El servicio público en tiempos de Felipe Calderón fue de alto, alto riesgo. Dos secretarios de Estado murieron en supuestos accidentes y uno por cáncer terminal. Pero eso, digamos, fue producto de la casualidad (si es que los Mouriño y Blake no fallecieron en atentados). Porque, además de los periodistas y civiles muertos, candidatos, alcaldes, legisladores, militares y polícias también perdieron la vida en números inéditos durante los últimos seis años. Aunque el gobierno ha sido reacio en presentar cifras, los datos recuperados por diversos medios y organismos dan cuenta de los miles servidores víctimas de la violencia. Hemos recuperado sólo algunos casos, quizás los más notables, del sexenio en el que los servidores públicos vivieron (o viven) en peligro… 

Foto: Cuartoscuro

JUAN CAMILO MOURIÑO

Juan Camilo Mouriño Terrazo falleció el 4 de noviembre de 2008 cuando el avión Learjet 45, matrícula XC-VMC, en el que volvía a la Ciudad de México después de una gira de trabajo en el estado de San Luis Potosí, se estrelló cerca de la intersección del Anillo Periférico y el Paseo de la Reforma.

Tras confirmarse el fallecimiento, Felipe Calderón anunció una “averiguación a fondo” sobre las causas de lo ocurrido sin descartar ninguna posibilidad.

El gobierno federal informó que peritos de la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos participarían en las investigaciones sobre el siniestro.

Luis Téllez Kuenzler, entonces secretario de Comunicaciones y Transportes, dijo que “las partes del avión, como las turbinas y el fuselaje, están completas; todo indica que se trató de un accidente”.

Junto con Mouriño, esa noche fallecieron los funcionarios José Luis Santiago Vasconcelos, Miguel Monterrubio, Arcadio Echeverría y Norma Díaz, así como el capitán Julio César Ramírez Dávalos, el copiloto Álvaro Sánchez y la sobrecargo Gisel Carrillo.

El coordinador del comité de investigación sobre el accidente informó, un año después, que una serie de errores cometidos por el controlador de vuelos y los pilotos del avión pudieron ser las causas del desplome.

Mouriño Terrazo, uno de los hombres más cercanos a Calderón, fue designado su coordinador general del equipo de transición en 2006.

A partir del 1 de diciembre de ese año ocupó el cargo de jefe de la Oficina de la Presidencia. El 16 de enero de 2008, el presidente lo nombró secretario de Gobernación en sustitución de Francisco Ramírez Acuña.

EMBOSCADA A TORRE CANTÚ

La mañana del 28 de junio de 2010, Rodolfo Torre Cantúcandidato de la alianza “Todos Tamaulipas” a la gubernatura de Tamaulipas, fue asesinado.

Fuentes del comité de campaña informaron que un convoy atacó al político cuando iba a bordo de su camioneta rumbo al aeropuerto, para dirigirse a la ciudad de Valle Hermoso, donde realizaría un cierre de campaña.

Torre Cantú fue asesinado en una emboscada en el kilómetro 9 de la carretera Soto la Marina, cerca de las 10:30 horas. Junto con él, fallecieron su suegro, Enrique de la Garza, cuatro de sus escoltas y el diputado local Enrique Blackmore, que ejercía como su secretario particular.

El candidato fue postulado por el PRI, el Partido Verde Ecologista y el Partido Nueva Alianza y era el gran favorito en varias encuestas, que le otorgaban entre el 55 y el 58% de los votos.

Un día después de su muerte, el Comité Directivo Estatal del PRI designó a su hermano Egidio Torre Cantú como candidato sustituto. Actualmente está al frente del gobierno de Tamaulipas.

MUERE BLAKE MORA

La mañana del 11 de noviembre de 2011, José Francisco Blake Mora, entonces secretario de Gobernación, y otras siete personas, fallecieron al desplomarse el helicóptero que los transportaba a Cuernavaca, Morelos.

El helicóptero en que viajaba Blake era un Súper Puma de la Fuerza Área Mexicana TP-06 y estuvo siempre resguardado en el hangar presidencial y tuvo mantenimiento adecuado, aseguró el presidente Felipe Calderón.

Dijo que todo parecía indicar que se trató de un accidente por las condiciones climatológicas, pero “serán investigados todas las hipótesis”.

“Con profunda pena, con muchísimo dolor, informo sobre la muerte de José Francisco, o ‘Blake’ como le llamamos todos los que le queríamos, que somos muchísimos”, expresó.

