Para hacer frente a esta amenaza, los ministros del G20 se comprometieron a combatir la corrupción en la respuesta y la recuperación de la crisis de la COVID-19, puesto que “potencialmente puede costar vidas”, e hicieron un llamamiento a la comunidad internacional para “priorizar el bienestar de todos los ciudadanos”.

Riad, 22 de octubre (EFE).- Los ministros de Anticorrupción del G20, reunidos de forma virtual bajo la presidencia de turno de Arabia Saudí, reconocieron hoy que la respuesta económica a la crisis derivada de la pandemia de la COVID-19 puede aumentar el riesgo de corrupción, fraude y apropiación indebida.

“Reconocemos que, aunque la crisis ha requerido una acción rápida, la velocidad y la escala del apoyo económico brindado en respuesta a la crisis pueden aumentar el riesgo de corrupción, fraude y apropiación indebida”, señalaron hoy los ministros de este mecanismo en un comunicado conjunto al término de una reunión virtual.

En esta línea, subrayaron que “en un contexto de fragilidad social y económica mundial sin precedentes causada por la pandemia de la COVID-19” la corrupción representa “la mayor amenaza” para el crecimiento económico, el desarrollo sostenible, la inversión y la confianza entre los gobiernos y los ciudadanos.

Aunque reconocieron que en tiempos de crisis las medidas rápidas de emergencia, advirtieron que “pueden crear un riesgo de apropiación indebida, fraude y otras formas de corrupción” que afecten directamente a la respuesta médica y que supongan el desvío de los recursos destinados a hacer frente a la pandemia.

Para hacer frente a esta amenaza, los ministros del G20 se comprometieron a combatir la corrupción en la respuesta y la recuperación de la crisis de la COVID-19, puesto que “potencialmente puede costar vidas”, e hicieron un llamamiento a la comunidad internacional para “priorizar el bienestar de todos los ciudadanos”.

Específicamente, se comprometieron a trabajar en tres áreas: promover la transparencia durante la respuesta a la pandemia; reforzar los procesos de auditoría y las instituciones de supervisión para sacar a la luz la corrupción; y fortalecer las instituciones anticorrupción de los países.

El G20 está integrado por Estados Unidos, Rusia, China, Francia, Alemania, Reino Unido, Argentina, Australia, Brasil, Canadá, la India, Indonesia, Italia, Japón, México, República de Corea, Sudáfrica y Turquía, así como por la Unión Europa.

Arabia Saudí ocupa en la actualidad la Presidencia del mecanismo y España es un país invitado permanente.