Son las lecturas de Iraida Noriega, cantante de jazz nacida en 1971 en México, con un padre, Freddy Noriega, “que fue y será un gran músico y poeta”. Este trabajo, Luminosa, ha sido hecho con el músico Abraham Barrera, en un ejercicio improvisado y sin saber adonde los iba a llevar.

Ciudad de México, 16 de febrero (SinEmbargo).- El disco viene en un estuche con muchos colores, muchas pinturas, dibujos y hay nombrados unos cuantos poetas, entre ellos Olga Orozco, Jorge Luis Borges, Vicente Huidobro, Pablo Neruda, Jaime Sabines, Andrés Henestrosa, Roberto Fernandez Retamar, Cesar Vallejo Octavio Paz, Fernando Pessoa, Eunice Odio, Gioconda Belli, Guadalupe Galván, Valeria Guzmán, María Cruz, Fabiana Amaro, Carlos Avilez y Joana Medellin.

Son las lecturas de Iraida Noriega, cantante de jazz nacida en 1971 en México, con un padre, Freddy Noriega, “que fue y será un gran músico y poeta”.

Este trabajo, Luminosa, ha sido hecho con el músico Abraham Barrera, en un ejercicio improvisado y sin saber adonde los iba a llevar.

“Surge de un amor en común por la poesía latinoamericana y la necesidad incesante de ambos artistas de generar música desde un lugar único e irrepetible”, dice Iraida en entrevista con SinEmbargo.

¿Por qué una cantante en el suplemento de libros? Porque además de las orquestaciones de Abraham Barrera, que son un verdadero y hermoso cuento musical, se unen en un libro los poemas encontrados de las lecturas de Iraida. Claro, también está su voz dulcísima y expresiva en el disco.

En Luminosa se da una armoniosa sociedad entre el sexteto de jazz, que lo componen los intérpretes mas reconocidos del país, como Aarón Cruz en el contrabajo, Gustavo Nandayapa en la batería, Rodrigo Neftalí en la guitarra, Leika Mochán en los coros y loops y los mismos Abraham Barrera al piano e Iraida Noriega en la voz. Además, está la orquesta de cámara, con maderas, metales y cuerdas.

Evidentemente toda la fantasía esta manera de tejer es como una idea nuestra, todo el pivote fue el poder de estas palabras. Foto: Cortesía

Los pasos de Luminosa se van ilustrando con la obra de la pintora y cantante Chiapaneca Lore Aquino, fotografiada por la talentosa Luzy Plata.

El 28 de febrero se dará el concierto en la Fundación Sebastián, donde se podrá apreciar la obra mediante una serie de videos creados por el editor mexicano, Freddy Noriega Jr. y una labor de mapping e iluminación a cargo de la talentosa directora de teatro Rocío Carrillo. El trabajo de diseño de audio está a cargo de Manuel Mora en la grabación y Arcadio Hernández Duarte en la mezcla y post producción.

–Haces un trabajo de collage con los poemas.

–Somos fans. Anotamos en los cuadernos los poemas, hay frases que se convierten en mantra –no sé si sería la palabra-, pero son como una especie de guía de la vida, más que si yo empezara a buscarlos. Ahí está el cuaderno y nos dieron ganas de hacer algo para orquesta.

Luminosa es una obra tuya y una obra de Abraham, totalmente.

–Evidentemente toda la fantasía esta manera de tejer es como una idea nuestra, todo el pivote fue el poder de estas palabras.

–Fantasía literaria para una orquesta de cámara. ¿Encontraste en Abraham alguien ideal para hacer esto?

–Es fantasía literaria para orquesta de cámara, porque es crear la música en función o reacción a lo que las palabras van sugiriendo. Estábamos de gira y Abraham me enseñó un disco de un tipo que nos gusta mucho, Billy Childs, que tiene el proyecto de llevar la música a orquestas de cámaras. Decíamos que algo así nos gustaría hacer. Luego Abraham vino a mi casa y comenzamos a grabar, él empezó a tocar, yo a improvisar algunas melodías, todo coincidía con la poesía. Él tiene una capacidad creativa muy espontánea. No se cuestiona demasiado sus decisiones. Fue como un constante fluir, entré en ese río, el desarrollo melódico y la adaptación de las poesías a esas atmósferas que iba proporcionando Abraham, no me lo cuestioné demasiado, fue casi como un dictado que yo iba resolviendo. Difícilmente habrá otro músico más acertado que Abraham. Es un proyecto en el que llevamos cuatro o cinco años trabajando, ha requerido como muchas etapas, ha tenido esta cualidad: fluir sin cuestionar mucho sus procesos.

La orquesta al servicio de la poesía. Foto: Cortesía

–¿Cómo sonará en vivo?

–Hay varias versiones. El 28 de febrero daremos un concierto, presentaremos en el formato original, con una serie de cosas multimedia. Hay varias orquestas interesadas y estamos viendo para que las circunstancias sean las adecuadas.

–¿Cuál es el legado de tu padre?

–Cada tanto hay tributos a lo que considero mi tradición y mi herencia. Toda esa gente es mi escuela, es mi tradición, como Enrique Nery, Freddy Noriega, Eugenio Toussaint. Luminosa de hecho es un título que me dedicó y fue muy emocionante elegir este título. Todo lo que hago en la música siento que es lo que tengo que hacer. No como tu llamado, pero sí algo que tienes que cumplir con eso. Viene de la investigación, del destino, nadie me obliga a ello, no sé cómo encapsular el pensamiento, pero me comprometo a hacerlo. Esa ha sido mi consigna. No sé si trabajo mucho o poco, esto es lo que tengo que hacer, me entusiasma, sentir el deseo de que las cosas pasen de Abraham Barrera, me obligan a estar acá.