Después de casi 15 días de movilizaciones y paros laborales en Matamoros (Tamaulipas), el pasado viernes 43 empresas maquiladoras estallaron en huelga. Algunas negociaron, pero aún hay 23 que no han accedido y tres más que decidieron irse de la ciudad. La paz laboral que se logró con Felipe Calderón y Peña Nieto fue a costa de la precarización del mercado laboral, lo que se heredó fue una bomba de tiempo, que hoy ya es insostenible, coinciden analistas.

Por Laura Quintero

Ciudad de México, 28 de enero, (EconomíaHoy/SinEmbargo).- Tras las huelgas que estallaron en Matamoros, Tamaulipas, y que estuvieron protagonizadas por más de 40 mil trabajadores de la industria maquiladora, automotriz principalmente, algo que quedo evidenciado son los bajos salarios que se pagan en México.

Después de casi 15 días de movilizaciones y paros laborales, el pasado viernes 43 empresas maquiladoras estallaron en huelga. Luego de tres días huelga 19 empresas decidieron resolver las demandas de los trabajadores, esto es: darles un aumento salarial del 20 por ciento y un bono anual de 32 mil pesos. No obstante, aún hay 23 empresas que no han accedido y tres más que decidieron irse de la ciudad.

México es el país con los salarios más bajos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) pues el promedio salarial de nuestro país se ubica en 4.6 dólares diarios, mientras que el promedio en la OCDE es de 16.8 dólares; es decir, nuestro país se encuentra 12.2 dólares por abajo, de acuerdo con el informe “Perspectivas del empleo 2018” en materia de empleo y salarios en donde México reporta los más bajos salarios.

Luego de haber iniciado el conflicto laboral, que se desencadenó luego de que el 1 de enero entrara en vigor el aumento salarial del 100 por ciento en la frontera norte, diversos organismos empresariales de la región e incluso nacionales advirtieron que de no resolverse estaban en peligro miles de fuentes de empleo, además de que se enviarían señales negativas a futuros inversionistas, pues aseguraban que las peticiones de los trabajadores eran “desmedidas”.

“Los costos de producción en México son de los más bajos del mundo, en algunos sectores son aún más bajos que en China, además hay otros aspectos como la inseguridad que parecería más delicado y que hasta el momento no ha inhibido la inversión”, aseguró José Luis de la Cruz, director general del Instituto de Desarrollo y Crecimiento Económico (Idic).

Cifras de obreros y empresarios apuntan a que la movilización en Matamoros y la posible huelga involucra entre 40 y 70 mil trabajadores de ese sector, vital en la vida económica de esa zona fronteriza. Foto: Twitter.

Matamoros, igual que muchas otras ciudades del norte y del Bajío, cuenta con una pujante industria maquiladora automotriz, y mientras dos de nuestros principales socios comerciales -Estados Unidos y Canadá- pagan hasta 15 veces más a los trabajadores que se desempeñan en el sector, México ofrece al exterior un paraíso laboral con salarios bajos como uno de sus principales atractivos para los inversionistas extranjeros.

El especialista detalló que más que estar preocupados de si este tipo de emplazamientos generan una mala señal, lo que tendría que preocuparnos es cómo resolver la precariedad laboral, al tiempo en que se busca que esto no detenga el crecimiento económico y la inversión de las empresas.

Por otra parte, Gustavo de Hoyos, presidente de la Confederación Patronal de México (Coparmex) dijo en su cuenta de Twitter que “hace tiempo que en México no se experimentaba una crisis de esa envergadura. Decenas de empresas, miles de empleos y la reputación del país en riesgo”.

Al respecto, De la Cruz dijo que “sí es una señal que se debe tomar en cuenta, pero no acabará inhibiendo nuevas inversiones”.

Dijo que lo que ahora vemos en Matamoros, más que ser una excepción probablemente se convierta en el evento que desencadene un impulso al alza de los salarios, pero para evitar que sólo se vea como un incremento en costos para las empresas se va a tener que plantear esquemas de incremento en productividad, en menores costos energéticos y en mayor financiamiento para poder generar una estrategia en la que el aumento salarial no solo sea un incremento de costos.

LAS HUELGAS

Los últimos dos presidentes -Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto- presumieron que durante sus gestiones prevaleció un buen ambiente laboral que propició la atracción de inversiones y la expansión de éstas. Ambos mandatarios presumieron en reiteradas ocasiones que México gozaba de “paz laboral” y muestra de ello era la ausencia de huelgas o movimientos laborales que pusieran en peligro la captación de inversiones.

No obstante, a casi dos meses de haber tomado el poder el Presidente Andrés Manuel López Obrador enfrenta la primera huelga de su sexenio, pero ésta tiene una magnitud que no se había visto en por lo menos los últimos 30 años.

“La paz laboral que se logró con Felipe Calderón y Peña Nieto fue a costa de la precarización del mercado laboral, lo único que se hizo fue detener la dinámica laboral y sindical que termino provocando una merma en salarios y en prestaciones, lo que se heredó fue una bomba de tiempo, que hoy ya es insostenible”, comentó José Luis de la Cruz.

Ahora, en espera de que lo que resuelvan 28 de las empresas que aún continúan en huelga habrá que prestar atención al mercado laboral mexicano, sobre todo en el norte del país, “esta una primer señal y las autoridades federales deberán planear estrategias para que sus políticas publicas generen certidumbres puedan avanzar con los menores contratiempos”.

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