Jessica González Villaseñor impartía clases virtuales desde Morelia a un grupo de alumnos que le fue asignado, en el vecino estado de Guanajuato.

Ciudad de México, 26 de septiembre (EFE/SinEmbargo).– “Hola. Soy la maestra Jessi. Me quiero presentar nuevamente. Quiero decirles que estoy muy contenta porque voy a ser su nueva maestra”. Así se presentó Jessica González Villaseñor con sus alumnos. Iniciaba un curso atípico por la pandemia de COVID-19. No dejó de sonreír durante la grabación.

González Villaseñor tenía sólo 21 años de edad. Su carrera comenzaba. “Le vamos a echar muchas ganas, a pesar de lo que estamos viviendo. Yo les quise hacer este video para que me vieran, para que me conocieran”, le decía sus alumnos. Luego otra sonrisa.

La ficha de búsqueda que emitieron autoridades de Michoacán la describe como una joven de un metro y 50 centímetros de estatura. Cara redonda, cabello lacio y de color café. Ojos medianos. Tez blanca. De complexión delgada. “Cree en ti”, decía una leyenda en el lado izquierdo de su clavícula.

Decenas la querían. Sus familiares y amigos utilizaron redes sociales y tomaron las calles de Morelia, Michoacán, para exigir que apareciera bien.

Fue el 21 de septiembre, cerca de las 17:00 horas, cuando la joven fue vista por última vez en la colonia Mártires de la Plaza, en la capital michoacana.

El asesinato de la joven profesora de educación básica ha conmocionado a la sociedad del estado de Michoacán, oeste del país, donde las protestas han ido en aumento en las últimas horas debido a la saña con la que fue perpetrado.

El cuerpo de la joven, de 21 años, identificada como Jessica González Villaseñor, fue hallado en una zona boscosa del sur de Morelia, ciudad capital de Michoacán, informó el viernes un equipo de investigadores de la Fiscalía General del Estado (FGE).

Según los primeros exámenes practicados al cuerpo, Jessica presentaba heridas en diversas partes del cuerpo y se presume que fue estrangulada y el caso podría investigarse como feminicidio.

La joven recientemente se había graduado como profesora de educación básica, pero a causa de los efectos de la pandemia de la COVID-19 impartía clases virtuales desde Morelia a un grupo de alumnos que le fue asignado, en el vecino estado de Guanajuato, centro de México.

El fiscal de Michoacán, Adrián López Solís, informó que la principal línea de investigación apunta a un joven que se encuentra en calidad de prófugo y con quien fue vista por última vez hace cuatro días, en un centro comercial de Morelia.

Familiares y amigos de Jessica denunciaron la desaparición de la docente durante la noche del 21 de septiembre, tras perder comunicación con ella, por lo que la Fiscalía elaboró y difundió una célula de búsqueda del protocolo “Alerta Alba”.

La desaparición de la joven llevó a su familia a realizar diversas protestas en el Centro Histórico, así como a las afueras de la residencia oficial Casa de Gobierno, donde despacha el gobernador de Michoacán, Silvano Aureoles.

Investigadores de la FGE utilizaron binomios caninos y hasta un helicóptero para rastrear la zona boscosa sur de Morelia, última ubicación que marcó el localizador de su teléfono móvil.

De acuerdo con peritos del Servicio Médico Forense (Semefo), el cuerpo de Jessica presenta características que hacen suponer que fue asesinada hace tres días, es decir, horas después de su desaparición.

Colectivos feministas y organizaciones sociales protestaron la noche de este viernes en el Centro Histórico de Morelia, exigiendo justicia y amagando con radicalizar sus acciones en busca de que la Fiscalía esclarezca el crimen y detenga al o los presuntos responsables.

El gobernador y diversos políticos han publicado sus condolencias en sus cuentas de redes sociales, aunque miles de ciudadanos también han utilizado estos medios para sumarse a la exigencia de justicia para la joven.

En México se registraron 34 mil 608 homicidios dolosos y 1.012 feminicidios (asesinatos por razón de género) durante el 2019 y, según las cifras ofrecidas por autoridades de seguridad hace una semana, con datos aportados por las 32 fiscalías estatales, los feminicidios aumentaron de 74 en julio a 78 en agosto.

–Con información de EFE.