¿Cómo está actuando el Gobierno de México ante el COVID-19? Declarar la Fase 2 apenas esta semana le valió severas críticas, pero los expertos parecen opinar lo contrario. El Vocero de la Comisión de la UNAM para la Atención de la Emergencia del Coronavirus dice que sus acciones son oportunas y la OMS considera que va un paso adelante respecto a otros países.

Ciudad de México, 27 de marzo (SinEmbargo).– El Gobierno federal ha recibido críticas de quienes califican como tardía su actuación ante la pandemia del coronavirus (COVID-19). Pero, ¿qué dicen los expertos? El representante de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en el país declaró esta semana que México iba un paso adelante respecto a otros países, mientras que el Vocero de la Comisión de la UNAM para la Atención de la Emergencia del Coronavirus dice que la respuesta de las autoridades “ha sido oportuna”.

“Me parece que la respuesta del Gobierno ha sido oportuna, ha permitido tomar medidas oportunas para preparar lo más que se pueda al país para la llegada de la epidemia”, consideró el doctor Mauricio Rodríguez Álvarez, profesor del Departamento de Microbiología y Parasitología de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

El también vocero de la Comisión Universitaria para la Atención de la Emergencia del coronavirus, destacó que la actuación del Gobierno ocurrió desde principios de 2020, primero dándole seguimiento a la epidemia que comenzó en China y luego al prepararse para tener “todo listo a nivel técnico para el diagnóstico, el control epidemiológico, el manejo clínico, los planes de expansión y reconfiguración de hospitales, la transparencia de tecnología, los laboratorios estatales y toda la parte de articulación de riesgos”.

CALLES-CORONAVIRUS-CDMX

Apenas esta semana el Gobierno de México declaró la Fase 2 del coronavirus. Foto: Romina Gándara, SinEmbargo.

Apenas esta semana el Gobierno de México declaró la Fase 2 –transmisión comunitaria– de la pandemia de COVID-19 y pronosticó que la Fase 3 iniciará después del 19 de abril en todo el país. Hasta el momento suman más de 600 contagios.

“No hay duda de que la Fase 3 va a llegar”, aseguró el Subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López-Gatell, el jueves en la conferencia matutina del Presidente Andrés Manuel López Obrador. Esta Fase 3 de la pandemia incluiría una multiplicidad de casos y brotes en toda la nación.

Sin embargo, dijo que si el país se disciplina, no sale a la calle y sigue los lineamientos de la llamada “Jornada Nacional de Sana Distancia” -que incluye suspender las actividades públicas y privadas no esenciales- la curva epidémica “permitirá atender a las personas enfermas”.

OMS-MEXICO-CORONAVIRUS

Cristian Morales, representante de la OMS en México, declaró esta semana que México va un paso adelante en el tema del COVID-19 respecto a otros países. Foto: OMS.

En esto coincidieron el representante de la OMS en México y el vocero de la UNAM para la Atención de la Emergencia del coronavirus.

“Las comunidades menos afectadas van a ser aquellas que respeten el distanciamiento social, en las zonas donde esto no se respete habrá más contagiados”, aseguró el doctor Mauricio Rodríguez Álvarez de la UNAM. “Si México sigue las indicaciones del distanciamiento vamos a evitar entrar rápido a la Fase 3, puede que sea una Fase 2 muy larga para que poco a poco se estén atendiendo estos casos, pero eso necesita la participación de la comunidad”.

Hugo López-Gatell Ramírez, Subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud (centro), durante el informe diario sobre el COVID-19 en México. Foto: Andrea Murcia, Cuartoscuro.

El vocero de la UNAM para la Atención de la Emergencia del coronavirus recomendó estar vigilando y estar pendientes de las comunicaciones oficiales de la Secretaría de Salud. “No hay que usar remedios caseros, no hay que retrasar la atención de los enfermos graves, no hay que menospreciar al enemigo, que es el virus. Solo así vamos a frenar el impacto de la epidemia en México”.

Para Cristian Morales, representante de la OMS en México, el país “está un paso adelante” para enfrentar el COVID-19 respecto a otros países europeos al tratar que la curva de infección “sea más plana durante un periodo más largo”, y ha tomado las medidas correctas para ello, así lo declaró esta semana en en entrevista.

“Creo que estamos un paso adelante ocupando esta experiencia que nos viene de los países por donde ya ha transitado esta enfermedad”, manifestó el experto.

También aseguró que en México sí se están cubriendo todos los casos sospechosos de COVID-19. “México es uno de los dos países en el mundo donde se está haciendo esto (hacer pruebas), no cualquier país lo puede hacer. Se necesita un sistema de vigilancia epidemiológica muy fuerte y de capacidad de testeo y de laboratorio muy muy sólida como la que tiene México”.

CORONAVIRUS-FASEDOS-CDMX

La Fase 3 de la pandemia incluiría una multiplicidad de casos y brotes en toda la nación. Foto: Cuartoscuro.

¿MÉXICO ESTÁ LISTO PARA LA FASE 3?

