Antoine Griezmann guía al Atlético de Madrid a ganar la Europa League, la tercera en su historia

17/05/2018 - 3:55 am

Antoine Griezmann fue la figura del Atlético de Madrid en la consecución del título de la Europa League frente a un Olympique de Marsella que no pudo concretar sus opciones al inicio del partido.

Fernando “el Niño” Torres levantó el trofeo de campeón, imagen con la que se despide del club que lo vio nacer como futbolista profesional, ya que no seguirá en las filas del Atlético al final de la temporada.

El Atlético Madrid celebra con el trofeo de campeón de la Liga Europa al vencer 3-0 en la final a Olympique Marsella, en Lyon, Francia. Foto: EFE.

Por Iñaki Dufour

Lyon (Francia), 16 de mayo (EFE).- Una demostración de determinación y eficacia de Antoine Griezmann y un ejercicio práctico colectivo lanzaron al Atlético de Madrid a una nueva Liga Europa, el sexto título de la era Simeone, evidentemente superior al Marsella, rotundo cuando percibió el primer fallo rival y concluyente después.

Menos quince minutos, con más agitación que ocasiones, la final fue sin matices del conjunto rojiblanco y de su estrella, que domó primero a un contrincante respondón en el comienzo del duelo, con el 0-1 en el minuto 22, y lo sentenció después, en el 48, con dos definiciones incontestables; el enésimo ejemplo de toda su clase.

¿Cuánto vale Griezmann? Desde luego mucho para el Atlético, con el que ya ha marcado 112 goles en cuatro temporadas y al que ha dirigido hasta un nuevo título, el primero europeo para el atacante francés, como el líder de un grupo que comenzó la Liga Europa como el indiscutible favorito y la concluye como un firme campeón.

Ni siquiera el ambiente del Parc OL de Lyon lo puso en duda. Él fue el visitante, con toda la expresión del término, porque casi tres cuartos de las 59 mil  localidades eran del Marsella. Tenía el ambiente en contra, infernal por momentos, bengalas incluidas, pero su equipo, hoy por hoy, está por encima en todo de su adversario.

Porque el conjunto rojiblanco es un bloque de ‘Champions’, por mucho que hubiera quedado eliminado allá por diciembre en la fase de grupos, compitiendo en la Liga Europa con todo lo que eso conlleva, aunque toda dependa de un simple partido, su rival tenga el ímpetu que tuvo el Marsella y el fútbol sea un juego en ocasiones incierto.

El Atlético aceptó la invitación del Marsella, que dejó clara su propuesta desde el primer instante, desde el saque de centro, cuando Payet emuló a un jugador de rugby y pateó directo el balón a fuera de banda para avanzar, darle la pelota y presionarle. Lo sufrió el equipo rojiblanco un rato, atenazado, exigido y hasta desajustado.

Un cuarto de hora nada más, cuando el fútbol directo y trepidante de su oponente se transformó en la ocasión que malgastó nada más empezar el duelo Valere Germain, habilitado frente a Oblak por un fenomenal pase de Payet, o en la volea que conectó Adil Rami, pero hasta ahí duró la agitación que pretendía el conjunto francés.

Quizá porque se serenó y se acomodó el Atlético, pero sobre todo porque la diferencia de calidad quedó demostrada en una simple acción: un pase por el medio del portero Steve Mandanda que no controló Anguissa y que lo presionó y recogió Gabi con la perspectiva libre hacia Griezmann, infalible para marcar el 0-1.

Era el minuto 22, la primera oportunidad del equipo rojiblanco y hasta el primer lapsus del Marsella, pero tal concesión es tan imperdonable como definitiva en una final, más aún contra un conjunto que aprovecha los fallos ajenos como lo hace el Atlético y con un goleador que define como Griezmann, con tanta autoridad.

Porque el fútbol también es un juego de errores. Y ahí Diego Simeone, alejado este miércoles del banquillo y de sus futbolistas por la sanción de la UEFA, es meticuloso, experto y audaz para detectar cuándo y cómo pueden producirse, pero también cuándo y cómo deben aprovecharse, como lo hizo este miércoles frente al Marsella.

Un momento clave, un giro fulminante al partido y un golpe rotundo para el conjunto francés, que encajó el siguiente en forma de lesión, con las lágrimas de Payet cuando pidió el cambio a la media hora, entre el silencio de su propia afición, consciente de que la gesta era aún más complicada sin su capitán sobre el terreno.

La final era del Atlético. No hubo debate en el segundo tiempo con la puesta en escena, pero sobre todo con el 0-2 de Griezmann, tan sutil en la resolución como rápido en la conducción, cuando recogió la perfecta asistencia de Koke, para sentenciar el título en sólo 48 minutos y agrandar la historia europea del club rojiblanco, culminada con el 0-3 de Gabi Fernández en los instantes finales.

– Ficha técnica:

0 – Olympique Marsella: Mandanda; Sarr, Rami, Luiz Gustavo, Amavi; Anguissa, Sanson; Thauvin, Payet (Maxime López, minuto 30), Ocampos (Njie, minuto 55); y Germain (Mitroglou, minuto 74).

3 – Atlético de Madrid: Oblak; Vrsaljko (Juanfran, minuto 46), Giménez, Godín, Lucas; Correa (Thomas, minuto 86), Gabi, Saúl, Koke; Griezmann (Fernando Torres, minuto 90) y Diego Costa.

Goles: 0-1, minuto 22: Griezmann, a pase de Gabi tras un mal control de Anguissa. 0-2, minuto 49: Griezmann pica el balón ante Mandanda tras una asistencia de Koke. 0-3, minuto 89: Gabi, de tiro cruzado dentro del área.

Árbitro: Bjorn Kuipers (Holanda). Amonestó a Sime Vrsaljko (minuto 23) y Lucas (minuto 77), por el Atlético de Madrid, y a Amavi (minuto 38) y Njie (minuto 77), del Marsella.

Incidencias: Final de la Liga Europa, disputada en el estadio Parc OL de la ciudad francesa de Lyon ante unos 59 mil espectadores, unos 10 mil del Atlético de Madrid y con clara mayoría de seguidores del Marsella. El argentino Diego Simeone, entrenador del Atlético de Madrid, siguió el partido desde un palco privado por la sanción que le impuso la UEFA por su expulsión en las semifinales ante el Arsenal, después de que el Tribunal de Arbitraje Deportivo haya desestimado este miércoles la petición de medidas cautelares del Atlético.

en Sinembargo al Aire

Opinión

Opinión en video

más leídas

más leídas