Author image

Maite Azuela

15/11/2016 - 12:03 am

El odio en el espejo

Asegurar que fue únicamente el discurso de odio el que le dio ventaja a Donald Trump frente a Hillary Clinton es un argumento fácil de derribar. Sin embargo, nadie puede negar su capacidad para capitalizar la postura racista, homofóbica, misógina, globalifóbica e ignorante que enorgullece a una gran parte de la sociedad estadounidense. El perfil […]

El perfil del electo Presidente revela su baja autoestima, por la que está impulsado a desenvolverse erguido en un narcisismo con el que pretende compensar la imagen que realmente tiene de sí mismo. Foto: Especial.
El perfil del electo Presidente revela su baja autoestima, por la que está impulsado a desenvolverse erguido en un narcisismo con el que pretende compensar la imagen que realmente tiene de sí mismo. Foto: Especial.

Asegurar que fue únicamente el discurso de odio el que le dio ventaja a Donald Trump frente a Hillary Clinton es un argumento fácil de derribar. Sin embargo, nadie puede negar su capacidad para capitalizar la postura racista, homofóbica, misógina, globalifóbica e ignorante que enorgullece a una gran parte de la sociedad estadounidense. El perfil del electo Presidente revela su baja autoestima, por la que está impulsado a desenvolverse erguido en un narcisismo con el que pretende compensar la imagen que realmente tiene de sí mismo. ¿Es el único o sólo es el reflejo de un cuantioso grupo de la sociedad que se reconoce por sus aspiraciones discriminatorias?

Si entendemos que la autoestima se construye a través de un proceso de asimilación e interiorización desde el nacimiento y se modifica a lo largo de toda la vida, hay elementos que alimentan la imagen que los otros nos dan de nosotros mismos, así como el valor que otorgamos a esta imagen. Durante la infancia y adolescencia, la autoestima crea una marca profunda para la definición de la personalidad. La construcción de la imagen personal en los primeros años de vida determina, en buena medida, la forma en la que nos relacionamos con el otro y en la que generamos los lazos que nos devuelven un referente identitario.

Según Carl Gustav Jung , la “sombra” es una zona oculta de nuestra personalidad, nuestro lado más oscuro. Se manifiesta en sentimientos e ideas que el mismo individuo considera censurables, irritantes, desagradables y destructivos, a partir de lo que socialmente aprende como “bueno” y “malo”. Todos poseemos una sombra y, de una manera u otra, tratamos de inhibirla, negarla o rechazarla. En el proceso de generación de identidad intentamos ignorar lo que nuestra sombra contiene. A veces necesitamos que ocurran ciertos eventos en nuestra vida que nos revelen esa zona oscura, inhibida de la personalidad. Negar esa sombra no evita que nos persiga. ¿Qué determina que la sombra supere la silueta humana y se apodere de su reflejo?

El rechazo del círculo más inmediato de un infante puede motivar a que el manejo de su sombra sea inadecuado, de forma que el miedo limite la confianza en sí mismo y en sustitución la coloque sobre el poder que le genera la agresión o el control ejercido sobre los otros. El niño que no siente que es valorado por sus familiares cercanos puede desarrollar el miedo de ser abandonado. El miedo también se enraíza cuando el niño, en la escuela, es etiquetado como el malo, el torpe, el impertinente, y lo único que hacen sus compañeros y maestros es dejarle de lado, discriminarlo y marginarlo.

No es un caso aislado el de Trump ni le sucede a pocos seres humanos, la prueba está ahí. Una vez que alguien consigue reflectores suficientes para ser el referente de la sombra colectiva, suele ser acompañado de otros, que en reflejo reproducido y en versiones diversas, enaltecen su sombra para conseguir la estima de los otros. Pertenecer a una nación incitando el rechazo por las mujeres, los homosexuales, los musulmanes y latinos revela la enorme carencia de estima propia que aglutina a un representativo colectivo. ¿Sucede solo en las grandes potencias? ¿Países como México están exentos de mostrar la sombra discriminadora que hasta hoy está contenida? No es sencillo dar respuesta ahora. Sin embargo, será irresponsable desarrollar escenarios en los que la réplica de la baja autoestima, el miedo y la ignorancia en cualquier contexto no genere fenómenos similares.

Es poco lo que podemos hacer para contrarrestar la posibilidad latente de que nos veamos afectados por el odio materializado en el voto y la voluntad de una mayoría (no aplastante) convertida en decreto desde el país vecino. Pero quizá podemos hacer esfuerzos cotidianos para revisar cómo es que los procesos de identidad se gestan entre los nuestros. Continuar con el clientelismo rampante, la justicia aplicada por cuates y para cuates y la justificación de la excepción en la sociedad de los contratistas públicos, tampoco dará resultados muy distintos. La exclusión generada por los corruptos y los acaparadores podrá ser políticamente correcta, pero definitivamente no produce sociedades menos divididas.

INVITACIÓN

Jugando a trasladar la introspección en la que los diálogos son con uno mismo y la aceptación no está depositada en el otro sino en el reconocimiento de la fuerza propia, escribí un cuento para niños. Lo presentaré en versión digital hoy mismo en la Feria Internacional del Libro Infantil, que se lleva a cabo en el Parque Ecológico Bicentenario a las 18:00 hrs. Agradezco a Fabian Giles sus fantásticas ilustraciones a lo que narré intangible. El baúl de los espejos es un mundo oculto conocido solamente por los niños y las niñas que se atreven a mirarse a sí mismos. Matías es uno de estos valientes que se lanza a vivir aventuras que despiertan sus sentidos, los colores de su fuerza, su percepción de los elementos de la naturaleza, el animal que lo representa y otros mágicos poderes que crecen cuando se reconoce en el espejo.

Maite Azuela
Analista Política y Activista por los derechos humanos y la rendición de cuentas. Maestra en Políticas Públicas por la Universidad de Concordia, Canadá. Colaboradora de Uno Noticias. Dirige la organización Dejemos de Hacernos Pendejos y forma parte de redes ciudadanas para el impulso de los derechos políticos y la defensa de los derechos humanos. Fue servidora pública durante una década y entre las instituciones para las que laboró están el Instituto Nacional Electoral (INE), el Instituto Electoral del Distrito Federal (IEDF) y el Instituto Nacional de Acceso a la Información Pública (INAI).
en Sinembargo al Aire

Opinión

Opinión en video