Pero, ¿qué pasará cuando México entre a la Fase 3 de la pandemia?, ¿el Gobierno cuenta con la infraestructura suficiente para atender estos casos? El Centro Nacional de Programas Preventivos y Control de Enfermedades (Cenaprece) prevé que 250 mil 656 personas –el 0.2 por ciento de los mexicanos– contraigan el COVID-19 en todo el territorio nacional. El 80 por ciento de ellas requerirá atención ambulatoria, o bien, no tendrá necesidad de hospitalización. Del resto, 14 por ciento será hospitalizado y seis por ciento presentará cuadros graves y dependerá de servicios de terapia intensiva.

Para el doctor Mauricio Rodríguez Álvarez, de la UNAM, ningún país del mundo tiene la infraestructura suficiente para controlar una epidemia como el coronavirus. “Lo que tenemos que hacer es contener la epidemia en la comunidad para que no sea necesario el uso de la infraestructura hospitalaria. No hay forma de estar preparado para algo como esto”, dijo en entrevista.

Cristian Morales, representante de la OMS en México, recordó que muchos países con sistemas de salud extremadamente sólidos y desarrollados, como Alemania, Francia, Gran Bretaña, España e Italia, se están viendo confrontados a situaciones inéditas, en donde ni siquiera están siendo capaces de responder a todas las necesidades que está generando esta pandemia.

El funcionario de la OMS confió en que el dinero para atender esta emergencia por el coronavirus fluirá correctamente. “El señor Presidente ha dicho que dinero no va a faltar para luchar contra este desafío que representa el COVID-19”.

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos​ (OCDE), refiere en el estudio “Health at a Glance 2019” que México tiene un nivel “bajo” de inversión en salud pública. Para el organismo internacional, el país presenta “brechas en recursos y financiamiento de la salud [que] coexisten con un importante potencial para ganancias en eficiencia”.

Una investigación del periodista Efrén Flores de la Unidad de Datos de SinEmbargo reveló que en los últimos 13 años y en promedio, el Gobierno de México invirtió el 2.5 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) en bienes y servicios de salud pública, según las cifras de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

Este nivel de inversión pública es inferior al gasto mínimo (seis por ciento) recomendado por la OMS, y también es inferior al gasto promedio gubernamental (3.8 por ciento) de los países de América Latina y el Caribe.

Cuando México entre a la Fase 3 de la pandemia los contagios serán muy fuertes en la comunidad y el sistema de salud podría quedar saturado, dijo el doctor Mauricio Rodríguez Álvarez de la UNAM. “Es un escenario en el que hay muchos enfermos y esperemos que si llegamos ahí que no lo hagamos pronto”.

Lo importante, agregó, no es concentrarnos en la Fase 3, sino en la Fase 2, “todavía podemos ganar algo de tiempo si la sociedad participa y hace todo para evitar los contagios en la comunidad”.

El experto de la UNAM destacó que la universidad  había realizado un modelo que pronosticaba que México entraría a la etapa crítica del COVID-19 entre el 20 y 30 de marzo, pero ese comportamiento se ha modificado porque se ha ido retrasando el aumento del número de casos. “Si todo sigue como vamos, probablemente tendremos la parte más alta dentro de varios meses porque de lo que se trata es hacer las intervenciones y cambiar el rumbo”.

 GUARDAR LA SANA DISTANCIA

El vocero de la Comisión Universitaria para la Atención de la Emergencia del coronavirus, explicó que además de guardar la distancia entre comunidades, se debe poner atención en la casa porque el riesgo es más alto.

“Si no hay ningún enfermo en la casa hay que llevar una vida habitual, pero en caso que haya un enfermo hay que procurar aislarlo todavía más; que no esté mucho en contacto con los otros individuos de la casa; que tenga un sistema de limpieza como recolectar su basura, sus artículos personales, los utensilios con los que come, es decir, que tenga un manejo de limpieza un poco más estricto para que dentro de la casa no vayan a ocurrir más contagios y se pudieran contener”, dijo el doctor Mauricio Rodríguez Álvarez.

Lo que se necesita, aseguró, “es tratar de que los contagios ocurran lentamente para que la epidemia vaya avanzando de manera lenta y que no se saturen los hospitales”.

El vocero de la UNAM para la Atención de la Emergencia del coronavirus recomendó estar vigilando y estar pendientes de las comunicaciones oficiales de la Secretaría de Salud. Foto: Romina Gándara, SinEmbargo.

Sobre el uso de cubrebocas señaló que está documentado que si una persona está sana y no tiene ningún síntoma en particular, no necesita usarlos, “incluso si lo usa el riesgo de contagiarse aumenta porque lo que le pasa a esa persona es que relaja las otras medidas de protección. Se ponen su cubrebocas y ya no se lavan las manos, ya no guardan la sana distancia, se tocan la cara, traen las manos sucias, se acercan a los enfermos porque creen que con el cubrebocas están protegidos y no es así”.

El académico de la UNAM recomendó a las personas sanas no usar cubrebocas, pero los enfermos sí deben usarlos “para taparse la salida de moco y de saliva cuando están hablando, tosiendo o estornudando; para que se quede atrapado en el cubrebocas lo más que se pueda y se lo tiene que quitar, guardarlo en una bolsa y tirarlo a la basura para que no se contagie alguien más.