Economía

Hasta los recursos para salvar a la vaquita, en riesgo de extinción, se manosearon con Peña, dice ASF

22/02/2019 - 1:01 pm

El Programa de Recuperación y Repoblación de Especies en Riesgo (PROCER) otorgó apoyos dobles a beneficiarios y a personas que no acreditaron su residencia en las localidades. Además, no dio información para evaluar la conservación de la vaquita marina y su hábitat.

El programa buscó otorgar subsidios “a instituciones de educación superior, de investigación, organizaciones de la sociedad civil, los ejidos, comunidades, pescadores regularizados, permisionarios y agentes involucrados en la cadena productiva de la pesca”.

Ciudad de México, 22 de febrero (SinEmbargo).- La Auditoría Superior de la Federación (ASF) detectó diversas irregularidades en programas de apoyo que dependen de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), como el Programa de Recuperación y Repoblación de Especies en Riesgo (PROCER), en donde se otorgaron apoyos dobles a beneficiarios y a personas que no acreditaron su residencia en las localidades. Además, no se contó con información para evaluar la contribución del PROCER en la conservación de la vaquita marina y su hábitat.

La Semarnat estuvo dirigida por Rafael Pacchiano Alamán, durante el gobierno de Enrique Peña Nieto. Durante su gestión la agonía de diversas especies en peligro de extinción, como la vaquita marina, se aceleró.

Como parte de las acciones que se promovieron durante el sexenio pasado para la conservación de la marsopa se incluyó el decreto de una zona restringida para los pescadores, por lo que se anunció un apoyo económico en la zona. Durante el sexenio de el ex Presidente Enrique Peña Nieto se impulsaron diversas acciones para intentar proteger a la vaquita marina, incluso el mandatario firmó con el actor Leonardo DiCaprio un acuerdo para proteger a los ecosistemas marítimos del Alto Golfo de California. Pero la población de la vaquita marina no se ha recuperado.

Y recientemente Antonio Murillo Olmeda, investigador del Instituto Tecnológico Nacional campus Mazatlán, denunció que el programa de compensaciones a pescadores, a quienes se les pagó supuestamente por no pescar, benefició a personas que no tenían que ver con la pesca y dejaron fuera a verdaderos pescadores.

LAS IRREGULARIDADES HALLADAS

La ASF informó en la tercera entrega de la Cuenta Pública de 2017, que la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) erogó 514 mil 014.2 pesos, todos los recursos de PROCER, sin acreditar la modificación del alcance del mismo; sólo atendió a una de las 59 especies en riesgo, la vaquita marina; no estableció un mecanismo para determinar el monto para los apoyos que se otorgaron a los pescadores ni sus topes; no acreditó haber recibido solicitudes de personas para participar de los subsidios del PROCER ni cuáles de estas recibieron el apoyo.

Entre las irregularidades que detectó la Auditoría están que a cuatro personas de las 2 mil 654 apoyadas con el subsidio recibieron el doble de dinero al estar en dos categorías; hubo deficiencias en la entrega de recursos a 21 beneficiarios; no acreditó la cancelación o suspensión de recursos a 60 de los 74 expedientes revisados; y no hubo información para evaluar la contribución del PROCER en la conservación de la vaquita marina y su hábitat.

La ASF analizó el Plan Nacional de Desarrollo de 2013 a 2018, del Programa Sectorial de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Promarnat), del mismo periodo, y del Programa Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Pnanp), de 2014 a 2018 que indicó que para el ejercicio de 2017 el problema a resolver era la pérdida de 59 especies en riesgo, para los que la Conanp efectuó el “Programa de Recuperación y Repoblación de Especies en Riesgo”.

El PROCER buscó otorgar subsidios “a instituciones de educación superior, de investigación, organizaciones de la sociedad civil, los ejidos, comunidades, pescadores regularizados, permisionarios y agentes involucrados en la cadena productiva de la pesca” con un presupuesto de 514 mil 014.2, 241 por ciento más (363 mil 297.8 pesos) que los 150 mil 716.5 pesos autorizados.

La Auditoría reconoció que hubo deficiencias en el desarrollo del programa de la Conanp pues no se acreditó que informara a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público que se modificó el alcance del PROCER. Tampoco tuvo la autorización de la dependencia para atender únicamente los objetivos del componente de “compensación social para contribuir a la conservación de la Vaquita Marina” y sólo se atendió al 1.7 por ciento de las 59 especies en riesgo.

De acuerdo con el informe de la ASF, en 2017 se no se logró detener la pérdida y degradación de los ecosistemas de las 2 mil 606 especies en riesgo, de acuerdo con la NOM-059-SEMARNAT-2010, entre las que se encuentra la vaquita marina. También reconoció otras amenazas para la fauna como la sobreexplotación, animales invasores, la contaminación, el crecimiento urbano y la construcción de infraestructura.

El “Programa de Recuperación y Repoblación de Especies en Riesgo” no estableció los valores máximos y mínimos para otorgar los subsidios, ni dotó información para “evaluar la contribución del programa a la atención del problema”, por lo que la Auditoría estableció que en 2017 la Comisión entregó subsidios “de manera inercial y con deficiencias que representan un riesgo de opacidad y discrecionalidad”.

Además no acreditó que recibió las solicitudes de las personas interesadas en los apoyos, que los formatos de solicitud de apoyo no estuvieron debidamente requisitados, que no comunicó omisiones e irregularidades a los interesados y no acreditó que integró todas las solicitudes para su revisión o la revisión de solicitudes.