Al día siguiente, en el Campo Marte, Calderón Hinojosa destacó el trabajo discreto y eficaz de Blake Mora, quien, dijo, fue la clave para lograr la aprobación de diversas reformas trascendentes.

“Su afán no fue ganar la primera plana, sino trabajar para transformar verdaderamente al país, por eso siempre apostó por el diálogo y el entendimiento para encontrar soluciones a fondo a los problemas de la nación”, planteó el Jefe del Ejecutivo.

El 15 de noviembre, el secretario de Comunicaciones y Transportes, Dionisio Pérez-Jácome, informó los avances en la investigación sobre el percance y dijo que se consolidaba cada vez más la hipótesis de un accidente en el que las condiciones meteorológicas fueron determinantes.

Dos días más tarde, el director general de Aeropuertos y Servicios Auxiliares, Gilberto López Meyer, afirmó que un error del piloto o a fallas de instrumentos pudieron provocar la tragedia.

Alejandro Poiré fue designado para ocupar el puesto de Blake. 

31 ALCALDES MUERTOS

Durante estos seis años, México se convirtió en un país peligroso para los alcaldes. Hasta el 13 de agosto de 2012 habían sido asesinados 31 ediles y una docena más de exalcaldes, además de que otros tantos han sido por lo menos extorsionados e intimidados por supuestos grupos del crimen organizado.

La Asociación Nacional de Alcaldes ha tomado cartas en el asunto e incluso firmó un convenio con una compañía de seguros para “proteger” a sus agremiados y a sus familias. La cantidad o prima que heredan en caso de fallecimiento se fija de acuerdo con el tamaño y el riesgo del municipio que dirigen y, según estos informes, el monto mínimo está topado en 500 mil pesos.

La propia asociación alerta que, tras la muerte de 31 ediles en lo que va del sexenio calderonista, éste también ha dejado de ser un cargo codiciado e incluso hay lugares –como el municipio de Ocampo, en Durango– donde nadie quiere ocupar el puesto por miedo. Ese ayuntamiento duranguense permanece sin edil desde 2009, cuando al alcalde Luis Carlos Ramírez fue ultimado a balazos, apenas a unos metros de su hogar.

En estos seis años, 2010 se destaca como el más violento, con 13 ediles asesinados: Gregorio Barradas Miravete del municipio de Juan Rodríguez Clara, en el estado de Veracruz; Jaime Lozoya Ávila, presidente municipal de San Bernardo, Durango; Gustavo Sánchez Cervantes, alcalde interino de Tancítaro, Michoacán; Prisciliano Rodríguez Salinas, alcalde del municipio de Doctor González, Monterrey; Alexander López García, munícipe de El Naranjo, San Luis Potosí; Marco Antonio Leal García, de Hidalgo, Tamaulipas; Edelmiro Cavazos Leal de Santiago, Nuevo León.

Además de Nicolás García Ambrosio, presidente municipal de Santo Domingo de Morelos; Óscar Venancio Martínez Rivera, alcalde de San José del Progreso; Jesús Manuel Lara Rodríguez, regidor de Guadalupe Distrito Bravos, en Ciudad Juárez; José Santiago Agustino de Zapotitlán Tablas, Guerrero; Manuel Estrada Escalante del municipio duranguense de El Mezquital, y Ramón Mendívil Sotelo, edil del municipio Guadalupe.

Sin embargo, en 2011, solamente en siete días de enero cayeron tres alcaldes: Fortino Cortés de Florencia de Benito Juárez, Zacatecas; Luis Jiménez Mata de Santiago Amoltepec, Oaxaca, y Abraham Ortiz Rosales, munícipe de Temoac, Morelos.Todos ellos fueron acribillados a manos de grupos fuertemente armados.

Édgar Morales Pérez, alcalde electo del municipio de Matehuala,  San Luis Potosí, fue el último edil en ser asesinado, el 12 de agosto pasado.

EL PAÍS CON MÁS PERIODISTAS ASESINADOS

Con 74 asesinatos, 13 desapariciones y 40 ataques a medios de comunicación, el sexenio de Felipe Calderón se convirtió en uno de los más violentos para el periodismo mexicano, según organizaciones no gubernamentales como Amnistía Internacional y Reporteros sin Fronteras.

Hasta el 30 de julio pasado, la organización Artículo 19 tenía confirmados un total de 72 periodistas asesinados durante el sexenio, pero el 20 de agosto fueron identificados los cuerpos de Antonio Aguilar Mota y Arturo Barajas Lópe, dos fotorreporteros de Michoacán.

