El fotógrafo de Auschwitz: la historia de Wilhelm Brasse, el prisionero 3444

24/03/2024 - 12:00 am

Luca Crippa y Maurizio Onnis hablaron con SinEmbargo sobre El fotógrafo de Auschwitz (Planeta), una novela sobre Wilhelm Brasse, el hombre registró el horror nazi con su cámara.

Ciudad de México, 25 de marzo (SinEmbargo).– Wilhelm Brasse nació en 1917 en Polonia, ahí aprendió todo lo que sabía de fotografía, un conocimiento que lo llevó a atestiguar los crímenes de los nazis, quienes en 1939 invadieron su país y al descubrir sus orígenes austríacos y su dominio del alemán le propusieron alistarse a la Wehrmacht.

Brasse rechazó la propuesta y en agosto de 1940 fue enviado como prisionero político a un campo de concentración recién construido: Auschwitz.

Al ser un fotógrafo profesional, las SS decidieron utilizarlo para registrar la identificación de los prisioneros cuando ingresaban. Muy pronto esa labor cambió y se vio obligado a documentar los atroces experimentos médicos de Josef Mengele y a las víctimas de las cámaras de gas. Entre 1940 y 1945, Brasse tomó alrededor de cincuenta mil fotografías.

Aún cuando se conoce su labor, es poco lo que se sabe de él. Por ello los escritores italianos Luca Crippa y Maurizio Onnis decidieron a escribir esos huecos narrativos con su novela El fotógrafo de Auschwitz (Planeta), una novela sobre el prisionero 3444 que registró el horror nazi.

Fue en 2012, a la muerte de Wilhelm Brasse cuando ambos se dieron cuenta que realmente había muy poca información y decidieron asomarse a la vida de este fotógrafo que estuvo cinco años en este campo de concentración. De esta manera, Luca Crippa y Maurizio Onnis comenzaron a buscar información en la prensa y la televisión de Polonia, y después contactaron a su familia.

Maurizio Onnis señaló que lo vivido por Brasse lo llevó a no volver a querer hablar del tema, “como seguramente muchos de las personas que estuvieron ahí y sobrevivieron, realmente eran sobrevivientes a esta situación tan tensa”.

“No es que en una situación así pues realmente uno esté pensando algo, simplemente lo que se quiere es sobrevivir, lo que le permitió sobrevivir es tu trabajo como fotógrafo y esto fue lo que lo mantuvo en vida minuto a minuto para no terminar en las manos de los alemanes muerto”, expuso.

Por su parte, Luca Crippa señaló que Brasse salvó todo su trabajo que hizo. “Realmente lo ocupó como un archivo para que se pudieran ver todas las atrocidades que se hacían dentro de este campo, realmente a él le tocó trabajar con muchos prisioneros y lo que él quería principalmente era captarlos con su objetivo, que quedara rastro de toda esta situación dramática y. Realmente es esto lo que lo ayudó a salvarse, concentrarse en su trabajo y no acostumbrarse a situaciones que él vivía día a día para que fuera un equilibrio”.

Obed Rosas
Es licenciado en Comunicación y Periodismo por la FES Aragón de la UNAM. Estudió, además, Lengua y Literatura Hispánicas en la Facultad de Filosofía y Letras.
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