La Guardia Nacional dio a conocer que a lo largo de las investigaciones, la Fiscalía General de la República (FGR) “encontró elementos que hacen suponer la culpabilidad de algunos elementos”, por lo que se cumplimentaron seis órdenes de aprehensión contra el personal involucrado en la muerte de Yésica Silva Zamarripa, registrada el pasado 8 de septiembre.

Ciudad de México, 27 de octubre (SinEmbargo).– La Guardia Nacional (GN) informó la mañana de este martes que se detuvo a seis elementos involucrados en la muerte de una mujer que recibió un disparo durante una protesta por el uso del agua de la presa La Boquilla, en Chihuahua, ocurrida el pasado 8 de septiembre.

A través de su cuenta de Twitter, explicó que una vez que la Fiscalía General de la República (FGR) realizó la investigación sobre los hechos registrados el pasado mes de septiembre en Delicias, Chihuahua, “encontró elementos que hacen suponer la culpabilidad de algunos elementos de nuestra Institución”.

“Por lo anterior, se cumplimentaron seis órdenes de aprehensión contra el personal involucrado en un marco de legalidad y respeto a los derechos humanos. Cabe señalar que desde el primer momento, se colaboró con las autoridades ministeriales para deslindar las responsabilidades”, publicó la Guardia Nacional.

Asimismo, reiteró que en esa corporación “no se tolerarán abusos o uso excesivo de la fuerza por parte de su personal, normando su actuación en el irrestricto respeto a los derechos humanos”.

El conflicto por el agua en Chihuahua entre productores y el Gobierno federal, que inició a finales de 2019, cobró su primera víctima el 8 de septiembre pasado: Yésica Silva Zamarripa, una madre de cinco menores que perdió la vida luego de recibir un disparo de la GN.

La muerte de la mujer fue un “lamentable accidente”, aseguró el Comandante de la unidad 10 días después de las protestas, donde manifestantes se enfrentaron con miembros de la Guardia Nacional y tomaron posesión de la presa La Boquilla, que ha sido usada para liberar agua para cubrir la deuda con Estados Unidos, como parte de un tratado de 1944. Muchos agricultores del estado de Chihuahua aseguran que necesitan el agua para sus cultivos.

El Comandante de la Guardia Nacional, Luis Rodríguez Bucio, dijo que después de que sus elementos se retiraron de la presa, algunos manifestantes tomaron materiales de grado militar que quedaron en el lugar, entre ellos “granadas”, posiblemente refiriéndose a los proyectiles de gases lacrimógenos o de humo que se utilizaron para dispersar a los inconformes.

Rodríguez Bucio comentó que después de la retirada, tres sospechosos se acercaron a un destacamento de la Guardia Nacional y los amenazaron con arrojarles granadas. Los guardias detuvieron a los sospechosos, los subieron a vehículos de la unidad y se disponían a trasladarlos a una ciudad cercana para entregarlos a fiscales civiles.

En ese momento, detalló el Comandante, vehículos conducidos por manifestantes interceptaron al convoy de la Guardia Nacional en el que se trasladaba a los sospechosos.

Los agentes escucharon disparos —no quedó claro de dónde provenían— y uno de los elementos de seguridad abrió fuego, impactando una camioneta en la que viajaban la mujer y su acompañante, que resultó gravemente herido.

Rodríguez Bucio dijo que los agentes pensaron que los manifestantes interceptaban el convoy e intentaban liberar a los sospechosos. Miembros de la Fiscalía e investigadores militares abrieron una pesquisa de los hechos.

Y fue el Presidente Andrés Manuel López Obrador quien informó que alrededor de 20 elementos de la Guardia Nacional estaban esperando ser citados a declarar ante el Ministerio Público (MP) por los enfrentamientos que se dieron por la toma de la presa La Boquilla.

“Hay que ver si hubo disparos o no, o si fue un miembro de la Guardia Nacional. Eso se sostiene, que un miembro de la Guardia Nacional tiró. Y ellos están esperando ser llamados por el Ministerio Público y tienen instrucciones de presentarse y declarar, y castigar a los responsables”, dijo en una de sus conferencias matutinas.

Desde Palacio Nacional, el mandatario mexicano precisó que los elementos que declararían ante las autoridades eran quienes conformaban la caravana que trasladaba hacia Delicias a las tres personas detenidas por los enfrentamientos sucedidos horas antes.

“Son los que participaron, deben ser como unos 20. Eran los que venían en la caravana. Al final, terminando llevando a los detenidos a Chihuahua. Terminan de pornerlos a disposición de la autoridad a las 2 de la mañana”, detalló en ese entonces.

A México le quedaba poco tiempo para cubrir su deuda de agua antes del plazo del 24 de octubre. Los manifestantes tomaron el control de la presa de Chihuahua para evitar que se transfiera agua a agricultores y localidades ubicadas a lo largo del fronterizo río Bravo (conocido como río Grande en Estados Unidos).

La presa La Boquilla permanece tomada por parte de productores agrícolas del centro-sur de Chihuahua.

La presa La Boquilla permanece tomada por parte de productores agrícolas del centro-sur de Chihuahua. Foto: Pedro Anza, Cuartoscuro

Apenas el pasado 22 de octubre, el Gobierno de México reveló que logró pagar la deuda de 208 millones de metros cúbicos de agua que tenía con Estados Unidos con el almacenamiento de las presas internacionales La Amistad y Falcón.

De acuerdo con el tratado, Estados Unidos abastece cuatro veces más agua a México desde el río Colorado, ubicado más al oeste, por lo que a México le preocupaba la posibilidad de perder ese suministro.

-Con información de AP