Según Provincia, los cadáveres estaban semidesnudos y presentaban marcas de tortura y un tiro en la cabeza.

Tan sólo en lo que va del año, la violencia ha cobrado la vida de 15 comunicadores en la nación, reveló la Comisión Investigadora de Atentados a Periodistas (CIAP), con sede en Chile. Con esta cifra, México se coloca a la cabeza en este tipo de delitos cometidos en países latinoamericanos.

MILITARES CAÍDOS: NÚMEROS SIN PRECISAR

En el Sistema Institucional de Información y Estadística (SIIE) de la Procuraduría General de la República se establece que de diciembre del 2006 a noviembre de 2011 el número de elementos de las fuerzas armadas muertos en el combate al crimen organizado y el narcotráfico es de 276 militares: 273 de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y 23 de la Secretaría de Marina (Semar).

Por otro lado, el 19 de diciembre de 2011, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) contabilizó que en los primeros cinco años de la administración calderonista se han registrado mil 948 agresiones y enfrentamientos entre militares y presuntos integrantes del crimen organizado.

De acuerdo con un informe estadístico elaborado por la dependencia federal, hasta dicha fecha, habían muerto 126 soldados en operativos anticrimen, mientras las bajas en el bando criminal fueron de 2 mil 268, es decir, por cada militar caído, morían 18 delincuentes.

Pero esta cifra podría estar lejos de la realidad, según una nota de Jesús Aranda publicada en La Jornada el 24 de septiembre de 2012, además de los 126 militares muertos, el combate al narcotráfico ha dejado más de 750 los lesionados, indica la Sedena; sin embargo, tan sólo en los años 2008, 2009, 2010 y 2011 la dependencia entregó 444 beneficios a familiares de soldados muertos y militares dados de baja por inutilidad de primera categoría en actos de servicio considerados de alto riesgo.

Información del Fideicomiso de Apoyo a Deudos de Militares Fallecidos en Actos de Servicio de Alto Riesgo, creado en 1992 –que atiende exclusivamente a los miembros del Ejército y Fuerza Aérea Mexicana–, en los últimos cuatro años la cantidad de beneficiarios castrenses que recibieron 180 mil pesos cada uno se incrementó en más del doble, al pasar de 67 en 2008 a 156 en 2011.

También esa fecha, el exinspector General de la extinta Policía Federal de Caminos, Crispín Aguilar Ledesma, presentó otras cifras, que distan en miles de las oficiales.

Durante la realización del primer Coloquio Nacional de expolicías de la PFC “Por un México mejor”, organizado en el municipio de Toluca, en el Estado de México, el exfuncionario aseguró que en el sexenio han fallecido siete mil militares.

Por su parte, CNN informó el 23 de febrero de 2011 que, de acuerdo con la Sedena, un militar muere cada seis días en promedio dentro del combate  al narco y que del 1 diciembre de 2006 al 14 de diciembre de 2010, 222 elementos perdieron la vida.

El número de bajas sufridas por el Ejército durante este sexenio es el más alto del que se tenga registro en décadas, señaló a CNN Javier Oliva, experto en Fuerzas Armadas.

POLICÍA, OTRO OFICIO PELIGROSO

De diciembre de 2006 al 20 de febrero pasado, la Policía Federal perdió en la lucha contra el narcotráfico a 371 hombres, en tanto que la Policía Federal Ministerial a 180, de acuerdo con datos que ambas corporaciones.

En el caso de la Policía Federal, 318 elementos fallecieron entre septiembre de 2010 y febrero de este año, entre ellos dos comisionados, un comisario, seis inspectores generales, tres inspectores en jefe, 12 inspectores, 23 subdirectores, 43 oficiales, 107 suboficiales y 121 sargentos.

El 3 de enero pasado, Aurora Vega publicó en Excélsior que, según cifras oficiales, en el caso de los policías estatales, la cifra asciende a 401 muertos, y en el de agentes ministeriales a 601.

En tanto que los elementos de la Agencia Federal de Investigación muertos por combate al crimen organizado y narcotráfico es de 299.

El 11 de julio de 2011, el secretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna, indicó que desde el inicio del sexenio a esa fecha, han sido asesinados 2 mil 76 policías federales, estatales y municipales en enfrentamientos, ataques y ejecuciones directas.

Ante las distintas cifras, el Instituto Federal de Accesos a la Información y Protección de Datos (Ifai), informó en agosto de 2011 que el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) debería hacer una búsqueda exhaustiva y dar a conocer el número de policías muertos en acciones en contra del crimen organizado en el país, de 2006 al año pasado.