N. del editor: Esta nota fue actualizada el 19 de noviembre con una carta aclaratoria del Ayuntamiento de Zapopan.

Vecinos de Zapopan, Jalisco, llevan desde 2005 luchando contra el boom inmobiliario en el Bosque Nixticuil, un área de protección hidrológica. Aunque ya se han establecido diversos fraccionamientos alrededor, sobre todo en la administración de Pablo Lemus, hace unos días lograron una suspensión definitiva contra el proyecto Dosel Residencial. Pero la empresa sigue ofertando preventa de viviendas, lo que implica fraude, advierte el Comité ciudadano.

Ciudad de México, 16 de noviembre (SinEmbargo).– Aún sin permisos correspondientes, a la empresa Ingeniería Asfaltos y Emulsiones se le ocurrió empezar a construir en agosto el proyecto inmobiliario Dosel Residencial en el Bosque Nixticuil, en Zapopan, Jalisco, que colinda con una zona núcleo de Uso Restringido del Área de Protección Hidrológica al contar con el arroyo Los Guayabos, parte de la cuenca del Río Blanco, y tipo de vegetación selva baja caducifolia.

Los vecinos han defendido el bien ambiental contra la urbanización por 15 años. El Gobierno municipal de Pablo Lemus Navarro (2015-actual), empresario y político, ha permitido los cambios de uso de suelo para expandir fraccionamientos por toda la zona como Real de Valdepeñas, Capital Norte, Vitana Residencial, Altavista Residencial, Sendas Residencial y Altaterra, los cuales han provocado descargas de escombro, de aguas negras y tala de árboles (pino y encino), así como desplazamiento de fauna como zorros, de acuerdo con el Comité en Defensa del Bosque Nixticuil.

Preocupados por el inminente desequilibrio ecológico y el riesgo de descarga de aguas negras en el arroyo por falta de sistema de drenaje, presentaron una demanda de amparo colectiva el 5 de octubre. Hace unos días obtuvieron una suspensión definitiva a la obra del Dosel que prohibe al Ayuntamiento dar permisos y a la empresa construir hasta que se resuelva el juicio de amparo. Es un hecho inédito para su lucha de más de una década contra las amenazas constantes hacia el Bosque, ya que en demandas colectivas pasadas los jueces dieron la razón a las empresas. Ante el corredor de seis fraccionamientos, interpusieron en marzo una queja ante la Comisión de Derechos Humanos de Jalisco (CDHEJ) contra el Gobierno de Lemus por el impacto ambiental.

Obra del proyecto Dosel Residencial clausurada por suspensión definitiva durante juicio de amparo. Foto: Comité en Defensa del Bosque Nixticuil.

“Hemos visto en los últimos años, a pesar de que estamos en un Área Natural Protegida en el Bosque Nixticuil, un despojo desmedido en este territorio. A las empresas inmobiliarias, en complicidad con los gobiernos en turno de todos los colores, su ambición e intereses los ciega a entender lo que implica una zona de amortiguamiento de un Área Natural Protegida [declarada en 2007 por petición ciudadana]”, dijo Margarita Robenson Sierra, representante de vecinos de la comunidad de Los Guayabos que interpuso la demanda de amparo.

“En el caso del Dosel, y de muchos otros fraccionamientos, no piensan en las implicaciones para este territorio. Hay un proyecto nuevo de 30 casas también pegado al Bosque, de la empresa Paramount Desarrollo y Construcción a nombre de Miguel Ángel Parada. También ya se clausuró; es constante el acoso y desalojo irracional”, agregó.

En amarillo, el Bosque Nixticuil. En rojo, los fraccionamientos aprobados recientemente. Foto: Google Maps.

Por el arroyo Los Guayabos, se planea construir el proyecto Dosel Residencial. Foto: Google Maps.

El fraccionamiento Dosel Residencial se vende como “deja de ir al bosque, vive en el bosque” en un lugar “eco-consciente” con “participación activa en la conservación del bosque”. La empresa solicitó los permisos de construcción a la Dirección de Obras Públicas y a la de Medio Ambiente municipal “ofreciendo información falsa”, acusó el Comité en Defensa del Bosque Nixticuil. Pero, aunque se colocó una barda y cimientos, hasta la fecha no ha obtenido ningún permiso para la construcción, de acuerdo con solicitudes de información realizadas por los ciudadanos.

