El análisis del IMCO detectó que en 17 estados de la República los gobiernos estatales gastaron más de lo presupuestado en 2018. Entre los ejemplos de un mal ejercicio del gasto y complicidad legislativa en 2018 se encuentran los estados de Guerrero, Sinaloa, Puebla, Tlaxcala y Chihuahua.

Ciudad de México, 16 de enero (SinEmbargo).– La falta de contrapesos en los congresos estatales permite que los gobernadores gasten más de lo presupuestado y sin rendir cuentas, muestra un nuevo análisis del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO).

El análisis del IMCO detectó que en 17 estados de la República los gobiernos estatales gastaron más de lo presupuestado en 2018, de los cuales, en 13 el gasto fue de 15 por ciento más.

También hubo grandes variaciones entre lo presupuestado y lo gastado por las entidades en 2018, por ejemplo, en 90 rubros de gasto, los estados tuvieron variaciones superiores al 1000 por ciento.

De acuerdo con el think tank, a pesar de que los congresos cuentan con la información, no frenaron esta mala práctica. “Los diputados no usan sus facultades para emitir opiniones respecto al ejercicio del gasto y no llaman a comparecer a los secretarios de finanzas para justificar las variaciones excesivas”.

OMISIÓN Y COMPLICIDAD

El análisis del IMCO señala que entre los ejemplos de un mal ejercicio del gasto y complicidad legislativa en 2018 se encuentran los estados de Guerrero, Sinaloa, Puebla, Tlaxcala y Chihuahua.

Por ejemplo, al cierre del 2018, Guerrero ejerció en ceremonias oficiales mil 899 veces lo aprobado por el Congreso, según datos del IMCO.

En el caso de Sinaloa, para el primer trimestre del año 2018 ya había gastado siete veces su monto presupuestado para la compra de vehículos de transporte. Al finalizar ese año, esta cantidad fue 23 veces superior a su presupuesto inicial.

En los primeros tres meses del año analizado, 2018, Puebla gastó 48 veces lo presupuestado para todo ese año en publicidad oficial. Al cierre de 2018, el Gobierno ejerció 453 veces lo aprobado por su Congreso.

Otro ejemplo es el de Tlaxcala, que gastó 85 veces lo presupuestado originalmente para la compra de mobiliario (equipo de cómputo, estantes, escritorios, entre otros).

Chihuahua es otro caso. En el primer semestre de 2018 el estado gastó 72 veces el presupuesto aprobado para la adquisición de maquinaria y equipo agropecuario, industrial y de construcción. Al finalizar ese año, gastó 582 veces su monto aprobado.

IMCO PROPONE

Para evitar un gasto no planeado en las entidades y un abuso sistemático entre los recursos presupuestados y ejercidos por las entidades, el IMCO propone:

–Establecer controles a las modificaciones presupuestales de los Poderes Ejecutivos estatales que limiten el aumento desproporcionado e injustificado de su gasto administrativo.

–Si un Gobierno estatal requiere modificar su gasto para alguna partida o ramo en más del 15 por ciento, debe tener la aprobación del Congreso local.

–Mayor participación de los congresos locales en la aprobación y supervisión del ejercicio del gasto: cumplir su función de contrapeso.