México, 27 Nov. (Notimex).- Con un minuto de silencio en memoria del fallecido historiador Guillermo Tovar de Teresa (1956-2013), autoridades del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta) celebraron hoy aquí la entrega de los Premios INAH 2013.

En el Auditorio Jaime Torres Bodet, del Museo Nacional de Antropología (MNA), se entregaron un total de 64 premios y menciones honoríficas a las mejores investigaciones y tesis en materia arqueológica, antropológica, histórica, lingüística y etnológica.

Cesar Moheno, secretario técnico del INAH, informó que este año se registraron 371 estudiosos, científicos, museógrafos, arquitectos y conservadores, y que del total de interesados el 51 por ciento son mujeres.

Sostuvo que en general se trata de una cifra inédita en este importante certamen, con un incremento de participantes de 45 por ciento en comparación con 2012.

A los Premios 2013, refirió, se inscribieron 55 instituciones, entre universidades públicas y privadas, centros de investigación, museos, archivos históricos, centros culturales y dependencias de gobierno. De ellas, 12 son del Distrito Federal y 33 de diversos estados de la República.

Comentó, además, que para evaluar la calidad de las tesis y los proyectos se acudió a un grupo selecto de jurados de probada calidad científica y académica, y en que en total participaron 179 jurados para los ocho Premios INAH 2013: Alfonso Caso, Francisco Javier Clavijero, Wigberto Jiménez Moreno, Paul Coremans, Fray Bernardino de Sahagún, Miguel Covarrubias, Francisco de la Maza y Javier Romero Molina.

Detalló que 164 jurados colaboran en 20 instituciones de educación superior, 10 del Distrito Federal y 10 de los estados de la República, y que otros más en el INAH, en centros de investigación, en museos o son investigadores y especialistas independientes.

“Estoy seguro que esta generación de investigadores y profesionales ganadores, son una semilla pródiga que habrá de fructificar para bien de las ciencias antropológicas y su desarrollo”, apuntó.

Por otro lado, María Teresa Franco adelantó que en 2014 “los premios no sólo tendrán larga vida sino que, en el marco del 75 aniversario del INAH, serán duplicados”.

El propósito de los premios, dijo la directora general del INAH, “es, sin duda, una firme realidad y una plataforma sólida que marca la pauta del conocimiento y la práctica de las disciplinas de la historia y la antropología en nuestro país”.

“Por eso hoy me congratulo de saber que estoy ante una generación ejemplar que garantiza un prometedor desarrollo de las ciencias sociales y humanas, pilares de la investigación, conservación y difusión del Patrimonio Cultural de los mexicanos”, abundó.

Manifestó que el avance de las ciencias antropológicas y la historia, de la museografía, de la arquitectura y de los métodos de restauración y conservación, así como del diseño de mejores políticas públicas en favor del patrimonio histórico y cultural de los mexicanos, no se entendería sin el talento y trabajo de académicas, científicas, humanistas, restauradoras y arquitectas.

Tras felicitar a los ganadores, la funcionaria señaló que el “Premio que hoy merecidamente reciben lustra y prestigia, sin duda, a las instituciones que les han formado o donde colaboran como profesionales o investigadores.

“México hoy en día puede sentirse muy orgulloso de contar con académicos y humanistas como ustedes, apasionados del conocimiento y de la innovación a favor del patrimonio cultural heredado”, agregó.

En la edición 2013 de los Premios INAH 2013 se galardonaron 64 trabajos, que recibieron 70 mil pesos para el rubro de investigación; 60 mil para la mejor tesis de doctorado; 50 mil para maestría, y 40 mil para licenciatura.

Asimismo, recibieron 40 mil pesos los mejores trabajos en las áreas de conservación y restauración del patrimonio arquitectónico y urbanístico; restauración y conservación de bienes muebles; planeación y proyecto de museo abierto al público, y diseño e instalación de exposición, así como 30 menciones honoríficas en todas las categorías.

