ENTREVISTA | “Las mujeres somos las ordenadoras del mundo”, dice Josefina Estrada

26/09/2014 - 1:00 am
Josefina Estrada presenta "Piel bandida", libro de cuentos publicado por Cal & Arena. Foto: Antonio Cruz, SinEmbargo
Josefina Estrada presenta “Piel bandida”, libro de cuentos publicado por Cal & Arena. Foto: Antonio Cruz, SinEmbargo

Ciudad de México, 26 de septiembre (SinEmbargo).- Todos los relatos de Piel bandida, el libro de la periodista y escritora Josefina Estrada editado por Cal y Arena tienen en su esencia la raíz de la derrota y la victoria.

Son historias de la mujer como ordenadora del mundo aun en el caos, en el hoyo de la existencia, ahí, donde termina el abismo y empieza la nada.

“En cada relato el lector es testigo de las complejas maquinaciones de hombres, mujeres y niñas que viven al margen no sólo de la sociedad, sino también de las buenas conciencias, y a veces de su propia conciencia”, dice la editorial.

“Estrada posee el don innegable de meternos, de cuerpo presente, en el cerebro y el corazón de seres de los cuales, con toda seguridad, huiríamos si los conociéramos en la calle o en una fiesta. A lo largo de las páginas de este libro, sin embargo, se traspasa la máscara de la violencia y se revela a un ser humano tan limitado que el único recurso que puede manejar para relacionarse con el mundo es, por fuerza, la agresión”, agrega.

Lo cierto es que después de la lectura de Piel bandida, es imposible no pensar que la marginalidad es mucho más dura en las mujeres que en los hombres, una percepción que refrenda la autora.

“Sí es más dura. Aun en los extractos más bajos, es mucho más duro para ellas”, dice en entrevista con SinEmbargo.

La piel bandida de mujeres marginales. Foto: Especial
La piel bandida de mujeres marginales. Foto: Especial

 

“Son historias que tardaron mucho en escribirse y también en publicarse. El último libro de relatos es de 1990, Malagato, y luego hice otros libros en el camino, la mayoría de ellos de periodismo literario”, dice Josefina Estrada, nacida en la ciudad de México el 14 de mayo de 1957.

Cronista y narradora. Estudió ciencias de la comunicación en la UNAM, ha sido editora en la Dirección de Literatura del INBA; coordinadora de un taller de literatura en el Reclusorio Femenil Oriente; profesora de literatura y periodismo en la FCPyS de la UNAM y directora de la Editorial Colibrí.

–Tu libro trae la voz de las mujeres atribuladas por lo mal que han hecho las cosas los hombres

–Creo que el gran trabajo de las mujeres es vivir con nosotras mismas, sin depender de la presencia del hombre. Apuesto a que hagamos de tal riqueza nuestra vida, para que nosotros seamos la mejor compañía para nosotras.

–Incluso en este mundo del crimen la mujer se constituye en la gran ordenadora del mundo

–Las mujeres somos ordenadoras del mundo que nos toca vivir. Es así en términos generales. Y si no lo puede ser quiere decir que ha sufrido un enorme maltrato emocional a lo mejor desde antes de nacer. En la naturaleza de la mujer está esa gran capacidad de gobierno y de control. Los mejores hogares son aquellos donde hay una mujer a la que dejan gobernar, a la que dejan hacer. Los hombres que valen la pena están encantados de tener una mujer que les ayude tanto en el orden.

Su primer libro de relatos fue Malagato, que tuvo gran aceptación por parte de la crítica y lectores. Foto: Antonio Cruz, SinEmbargo
Su primer libro de relatos fue Malagato, que tuvo gran aceptación por parte de la crítica y lectores. Foto: Antonio Cruz, SinEmbargo

–Quiere decir que las voces de estas mujeres bandidas te acompañaron durante mucho tiempo

–Me acompañaron siempre. Hay un momento en que no puedes hacer otra cosa más que sentarte a escribir las historias. Este libro era muy difícil, lo iba haciendo mientras mis hijos crecía y una vez declaré: Escribo para no matar. Tienes muchas neurosis, histerias y si además de hacer todo lo que haces para criar los hijos encuentras un tiempo para escribir entonces ya no te pones tan agresiva. Ya no soy una neurótica

–Porque tus hijos crecieron. ¿Crecieron bien con una madre escritora?

–Sí. Mi hija creció neurótica, porque es actriz y reclamar siempre te reclaman, pero creo que ahora que son adultos comprenden que una no la ha tenido fácil. Tampoco la tienen fácil los hombres, que son los que llevan el dinero a casa y a qué hora se van a poner a hacer algo que les gusta para satisfacer su vocación. Cualquiera que desee escribir necesita tiempo y ese tiempo generalmente se roba a las otras cosas.

–Los temas tuyos son los de los marginales

–Bueno, cada escritor va eligiendo sus temas y lo que me pasa es que pasé mi infancia en La Condesa, pero del lado de los sirvientes. Y cuando iba a la Colonia América, donde vivía el resto de mi familia me preguntaba cómo podían vivir así. Creo que es muy bueno crecer comparando dos universos. Me puse a estudiar y me divorcié de mi familia, pero cuando comencé a escribir crónicas en el Uno+Uno fue sobre ellos. Soy implacable con los personajes de mis historias, pero también me siento conmovida por sus existencias.

–Me acompañaron siempre. Hay un momento en que no puedes hacer otra cosa más que sentarte a escribir las historias. Este libro era muy difícil, lo iba haciendo mientras mis hijos crecía y una vez declaré: Escribo para no matar. Tienes muchas neurosis, histerias y si además de hacer todo lo que haces para criar los hijos encuentras un tiempo para escribir entonces ya no te pones tan agresiva. Ya no soy una neurótica

–Los temas tuyos son los de los marginales

–Bueno, cada escritor va eligiendo sus temas y lo que me pasa es que pasé mi infancia en La Condesa, pero del lado de los sirvientes. Y cuando iba a la Colonia América, donde vivía el resto de mi familia me preguntaba cómo podían vivir así. Creo que es muy bueno crecer comparando dos universos. Me puse a estudiar y me divorcié de mi familia, pero cuando comencé a escribir crónicas en el Uno+Uno fue sobre ellos. Soy implacable con los personajes de mis historias, pero también me siento conmovida por sus existencias.

 

Mónica Maristain
Es editora, periodista y escritora. Nació en Argentina y desde el 2000 reside en México. Ha escrito para distintos medios nacionales e internacionales, entre ellos la revista Playboy, de la que fue editora en jefe para Latinoamérica. Actualmente es editora de Cultura y Espectáculos en SinEmbargo.mx. Tiene 12 libros publicados.