Los habitantes de algunos puntos como La Laguna, Lerdo, Torreón y Gómez Palacio captaron una fuerte tolvanera, la cual se encontró con un canal de baja presión atmosférica, por lo que el cielo se oscureció durante esta mañana, explicó el previsor del tiempo, José Abad Calderón Partida, de la Conagua.

Ciudad de México, 23 de junio (SinEmbargo).- La Comisión Nacional del Agua (Conagua) aclaró que la tolvanera que sorprendió en el estado de Torreón no debe de ser relacionada con la nube de polvo del Sahara.

Los habitantes de algunos puntos como La Laguna, Lerdo, Torreón y Gómez Palacio captaron una fuerte tolvanera, la cual se encontró con un canal de baja presión atmosférica, por lo que el cielo se oscureció durante esta mañana, explicó el previsor del tiempo, José Abad Calderón Partida, de la Conagua.

Antes de dicha explicación, los ciudadanos comenzaron a relacionar el hecho con la nube del polvo de Sahara que pasará esta semana sobre la Península de Yucatán y la vertiente del Golfo de México, según informó la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).

Algunos usuarios compartieron la sorpresiva tolvanera que visitó al estado.

El pasado 23 de junio, la Semarnat en conjunto con la Conagua, dio a conocer por medio de un comunicado que el fenómeno natural llegó a la Península de Yucatán, y durante el jueves y el viernes alcanzará la máxima concentración sobre Campeche, Quintana Roo y Yucatán.

Asimismo, detalló que se prevé una disminución en la formación de nublados y lluvias, incremento en las temperaturas, disminución en la visibilidad y cielo brumoso durante los días que la nube permanezca en el territorio nacional.

De acuerdo con la institución, la trayectoria del fenómeno se puede predecir a través de modelos numéricos, y para este evento se pronostica que la nube de polvo continúe su recorrido, llegando a la Península de Yucatán hoy martes, y durante el jueves y el viernes alcanzará la máxima concentración de aerosoles sobre Campeche, Quintana Roo y Yucatán.

Posteriormente, se desplazará sobre aguas del Golfo de México, pasando sobre las zonas costeras de Veracruz y Tamaulipas.

Finalmente, la noche del viernes 26 de junio, el fenómeno se desplazará hacia la parte sur de Estados Unidos de América y dejará de afectar de manera directa al territorio mexicano.