Gran amante de la música popular, el escritor Leonardo Padura repasa la historia y los grandes intérpretes de un género musical que ha alimentado todo un proceso cultural y de identidad. Un ritmo que, además, se ha ido nutriendo y transformando al pasar de las décadas.

“La salsa tiene la propiedad camaleónica de la transfiguración de toda una tradición, y la capacidad de aclimatarla en una perspectiva contemporánea”, reflexiona Padura en este libro.

Ciudad de México, 17 de julio (SinEmbargo).- Géneros como el rocanrol, el punk, la música sinfónica, el rock son temas dignos de merecer una obra, un libro que relate sus orígenes, sus exponentes y su evolución a través del tiempo, y la salsa no podría ser la excepción. Eso lo entendió perfectamente el escritor cubano Leonardo Padura al presentar su libro Los rostros de la salsa.

Los rostros de la salsa es la versión corregida y aumentada de otra obra bautizada como Los rostros simplemente, escrita en 1997, y cuyo objetivo fue mostrar la decadencia de este género en aquella década. Veintidós años después, Padura reinventa su obra del mismo modo que los soneros hicieron lo propio para revivir a la salsa.

Y es que siendo nativo de La Habana, resulta impensable no hablar de esa música a base de tambores, y relatar cómo es que se fue nutriendo de otros géneros al pasar de las décadas, esa música que se fue robusteciendo con instrumentos de viento, de maderas, de cuerdas hasta llegar a ser lo que, de unas cuatro décadas a la fecha, conocemos como salsa.

Sin embargo, Padura no sólo nos revoca a la historia de este ritmo caliente y bailable, sino que también, su historia con los grandes intérpretes de este sabroso género musical que le tocó conocer y que en algún momento, incluso fortuito, pudo entrevistar.

Los salseros de hueso colorado identificarán de inmediato nombres como Rubén Blades, Willie Colón, Celia Cruz, Héctor Lavoe, Cheo Feliciano, Tito Puente, Gilberto Santa Rosa, Johnny Ventura y Johnny Pacheco, Oscar D´León, Eddie Santiago, Luis Enrique, y sabrán que han sido parte esencial en la historia de este género. Empero, también les sonarán nombres como Wilfrido Vargas, Juan Luis Guerra que si bien no han elegido el camino de la salsa, sí son los mayores exponentes de sus respectivos géneros (primos de esta música), el merengue y la bachata, respectivamente.

En Los rostros de la salsa, Leonardo Padura relata cómo fue que conoció a algunos de estos importantes soneros, al tiempo que explica el surgimiento de este género tropical y nos lleva de viaje al pasado para entender un poco su importancia musical, social y cultural en América y otras latitudes.

Como amante y crítico de la música popular del Gran Caribe, Padura deja en claro su conocimiento profundo sobre el tema y hace, con este libro, que los amantes de la salsa nos apasionemos más, y los que no son fanáticos de ella terminen por serlo.

“Y a estas alturas, ¿para qué hablar de la salsa?”, comienza Padura preguntándose en su libro. Es ahí donde el autor nos traslada a la década de los 70, cuando en la ciudad de Nueva York surge la salsa como un revoltijo entre el son montuno, el guaguancó, el bolero tropical, la guaracha, la rumba, el mambo y hasta el jazz latino, entre otros.

Leonardo Padura nació en La Habana, Cuba, en 1955. Foto: EFE.

Sus entrevistas con Rubén Blades o Willie Colón, con Johnny Ventura o Johnny Pacheco hacen entender un poco al lector sobre la grandeza, la belleza y el encanto de la salsa.

Padura habla del legado musical de este género que ha alimentado todo un proceso cultural y de identidad. La musicalidad que ofrece la salsa, sus matices, los registros casi siempre altos de los intérpretes, y otras características que hacen de ésta un género maravilloso.

La salsa, como todo género musical, se siente, se vive, se goza, y Leonardo Padura es justamente lo que hace en Los rostros de la salsa; pero no es egoísta, sino que transmite ese mar de sensaciones al lector, de manera que cuando uno se sumerge en sus páginas, podría jurar que está frente a Bobby Cruz, Ray Barretto, Eddie Palmieri y todos aquellos que forman parte del universo salsero.

“La salsa tiene la propiedad camaleónica de la transfiguración de toda una tradición, y la capacidad de englobarla. de aclimatarla en una perspectiva contemporánea”, reflexiona.

Leonardo de la Caridad Padura Fuentes nación en La Habana, Cuba, en 1955. En 2015 recibió el premio Princesa de Asturias de las Letras por el conjunto de su obra, entre las que destacan novelas policiacas como Pasado Perfecto, Vientos de cuaresma y Máscaras.

Los rostros de la salsa fue publicada en 2019 por el sello Tusquets Editores (Barceona, España, en colaboración con Editorial Planeta, y es una edición aumentada de Los rostros, de 1997.