Algunos de los galardonados con el Premio “Alfonso Caso” a la mejor Investigación Arqueológica fueron para Linda Rosa Manzanilla Naim e Ingrid Gudrun Janine Tiesler Blos.

Mientras que en la categoría de Tesis de doctorado y maestría resultaron ganadoras Tatiana Valdez Bubnova y María Amparo Robles Salmerón, por “Los grafemas teotihuacanos. Relaciones entre nombres propios y contextos entre los años 250 y 650 d.C. Teopancazco y La Ventilla” y “Construyendo la gran pirámide de Cholula: energía y complejidad social”, respectivamente.

El Premio “Francisco Javier Clavijero” en Historia y Etnohistoria lo obtuvieron: Mónica Laura Blanco Rosenzuaig y Miguel Enrique Soto Estrada, respectivamente.

Al igual que Aurelia Valero Pie, por su tesis de doctorado “José Gaos en México: una biografía intelectual”, y Eduardo Camacho Mercado, por “Reforma Eclesial y catolicismo social en Totatiche y el Cañón de Bolaños, 1876-1926”.

Además de Ana Elisa Santos Ruiz, Diana Irina Córdoba Ramírez, por su tesis de maestría, y Diego Felipe Aparicio, por la de licenciatura.

En Antropología Física, el Premio “Javier Romero Molina” fue para las tesis de doctorado y maestría de Marco Antonio Mandujano Valdés (“Hacia una visión antropológica de la discapacidad”); Ximena María Chávez Balderas (“Sacrificio humano y tratamientos mortuorios en el Templo Mayor de Tenochtitlan”), respectivamente.

Isaac Barrientos Juárez y Paola Everardo Martínez también recibieron el galardón por sus tesis de licenciatura.

En el área de Etnología y Antropología Social, el Premio “Fray Bernardino de Sahagún” a las mejores tesis de grado fue para María Isabel Martínez Ramírez, por “Alteridad, multiplicidad y reversibilidad en clave rarámuri. Crónica de un viaje por la antropología del otro”, y Carlos Brookmann Haro, por “Simbolismo y poder en los sistemas jurídicos de Mesoamérica”. Edgar Damián Córdova Morales también fue premiado por su tesis de licenciatura.

El Premio de Lingüística “Wigberto Jiménez Moreno” a la mejor tesis de doctorado fue para Aileen Patricia Martínez Ortega y Dinorah Pesqueira Barragán, por sus trabajos sobre clases y valencia verbal en San Juan Atzingo, y los cambios lingüísticos en situación de contacto dialectal, respectivamente.

También recibieron este reconocimiento Jaime Pérez González y Evangelina Juárez Morales, por sus investigaciones para obtener maestría y licenciatura.

El Premio “Francisco de la Maza”, a la mejor investigación sobre Conservación del Patrimonio Arquitectónico y Urbanístico, lo recibió Norma Elizabeth Rodrigo Cervantes, por su estudio sobre el manejo del centro histórico de la ciudad de Morelia, Michoacán.

Asimismo, se reconoció a Elizabeth Torres Carrasco, por su tesis de maestría sobre la arquitectura religiosa de Huatlatlauca, Puebla, y por su tesis de licenciatura a Héctor Manuel López Ramos.

En el rubro de Conservación de Bienes Muebles, el Premio “Paul Coremans” fue para Thalía Edith Velasco Castelán, por su trabajo “La construcción y el valor del patrimonio documental en el marco legislativo e institucional mexicano (1914-2012)”, e Irlanda Stefanie Fragoso Calderas, por su tesis de licenciatura sobre la reintegración cromática en la pintura mural prehispánica.

El Premio “Miguel Covarrubias” en Museografía e Investigación de Museos fue para el estudio museográfico hecho para la exposición “Chicxulub: el fin de los dinosaurios. Exposición temporal”.

Mientras que el Premio al mejor trabajo de planeación y proyecto de museo abierto al público fue para Rubén Morante López, por el “Museo Itinerante de la Geografía”, y para María Cándida Fernández Baños, por el “Centro de Textiles del Mundo Maya. Centro Cultural de los Altos de Chiapas”.