“Sin contar con los permisos, corresponde a un cambio de uso de suelo. Este tipo de actividad constituye un cambio a la vocación natural del suelo que es de protección y conservación, por la estrecha relación que guarda dentro del Área Natural Protegida. Por eso se solicitó el amparo para solicitar al Juez tanto la suspensión de la obra como la emisión de permisos posteriores. Lo novedoso es que el Juez Fernando Carvajal Hernández, del Juzgado Décimo Segundo de Distrito en materia Civil Administrativa y del Trabajo, concedió la suspensión provisional [y posteriormente definitiva] justificándose en el principio de prevención y precaución que el derecho ambiental señala ante una situación de riesgo”, explicó Ana Cabral, abogada del Comité ciudadano, quien expuso la necesidad de detener los fraccionamientos que amenazan al predio con vocación forestal con impactos acumulativos a largo plazo.

El Ayuntamiento y la empresa Ingeniería Asfaltos, involucrados en la demanda, no se han pronunciado al respecto ante el Juzgado, como lo pide la suspensión definitiva. A SinEmbargo tampoco respondieron. Werly James, en el teléfono publicado por el proyecto inmobiliario, contestó que “con la empresa Ingeniería Asfaltos no tengo contacto. Estuvimos participando en el proyecto para las actividades de promover el desarrollo, pero está suspendido actualmente”. El Comité en Defensa del Bosque no ha buscado el diálogo directo con el Ayuntamiento de Zapopan, ya que, por la pandemia, no contestan teléfonos ni para reportes ciudadanos.

PREVENTA DE OBRA CLAUSURADA

Sofía Herrera, integrante del Comité en Defensa del Bosque Nixticuil, expuso que estos días no han visto que las obras del proyecto Dosel Residencial sigan, como lo exige la suspensión definitiva. Pero el material de construcción y la oficina de preventa de viviendas continúan. Coincidió en que hay diversos corredores de fraccionamientos acechando al bosque desde diferentes trincheras, lo cual ha aumentado en la gestión local del Alcalde de Zapopan, Pablo Lemus. En 2017 se registraron incendios forestales, consideran, para dar paso a la urbanización.

“Tenemos 15 años defendiendo el bosque, porque hay múltiples amenazas sobre este espacio. En el Gobierno de Lemus se ha intensificado el despojo sobre el bosque; ha sido muy permisivo y servil a las inmobiliarias. Este Gobierno ha servido mucho a las inmobiliarias por los vínculos que hay entre estas empresas y Movimiento Ciudadano, en particular con Enrique Alfaro”, aseveró la ciudadana. Un reportaje de La Crónica informó en 2015 que Grupo Inmobiliario Mendelssohn y su filial Tierra y Armonía son de José Errejón Hernández y Beatriz Eugenia Alfaro Méndez, tíos del Gobernador de Jalisco, así como de Pablo, José Juan, Beatriz y Pedro Errejón Alfaro, sus primos. Dicha empresa construyó en la zona Bosques de Santa Anita el fraccionamiento El Origen, en Tlajomulco.

El remolque para preventa de viviendas y la publicidad en internet siguen a pesar de que la obra está clausurada. Foto: Comité en Defensa del Bosque Nixticuil.

“En el caso del Dosel, una parte del terreno que se quiere urbanizar está dentro del Área Natural Protegida y el resto está a un lado de una zona núcleo de uso restringido, donde no se puede llevar a cabo ningún tipo de actividad que no sea de conservación”, expuso Herrera.

La Dirección de Medio Ambiente de Zapopan sigue evaluando la petición para construir el proyecto Dosel. La empresa le planteó que se busca urbanizar en un predio de 2 mil 622 metros cuadrados con ocho viviendas. Pero, en su publicidad, se ofrecen 21 viviendas de 150 metros cuadrados cada una (3 mil 150 metros cuadrados, aproximadamente), sin considerar estacionamiento para autos, caseta de vigilancia, gimnasio, juegos infantiles y áreas para carne asada.

En 2005, el Gobierno de Zapopan arrasó con cinco hectáreas del bosque (como la parte que se muestra en la foto) dejándolas convertidas en suelo muerto y cerros de escombros luego de su intento por iniciar varios proyectos de urbanización. Foto: Comité en Defensa del Bosque Nixticuil.

Incluso, a pesar de que están en proceso jurídico, las casas siguen en preventa por 2 millones 400 mil pesos con ecotecnologías como paneles solares e iluminación LED y vinculación total y acceso al bosque.

“La prevente no se ha detenido. Puedes llamar para pedir informes, y ofrecen las casas en remate. Es un fraude. Están vendiendo casas en un sitio donde no se puede construir”, dijo Sofía Herrera, del Comité en Defensa del Bosque Nixticuil. “Hay muchas irregularidades”.

CARTA DE ACLARACIÓN DEL AYUNTAMIENTO DE ZAPOPAN

EL-DOSEL