron una gran cantidad de nuevos brotes, la ventaja de Biden creció en casi 10 puntos porcentuales.

Los Ángeles, 15 de Septiembre (LaOpinión/EFE).- Joe Biden lidera la intención de votos en cuatro estados clave: Minnesota, Nevada, New Hampshire y Wisconsin. Aún así, según la última encuesta de The New York Times y Siena College, todavía hay posibilidades de que pierda las elecciones de noviembre.

En el ámbito donde el Presidente Donald Trump sale perdiendo es en la gestión de la pandemia del coronavirus. Según el diario neoyorquino, si los votantes solo se enfocaran en eso, el mandatario perdería las elecciones.

Estados Unidos ha sufrido más las consecuencias de la pandemia que casi cualquier otro país rico. Y los votantes se han dado cuenta de ello. Este verano, cuando se reportaron una gran cantidad de nuevos brotes, la ventaja de Biden creció en casi 10 puntos porcentuales.

Sin embargo, la opinión pública está más divida respecto al otro tema que ha recibido la atención mediática en los últimos meses. La brutalidad policial, la injusticia racial, las protestas pacíficas y el aumento de la violencia en algunas ciudades perjudica casi en la misma medida tanto a Trump como a Biden. Y, de momento, la campaña del demócrata no ha sabido enviar un mensaje contundente que le permita ganar ventaja en este aspecto.

La encuesta también muestra que en los cuatro estados clave (Minnesota, Nevada, New Hampshire y Wisconsin) una mayor proporción de votantes dijo que para ellos “abordar la ley y el orden” era un tema de campaña más importante que el de “abordar la pandemia del coronavirus”.

En líneas generales, las inquietudes relacionadas con “la ley y el orden” parecen favorecer a Biden ya que muchos votantes confían en que él puede hacer un mejor trabajo respecto a la delincuencia, la unión del país y el manejo de las protestas.

El problema al que se enfrenta el exvicepresidente es que entre los votantes que apoyan sus propuestas respecto a la policía y la delincuencia hay más que pueden cambiar de opinión que entre los que respaldan las tesis de Trump.

El exvicepresidente ha dicho abiertamente que está en contra de dejar de financiar a la policía pero no ha aportado propuestas claras. La campaña de Trump ha explotado esa debilidad de su contrincante político y, a juzgar por los resultados de la encuesta de The New York Times y Siena College, le ha salido bien. Incluso un 27 por ciento de sus propios votantes cree que Biden no ha hecho suficiente “para condenar los disturbios violentos”.

BIDEN DEBUTA CON PUERTORICO

El candidato demócrata a la Casa Blanca, Joe Biden, realizó este martes su primera visita de campaña a Florida, un estado clave y siempre reñido en las elecciones presidenciales en el que los latinos tienen la pesa para inclinar la balanza y Donald Trump los tiene en la mira.

Significativamente Biden no escogió para el desembarco Miami, donde estuvo la semana pasada su compañera de fórmula, la Senadora Kamala Harris, sino Tampa y Kissimmee, dos ciudades del llamado “corredor I-40”.

Si Florida es importante en las elecciones presidenciales, la zona por la que discurre la autopista interestatal 40, que une la costa este y la oeste por el centro de la península floridana, es considerada por los analistas como la llave para ganar el estado y la Presidencia.

En el corredor está enclavada Orlando, en cuyos alrededores se concentra el grueso de los puertorriqueños que dejaron la isla del encanto después del huracán María (2017) para asentarse en el territorio continental de EU.

Esa comunidad, con la que Biden se reunirá en Kissimmee, no olvida la “desastrosa” gestión de la Administración Trump en su isla, dijo a Efe la representante demócrata en el Congreso estatal Amy Mercado, puertorriqueña también.

“El mensaje de la visita de Biden a Florida es bien claro. La comunidad latina en general es bien importante para él y no solo ahora”, agrega.

En promedio las encuestas de intención de voto en Florida le dan a Biden 1,2 puntos de ventaja sobre el Presidente Trump, una ventaja que hasta este pasado fin de semana era de tres puntos, según la web RealClearPolitics.

Entre los latinos, la diferencia, en cambio, es a favor de Trump (50 por ciento /46 por ciento según una encuesta de NBC/Marist Poll), lo que pone en peligro el triunfo del exvicepresidente.

Biden aseguró este lunes a un periodista que le preguntó sobre su visita a Florida que va a trabajar “como un demonio” para asegurarse que “cada voto latino o hispano” va a ser para él y afirmó que las cifras de apoyo a su candidatura son más altas de lo que muestran los sondeos, aunque reconoció que es un estado que está en disputa.

LOS PUERTORRIQUEÑOS NO OLVIDAN

Mercado destaca que la reunión en Kissimmee no solo va a servir para que los latinos de la zona le expongan sus necesidades al candidato demócrata sino “lo que está pasando en Puerto Rico”.

Por culpa de la “desastrosa” gestión de la Administración Trump, dijo la representante estatal, no se ha podido acometer la recuperación necesaria después de los huracanes y los terremotos ocurridos desde 2017 en Puerto Rico.

“La voz es el voto”, subraya, y los puertorriqueños tienen “el poder y la manera de señalar al mundo cómo pueden hacerse las cosas”.

Jerick Mediavilla llegó en 2016 a Florida desde Puerto Rico y es profesor de una universidad en Orlando.

Según dice a Efe, es la primera vez que va a votar en una elección presidencial y quiere recordar a los puertorriqueños de Florida que si en la isla fueron capaces en 2018 de sacar a un Gobernador “desencantados” con su política, ahora lo pueden hacer con Trump simplemente votando.

Biden llegará a Kissimmee después de participar en un encuentro en Tampa con excombatientes, otro grupo agraviado por recientes comentarios atribuidos a Trump.

TRUMP, A LA CONQUISTA DE LOS LATINOS

El Presidente, que en este tramo de la campaña se ha lanzado a la conquista de latinos en todo el país, tiene el respaldo en Florida de los cubano-estadounidenses y los venezolanos contrarios al chavismo que han venido huyendo a Estados Unidos desde hace años.

A su política de mano dura hacia los Gobiernos de Cuba y Venezuela se suma su estrategia de decir que Biden es un pelele en manos de los extremistas del Partido Demócrata empeñados en hacer de EU un país comunista para reforzar unos vínculos que ya forjó en la campaña electoral de 2016.

El propio Trump está destacando que los hispanos, que en estas elecciones serán el principal grupo minoritario con derecho al voto, con 32 millones de electores, han tenido unos niveles de empleo récord con su Administración.

En 2012, el ganador en Florida fue el demócrata Barack Obama, pero en 2016 lo fue el republicano Trump, por una leve diferencia de 1,2 puntos sobre la demócrata Hillary Clinton, que si bien tuvo un mayor número de votos que el hoy presidente a su favor en todo el país, no logró los suficientes en el colegio electoral.

-Con información de Joel Cazorla vía La Opinión y EFE