Las personas con leucemia linfocítica crónica y con mieloma múltiple tienen un alto riesgo de sufrir COVID-19 grave, por lo que los expertos recomendaron su vacunación y sugirieron que podría ser necesaria una dosis de refuerzo, aunque aún tiene que estudiarse.

Redacción Ciencia, 17 de abril (EFE).- Las vacunas contra la COVID-19 basadas en la tecnología de ARN mensajero pueden tener una eficacia reducida en personas con leucemia linfocítica crónica (LLC) y con mieloma múltiple, dos tipos de cánceres de sangre, según sugieren sendos estudios que publica la revista Blood.

Los investigadores consideran que estos estudios podrían ayudar a determinar el momento ideal para la vacunación de esas personas, según el momento del tratamiento.

Una de las investigaciones, dirigida el Centro Médico Sourasky de Tel Aviv (Israel), se centra en la eficacia de la vacuna de Pfizer en los casos de LLC, aunque considera que “se podrían esperar las mismas tendencias”, con la formulación de Moderna, también basada en ARN mensajero (ARNm).

Las personas con LLC tienen un alto riesgo de sufrir COVID-19 grave por lo que, aunque las tasas de respuesta son inferiores a las ideales, los expertos recomendaron “encarecidamente” su vacunación y sugirieron que podría ser necesaria una dosis de refuerzo, aunque aún tiene que estudiarse.

Los investigadores sugieren que la terapia contra el mieloma parece afectar negativamente a la producción de anticuerpos neutralizantes tras una única dosis. Foto: EFE

En la investigación participaron 167 pacientes con LLC y 53 personas sanas como control. De los primeros, solo cuatro de cada 10 (39.5 por ciento) tuvieron una respuesta positiva mediada por anticuerpos a la vacuna, mientras que todos los no enfermos obtuvieron una respuesta inmunitaria.

“En general, la tasa de respuesta a la vacuna fue significativamente menor que la observada en la población general, lo que probablemente se atribuya a la presencia del propio cáncer y a determinados tratamientos de la LLC”, según el autor principal Yair Herishanu.

La investigación reveló amplias variaciones en la respuesta inmunitaria de los pacientes, según el momento de la enfermedad.

Los que se estaban tratando tenían tasas de respuesta “significativamente” más bajas, frente a quienes ya habían completado la terapia y estaban en remisión (16 por ciento frente al 79 por ciento, respectivamente), “lo que tiene sentido porque su sistema inmunitario tuvo la oportunidad de recuperarse.”

Los que ya se sabía que padecían LLC, pero aún no estaban siendo tratados tuvieron una tasa de respuesta a la vacuna del 55.5 por ciento.

La respuesta fue notablemente superior en las personas que habían completado el tratamiento de la LLC al menos un año antes de la vacunación, en comparación con las que seguían en tratamiento en el último año (94 por ciento frente a un 50 por ciento).

Los investigadores también examinaron la respuesta inmunitaria a la vacuna en función del tratamiento que recibían y observaron tasas similares.

La administración de una segunda dosis oportuna de la vacuna es esencial para que los pacientes ancianos con mieloma múltiple desarrollen una respuesta adecuada de anticuerpos. Foto: AP

La segunda investigación, de la Universidad Nacional de Atenas, informa de resultados parecidos tras la primera dosis de la misma vacuna en ancianos con mieloma múltiple.

Los pacientes, con una media de 83 años, mostraron una respuesta media del 20.6 por ciento de anticuerpos neutralizantes el día 22 tras la primera dosis, frente al 32.5 por ciento de los controles sanos.

De los pacientes, 35 (72.9 por ciento) recibían terapia antimieloma, cuatro estaban en remisión y no tenían tratamiento en el momento de la vacunación, y nueve tenían un mieloma latente (precanceroso).

Los investigadores sugieren que la terapia contra el mieloma parece afectar negativamente a la producción de anticuerpos neutralizantes tras una única dosis, aunque se necesita un mayor número de pacientes para comprender mejor este efecto.

Además, señalaron que la administración de una segunda dosis oportuna de la vacuna es esencial para que los pacientes ancianos con mieloma múltiple desarrollen una respuesta adecuada basada en anticuerpos.