El Senador Francisco Búrquez Valenzuela, quien este martes renunció al PAN, sostiene que la contienda interna para elegir al nuevo líder nacional del blanquiazul será una “guerra entre mafias”: por un lado está el grupo conformado por los políticos cercanos al ex candidato presidencial Ricardo Anaya Cortés y, por el otro, los ex gobernadores panistas.

Para el político sonorense a estos grupos los nueve “exprimir económicamente lo que queda del partido” y no la transformación del mismo. “Lo que buscan es repartirse el cascarón porque la política es un negocio, y un negocio de espalda al ciudadano”, dice.

Ciudad de México , 27 de agosto (SinEmbargo) .– “Yo no quiero ser cómplice de una muerte anunciada”, dice el Senador Francisco Búrquez Valenzuela, quien este martes renunció al Partido Acción Nacional (PAN) luego de que se confirmó que la elección interna de la dirigencia nacional, a la que él aspiraba, no será abierta a la ciudadanía.

El legislador deja el albiazul tras 20 años de militancia: “Mi última batalla fue pretender que la elección de la dirigencia nacional del PAN fuera una elección abierta a ciudadanos y el partido siguió cerrado”, dice quien era uno de los congresistas crítico de la actual dirigencia del partido, es decir, del grupo de Ricardo Anaya Cortés, ex candidato presidencial.

El sonorense –identificado dentro de la corriente liberal del PAN y uno de los impulsores del planteamiento de que los partidos ya no reciban ni un sólo peso del erario público– proponía una apertura del partido a la ciudadanía, que influyera en las decisiones y no sólo en sus filas, “pero los partidos no saben cómo, ni quieren porque se han hecho partidos de cúpulas”.

“Yo di mi última batalla por el PAN, por transformarlo, porque [si los partidos no cambian] vamos a la sepultura y a pelearnos por el registro en la siguiente elección, camino que ya lleva adelante el PRD”, señala. “Que vengan otros a tratar de cambiarlo [al PAN], yo me voy con el México de los ciudadanos enojados, molestos con la clase política. […] Los políticos no quieren cambiar, todo sigue igual, porque casi es como pueden darle cabida a sus privilegios”, añade.

Bajo las siglas del PAN, Búrquez Valenzuela se convirtió en Alcalde de Hermosillo (2000) y líder del CEN blanquiazul de Sonora (2003–2005) y finalmente en Senador (20012-2018) y con el peso de su experiencia explica lo que el próximo cambio de dirigencia será “un pleito de mafias: la mafia de Anaya y la mafia de gobernadores”.

“Ahorita el PAN va a ir a una competencia entre la cúpula que controla al partido, que son el grupo de Anaya, y la otra cúpula que se integró, que son Gobernadores que también son cúpula en sus propios estados. Lo que buscan [los dos grupos] es repartirse el pastel. Yo lo que digo es que lo que buscan es repartirse el cascarón porque la política es un negocio, y un negocio de espalda al ciudadano”, apunta.

Anaya, Zepeda y los gobernadores panistas se disputan un PAN dividido. Foto: Cuartoscuro

Búrquez asegura que dentro del grupo de los gobernadores panistas,”muchos de ellos apoyaron a Meade en la pasada contienda”, y señala que eso mantiene vigente “a lo que se ha dicho de la existencia del PRIAN”.

El panorama del PAN en el futuro próximo, en su perspectiva, es muy oscuro: “No será una guerra para transformar al partido, ni al país sino una pelea por una rebanada o todas las rebanadas del pastel. Y si pactan, pues va a venir la paz, pero es paz de los sepulcros. El acuerdo entre mafias, tampoco es deseable, yo prefiero la guerra por transformar que la paz de los sepulcros”.

Y el fin de ganar esa guerra, dice, será el dinero que pueden obtener, “lo único que están buscando es exprimir más económicamente el cascaron del PAN”, sostiene.

Hacia adelante, Búrquez ya tiene planes: “Junto con más de 400 mil personas vamos a formar un movimiento ciudadano para que través de la presión podamos lograr lo que lo políticos no quieren que se logre”. Y tajantemente rechaza la posibilidad de arroparse con otras siglas: “Me siento muy lejos de la clase política representada en los partidos”, promete.

Desde la sociedad civil , dice, espera ser el “contrapeso que no tendrá México en el Congreso de la Unión”, pues “ninguno de los partidos de oposición cuenta ni con en número de legisladores ni con la calidad moral para serlo”

Búrquez Valenzuela afirma que del PAN solo quedó el cascarón. Foto: Mario Jasso, Cuartoscuro

LA PUERTA ESTÁ ABIERTA: PAN

El presidente nacional en funciones del PAN, Marcelo Torres Cofiño, sostiene que la puerta del partido siempre está abierta.

“El PAN es una institución de hombres libres, donde se entra y se sale voluntariamente y lamento mucho la decisión de ‘Pancho’ Búrquez y lo que le deseo es que le vaya bien en sus nuevos proyectos. Así de simple la puerta esta abierta para todos los que desean entrar y salir”, afirma.

El sábado por la noche, Damián Zepeda anunció que coordinará a los senadores de su partido en la próxima legislatura. El llamado “autonombramiento de Zepeda” revivió las acusaciones de que él, el ex candidato Ricardo Anaya y los integrantes de su grupo, en el que también identifican a Marcelo
Torres, acaparan todas las las posiciones del albiazul.

Al respecto, el líder partidista sostiene: “Yo personalmente levanté la consulta con cada uno de los senadores. Yo asumo toda la responsabilidad y con base a ella tomé la decisión de quién debía ser el coordinador”.

Las críticas se acumularon desde el fin de semana hasta la fecha: el pasado 27 de agosto, gobernadores y líderes panistas, e incluso la ex panista y ex candidata Presidencial independiente, Margarita Zavala Gómez del Campo, coincidieron en que continúa la cerrazón en el partido.

El presidente estatutario de Acción Nacional, entrevistado por SinEmbargo, declara que quienes señalan que la dirigencia del partido está secuestrada, “no conocen los propios estatutos. La realidad es que yo asumí la dirigencia dada la licencia que presentó Damián Zepeda”.

Señala que dentro de la institución política hay libertad de opinar y que se respetan las diferentes opiniones, aunque no comparte la opinión de que el PAN es acaparado por algún grupo.

“La política es de emoción y es de sentimiento. Y en el PAN nunca hemos censurado la libre expresión de las ideas, las respeto pero no las comparto, no comparto la idea del secuestro por parte de un grupo al interior del partido, todo esto se da en el marco de la renovación de la dirigencia”.

El líder estatutario pide prudencia a los panistas con respecto a las próximas elecciones, así como también hacer una auto critica y no sólo buscar culpables.

“Hacer un llamado a todos los panistas a cuidar la institución y no dejar que los legítimos intereses personales obstaculicen nuestra la vida interna […] Tenemos que vernos en el espejo, me parece razonable y justo que todos los panistas hagamos un examen de conciencia y reconocer en que hemos fallado. Repartir culpas es lo más sencillo y no nos lleva a absolutamente nada. México necesita un PAN fuerte, y unido que actué con responsabilidad y carácter y eso estoy trabajando muy fuerte”, llama.

Torres Cofino agrega que como líder será muy cuidadoso y respetuoso en el proceso de renovación de la dirigencia de Acción Nacional y que hará todo el trabajo político necesario para que se realice con civilidad, transparencia, con madurez y de manera democrática.

“Voy a velar por garantizar que esta elección se lleve de la mejor manera posible. Bueno creo que es una responsabilidad, un reto, pero eso son los retos, para cumplirse”, afirma.