Fernanda desapareció el 2 de octubre de 2018. Nora Lira, su madre y líder del Colectivo Rastreadoras de Ciudad Obregón, prometió que la encontraría, y cumplió. A principios de octubre de 2020, la mujer usó sus propias manos para sacar los huesos de Fernanda, quien fue asesinada y abandonada en una fosa de Sonora. 

Ciudad de México, 22 de octubre (SinEmbargo).– Luego de dos años de búsqueda, Nora Lira, líder del Colectivo Rastreadoras de Ciudad Obregón, halló el cuerpo de su hija, Fernanda Saduño, en una fosa clandestina en Bácum, Sonora.

A principios de octubre, la mujer recibió una llamada anónima, donde le dijeron el área en la que su hija había sido enterrada. Junto a las Rastreadoras, Nora localizó el punto y, con su propias manos, desenterró los restos de Fernanda. Desde el primer momento estuvo segura de que se trataba de su consanguínea, pues pudo identificar la ropa y una pulsera que Fernanda portaba el día en que desapareció.

Ayer, el Laboratorio de Inteligencia Científica Forense (CIF) de la Fiscalía General de Justicia del Estado de Sonora emitió los resultados de las pruebas de comparativas genéticas realizadas a los restos óseos encontrados en un predio conocido como la Bataconcica en el municipio de Bácum.

De acuerdo con los datos concluyentes que se obtuvieron de los marcadores de las pruebas genéticas, los cuales fueron comparados con los de los padres de Fernanda, se determinó que existe un 99.99 por ciento de probabilidad de que los restos óseos encontrados corresponden a la hija de la líder del Colectivo Rastreadoras de Ciudad Obregón.

La joven desapareció en octubre de 2018.

“Sé que son sus prendas, sé que es ella. Regresé a la tierra y encontré una pulsera. Saqué huesitos, fui a bendecir el lugar. Yo siempre decía que ya la quería encontrar como sea. Me hubiera gustado seguir buscando, tener la esperanza. Las esperanzas se acabaron”, dijo Nora a medios locales el día que halló los restos.

“Los fragmentos óseos se recibieron en el Laboratorio de la Fiscalía el 4 de octubre del presente año, luego de que se localizara, durante las labores de exhumación realizadas por parte de Servicios Periciales de Ciudad Obregón, una osamenta en una fosa ubicada en un predio en Bataconcica municipio de Bácum, trabajos derivados de la localización por búsqueda del Colectivo Rastreadoras de Ciudad Obregón”, informó la Fiscalía de Sonora.

“Estas muestras óseas fueron sometidas a diversos procedimientos: iniciando con lavados y tratamientos especiales para el análisis del flujo genético que consisten en procesos de extracción, cuantificación, amplificación, análisis de ADN e interpretación de perfiles genéticos utilizando metodología y equipos automatizados de tecnología científica”.

La autoridad informó “que una vez que se obtuvo el perfil genético de la osamenta se determinó que correspondía a una persona del sexo femenino; posteriormente se realizó la confronta genética con los perfiles que se encuentran en la Base de Datos Genéticos del Laboratorio CIF, entre ellos los de Nora Alejandra y Emanuel, quienes durante el análisis e interpretación con cálculos estadísticos resultaron ser los padres biológicos de la osamenta localizada en la fosa de Bataconia, en Bácum”.

Fernanda tenía 17 años cuando desapareció. Iba a visitar a una amiga, pero nunca volvió a su casa.

“Siempre lo dije: es una promesa y creo que te la cumplí. Aún espero el ADN, pero mi corazón sabe que eres tú. Sé que donde estás te sientes muy orgullosa de tu mamá, porque tú sabías que te encontraría. Ahora me toca vivir con tu recuerdo y no quiero imaginar una vida sin ti”. Son palabras de la madre antes de que se confirmara la información.

Durante la tarde el miércoles 22 de octubre, los restos de Fernanda fueron velados por sus amigos y familiares. Con música de banda, flores y globos fue despedida la joven.