Tampoco especificó que autorizó las solicitudes que recibieron apoyo en 2017 y que las personas participantes fueron notificadas por escrito de haber sido o no elegidas para recibir el monto.

De acuerdo con la ASF, la Conanp otorgó 512 mil 486.9 pesos en 2 mil 658 subsidios a 2 mil 654 beneficiarios, lo que expresó una cobertura del 12.8 por ciento de las 20 mil 669 personas de la población potencial de recibirlo, mismos que son el 100 por ciento de la población objetivo. Pero estas cifras, dispuestas en la base de datos “Padrón PROCER CCSVM 2017 categoría
de beneficiario”, mostraron que el monto no corresponde a los 512 mil 468 pesos destinados a 2 mil 655 personas reportadas en el apartado de pagos “enero-diciembre 2017”.

Además el órgano fiscalizador encontró que en el mismo apartado cuatro personas fueron beneficiadas con doble subsidio al ser ubicadas en dos categorías de beneficiarios.

Del total de beneficiarios, el 75.0 por ciento fue registrado bajo el régimen de permisionario y pescador, en tanto que el 15.0 por ciento estuvo dos veces como permisionario. Además, la entidad, “tuvo inconsistencias en la entrega de recursos a 21 beneficiarios”.

La Conanp acreditó que durante 2017 realizó 5 visitas bimestrales, para supervisar a quienes recibieron los subsidios, una cifra que es 16.7 por ciento menos de las 6 visitas programadas. En ellas se realizó la revisión documental de 74 expedientes, 3.9 por ciento menos de los 77 puestos como meta para los primeros seis meses. Además llevó a cabo 31 supervisiones de campo, 258.3 por ciento más que las 12 visitas programadas.

En los siguientes tres trimestres la Comisión “verificó 26 expedientes, realizó 11 entrevistas en campo a los beneficiarios y recibió 2 mil 298 informes mensuales y bimestrales, sin contar con una meta”. No acreditó la cancelación o suspensión de los recursos de 60 de los 74 expedientes sin informes mensuales y bimestrales, el 81.1 por ciento.

Con una muestra de de una muestra estratificada de 336 beneficiarios la ASF determinó que la comisión acreditó la información de 330 personas beneficiarias (87.6 por ciento) y a 6 no, con lo que se comprobó que, de los 330 de los beneficiarios el 100 por ciento no contó con al menos uno de los dos requisitos establecidos en los lineamientos del Programa. El 96.1 por ciento de los beneficiarios cumplió con la entrega de sus informes de forma consecutiva y el 3.9 por ciento no.

La ASF informó que la Conanp no puso a disposición la información para evaluar la contribución del Programa de Recuperación y Repoblación de Especies en Riesgo, lo que pone en riesgo el cumplimiento de los objetivos y la meta del mismo.

DENUNCIAS DE PESCADORES

Desde el decreto de la Reserva de la Biosfera del Alto Golfo y del Río Colorado, en 1993, ha crecido la zona restringida para los pescadores, a tal grado que en el periodo 2015-2018, fue ampliada más de 10 veces, al pasar de 126 mil hectáreas a 1 millón 300 mil hectáreas, apuntó Antonio Murillo Olmeda, investigador del Instituto Tecnológico Nacional campus Mazatlán.

“Bajo el argumento de que la pesca ha afectado a la vaquita marina, se han tomado decisiones que han afectado a la sustentabilidad de la pesca y a las condiciones económicas y sociales de las comunidades, al menos en los últimos 10 años”, enfatizó.

Para muestra, anotó, está el programa de compensaciones a pescadores, a quienes se les pagó supuestamente por no pescar, pero incluyeron en el padrón de beneficiarios a personas que no tenían que ver con la pesca y dejaron fuera a verdaderos pescadores.

SEMARNAT Y CONANP

Como titular de la Semarnat, Rafael Pacchiano, estuvo al frente de la presentación de resultados y conformación de grupos de trabajo para disminuir el riesgo de extinción de la vaquita marina. Durante su estancia al frente de la dependencia colaboró con la Unesco para resarcir este peligro, pero también estuvo involucrado en innumerables escándalos por el maltrato al medio ambiente.

La vaquita marina casi desapareció. Tajamar fue entregado a privados mientras que el ex Gobernador Roberto Borge, aliado de los “verdes” y hoy preso, pudo venderse a él mismo terrenos considerados parte de la reserva del país.

Además la Comisión Nacional de Derechos Humanos lo emplazó a instruir a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente y a la Agencia Nacional de Seguridad Industrial y de Protección al Medio Ambiente del Sector Hidrocarburos, vigilar el cumplimiento de la construcción de la termoeléctrica, gasoducto y acueducto del Proyecto Integral Morelos (PIM).

Pacchiano Alamán ha basado su carrera política a la sombra de una mujer: Alejandra Lagunes Soto Ruiz, que tiene el mérito de ser la estratega de la imagen del ex Presidente Enrique Peña Nieto y una larga historia con políticos priistas.

Él tuvo en sus manos la política ambiental del país. Encargado de aprobar las Manifestaciones de Impacto Ambiental (MIA) de empresas que, como en Quintana Roo, devastaron ecosistemas, como es el caso de Tajamar.

Su formación no es de un ambientalista. Está medianamente relacionado con temas del medio ambiente apenas hace siete años. Es un Ingeniero Industrial egresado del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM), con un diplomado en Administración y otro en Cambio Climático. También se encuentra en el Top 10 de “los políticos más sexys de México”, de acuerdo con distintas revistas del corazón.

–Con información de Noroeste

en Sinembargo al Aire

Opinión

Opinión en video

más leídas

más leídas