El presidente del G20 recordó que la prioridad fue salvar vidas a través de iniciativas sanitarias, seguida de “muchas” medidas para restaurar el crecimiento económico.

Facilitar el comercio es la tercera prioridad y la siguiente fase será la inversión, un sector que prevé se contraerá por la pandemia.

Riad, 22 de septiembre (EFE).- El G20, bajo la Presidencia de turno de Arabia Saudí, ha inyectado a la economía global unos 11 billones de dólares para contrarrestar los efectos de la pandemia global del coronavirus, anunció este martes el Ministro saudí de Inversiones, Khalid al Falih.

“Se inyectaron hasta 11 billones de dólares en la economía global con la acción coordinada del G20, eso no tiene precedentes, 11 billones de dólares”, indicó Al Falih en rueda de prensa tras un encuentro virtual de los ministros de Comercio e Inversiones del mecanismo.

En cuanto a las políticas del grupo para lidiar con la crisis generada por la COVID-19, el Ministro saudí recordó que la prioridad fue salvar vidas a través de iniciativas sanitarias, seguida de “muchas” medidas para restaurar el crecimiento económico.

“No puedes ocuparte de otras cosas sin restaurar antes el crecimiento económico”, afirmó.

Facilitar el comercio es, dijo, la tercera prioridad, por lo que los países miembros establecieron regulaciones para la actuación a corto plazo, de las que dos tercios consisten en facilitar el intercambio comercial y no en “restringirlo”.

La siguiente fase será la inversión, un sector que prevé se contraerá por la pandemia y sus consecuencias económicas.

Explicó que el comercio y la inversión son “dos caras de la misma moneda”, el primero siendo la gasolina que mueve la economía mundial, y el segundo, el motor.

El G20 está integrado por Estados Unidos, Rusia, China, Francia, Alemania, Reino Unido, Argentina, Australia, Brasil, Canadá, la India, Indonesia, Italia, Japón, México, República de Corea, Sudáfrica y Turquía, así como por la Unión Europa.

Arabia Saudí ocupa en la actualidad la Presidencia del mecanismo y España es un país invitado permanente.