“Aunque sea ilegal esta práctica, aunque sea un delito, no pagan la red, a costillas del Estado, del pueblo de México, 76 mil clientes fingidos, servidos por la CFE están ahí encantados no pagando la red”, dijo el funcionario.

Explicó que la CFE tiene una perdida de 215 mil millones de pesos. A esto se suma el costo que la CFE tiene que pagar a los privados por la energía, que le deja un déficit de 222 mil millones de pesos extras.

Ciudad de México, 26 de marzo (SinEmbargo).- Las empresas privadas no sólo no le pagan la Comisión Federal de Electricidad (CFE), sino que también estas corporaciones “elegantes y finas” le roban 76 mil clientes, expresó Manuel Bartlett, director de la compañía. La reforma energética del Gobierno del expresidente Enrique Peña Nieto convirtió a la empresa productiva del Estado en el “trampolín” de las compañías privadas.

En conferencia de prensa en Palacio Nacional expuso que la reforma energética del 2013 afectó económicamente a a CFE, pero también impactó directo en su estructura. La Comisión tiene pérdidas por 437 mil millones de pesos por las reglas actuales en el despacho energético.

“Actualmente son 223 centrales de autoabasto con 72 mil 656 socios de paja, como no pagan la red las empresas más importantes, las que más consumen, las elegantes, las finas, se acomodan en este mecanismo y no pagan la red, como son las grandes empresas no pagan la red, se acomodan en las sociedades de autoabasto, un fraude a la ley“, dijo el funcionario.

Para Bartlett “aunque sea ilegal esta práctica, aunque sea un delito, no pagan la red, a costillas del Estado, del pueblo de México, 76 mil clientes fingidos, servidos por la CFE están ahí encantados no pagando la red”. La empresa a su cargo debe comprar energía cara a las empresas y la energía no despachada representa el 45 por ciento de la Comisión.

Con este modelo, explicó, la CFE tiene una perdida de 215 mil millones de pesos. A esto se suma el costo que la CFE tiene que pagar a los privados por la energía, que le deja un déficit de 222 mil millones de pesos extras.

“CFE, suministro básico, la encargada de distribuir, vender energía a nuestros 45 millones de usuarios, es obligada por la reforma energética a comprar dicha energía a los privados, a través de subastas, la mayoría de renovables, esos que no le pagan a la CFE el respaldo para cumplir sus intermitencias, en lugar de que CFE genere, compra en subastas, es caro, actualmente cuesta más que el precio del mercado, así la CFE financia a estas centrales al verse obligado a pagar la energía por 25 años”, expuso Bartlett.

El director de CFE reprochó también a los jueces que votaron en contra de las modificaciones de ley que propuso el Presidente Andrés Manuel López Obrador y la Secretaría de Energía para tratar de mantener la estabilidad en la red sin tomar en cuenta que se han entregado más permisos de los requeridos, lo que terminó en una sobreoferta en el sector.

“Han dado permiso sin límite a todos los que quieran, son en su mayoría intermitentes, son eólicas y solares, que representa un grave riesgo para la estabilidad de la red. La intermitencia genera grandes problemas”, dijo y continuó “aquí los jueces no se han dado cuenta que la red debe mantener un equilibrio y confiabilidad porque si se mete está intermitencia y estos permisos que han dado, ponen en riesgo. Los jueces votaron en contra de un acuerdo para garantizar la estabilidad de la red”.

El Presidente Andrés Manuel López Obrador y Manuel Bartlett denunciaron hoy que la Ley eléctrica que está ahora mismo en operación fue herencia de Carlos Salinas de Gortarti para poner a esa empresa del Estado mexicano como “trampolín de negocios privados”.

“La Reforma Energética convirtió a la CFE en un trampolín para los intereses privados. Se les obliga comprarle a los llamados productores independientes. Esos productores vienen desde la Ley de Salinas”, acusó el titular de la CFE.

El funcionario también dijo que “ha habido una campaña verdaderamente brutal en contra del trabajo del trabajo del Presidente en materia energética. Desde el inicio del Gobierno empezó el ataque, sabiendo que el Presidente estaba a favor de la defensa de las empresas energéticas del país por su importancia y trascendencia en la soberanía nacional, en la seguridad energética de México”.

Bartlett Díaz subrayó que la campaña empezó desde el primer día con difamaciones y mentiras constantes. “A medida que se fue acercando la toma de decisiones, la campaña se ha recrudecido. No digamos ahora que se inició una reforma en las leyes secundarias a la Reforma Energética, una reforma a la Ley relativa y que fue aprobada por la Cámara de Diputados”, agregó.