Como ocurre con las víctimas, tampoco hay listas oficiales de edificios dañados, ni de las constructoras inmobiliarias responsables. Pero las fisuras y cuarteaduras empiezan a arrojar nombres. Tanto de empresas como de hombres. Dekah y Desarrolladora Vertical Home, vinculadas a Simón Neumann Ladenzon, ex Secretario de Desarrollo Urbano y Vivienda (Seduvi), estuvieron tras la venta de los departamentos de Insurgentes 1260; Canada Building Systems comercializó el edificio de Emiliano Zapata 56 y Baha Inmobiliaria remodeló el edificio de Tepic 40.

Se trata de empresas que antes fueron beneficiarias del llamado boom inmobiliario, impulsado desde el Gobierno capitalino durante 17 años, un auge en el que participó Felipe de Jesús Gutiérrez, Secretario de Desarrollo Urbano y Vivienda (Seduvi) de la Ciudad de México. Fue él quien en 2008, cuando era Director General de Desarrollo Urbano, autorizó los polígonos de actuación, una medida que permitió construir hasta 50 niveles. Hoy está obligado a elaborar un nuevo plan de desarrollo para la ciudad.

Por Linaloe R. Flores y Efrén Flores

Ciudad de México, 27 de septiembre (SinEmbargo).- Ha pasado una semana del sismo de 7.1 grados Richter que sacudió a México y como ocurre con las víctimas mortales y damnificados, tampoco hay listas oficiales de edificios dañados, ni de las constructoras inmobiliarias que estuvieron a cargo de las obras derrumbadas o colapsadas.

Es la hora en que ninguna de las 16 delegaciones políticas en las que está dividida la Ciudad de México ha publicado las listas de los edificios que reconoce como colapsados, dañados o derrumbados. Son momentos de confusión y los mecanismos de Transparencia, instaurados en México desde 2001 y a los que las autoridades están obligadas por un amplio marco jurídico (dos leyes), no han sido utilizados por el Gobierno.

SinEmbargo preguntó en los despachos principales, así como en las áreas de Protección Civil de cada demarcación política de la Ciudad de México y confirmó que no tenían los registros.

Pese a la falta de listas, las fisuras y cuarteaduras empiezan a arrojar nombres de constructoras. Se trata de empresas que fueron beneficiarias del cambio sistemático de la legislación que se impulsó a partir de 2000, cuando tomó posesión como Jefe de Gobierno, Andrés Manuel López Obrador, y dio lugar al llamado boom inmobiliario en la Ciudad de México. Hoy, están señaladas de construir o comercializar edificios que se derrumbaron o resultaron afectados.

Son Dekah y Desarrolladora Vertical Home vinculadas a Simón Neumann Ladenzon, ex Secretario de Desarrollo Urbano y Vivienda (Seduvi), y que estuvieron tras la venta de los departamentos de Insurgentes 1260; Canada Building Systems a cargo del edificio de Emiliano Zapata 56 y Baha Inmobiliaria que remodeló y vendió en Tepic 40, pero que no cuenta con página web institucional. En estos momentos construye un complejo de departamentos de lujo en Toluca, bautizado como El Molino.

El sismo de 7.1 grados del martes 19 de septiembre, no sólo ha expuesto daños; también algunos nombres de hombres que fueron impulsores del auge de la construcción y que hoy tienen responsabilidades en el desastre.

Por ejemplo, Felipe de Jesús Gutiérrez, Secretario de Desarrollo Urbano y Vivienda (Seduvi) de la Ciudad de México, fue quien en 2008 como Director General de Desarrollo Urbano en la Administración de Marcelo Ebrard Casaubón (2006-2012) autorizó la construcción de 50 niveles de altura en zonas industriales, lo que benefició a algunas constructoras.

Y está Simón Neuman Ladenzon quien fue empresario inmobiliario y luego, titular de la Seduvi. Una vez que dejó el cargo público, volvió a ser empresario del sector más pujante de la capital del país. Estuvo en el cargo de 2012 a 2014, pese a constantes señalamientos de conflicto de intereses.

El edificio de Insurgentes Norte 1260 sufrió daños severos por el sismo del 19 de septiembres pasado y esta deshabitado. Ahora se ha convertido en un monstruo que amenaza a los vecinos de la zona. Foto: SinEmbargo

LA BURBUJA QUE REVENTÓ UN MARTES

La escena se volvió común. Grúas y cal en el aire. En los últimos años, cientos de complejos habitacionales se edificaban en la Ciudad de México en un proceso de 17 años en el que se impuso la falta de consenso y el caos. Pero el pasado martes 19 de septiembre, a las 13:14 horas, la burbuja se reventó. También los sueños de muchos que depositaron sus ahorros en las nuevas viviendas mediante hipotecas bancarias o los créditos del Instituto de Fomento a la Vivienda de los Trabajadores.

En estas horas posteriores al sismo, hay obra negra en la Avenida Tlalpan, Xola, las colonias Roma o Condesa. El reordenamiento de la vivienda está ordenado por el temblor.

En el pasado, hubo tres hombres, un solo partido político (PRD), pero nunca un plan de desarrollo urbano bajo consenso. Andrés Manuel López Obrador (2000-2006) impulsó el Bando 2 para poblar el centro de la ciudad y aminorar la densidad en la periferia pero el resultado fue el contrario; Marcelo Ebrard Casaubón (2006-2012) emitió la Norma 26 para permitir la construcción de vivienda social en todas las delegaciones y los inversionistas edificaron, pero mintieron y lejos de satisfacer la demanda, vendieron en millones de pesos los departamentos mientras se acumulaban las denuncias por irregularidades en su contra.

Y Miguel Ángel Mancera, actual Jefe de Gobierno cuyo mandato concluirá en 2018, impulsó formas legales que permiten construir en grandes extensiones a través de fideicomisos que no pueden conocerse pues los clasificó como reservados. El actual Jefe de Gobierno aspiraba a ciudades dentro de la Ciudad de México, como ocurre en Europa en limitaciones que se llamaron ZODES y SACs.

Las empresas operaron y construyeron mientras el Gobierno de la Ciudad de México acumulaba denuncias. En la Ciudad de México, sólo de mayo de 2015 a junio de 2016, el Instituto de Verificación Administrativa (Invea) recibió 2 mil 847 quejas, de las que la mayoría –1,923– fue por las afectaciones que había dejado el desarrollo urbano y los cambios en la Ley que regía el uso de suelo.

Del conjunto de denuncias, 978 fueron desechadas debido a que la autoridad no encontró elementos para proseguir con la investigación. En otras palabras, casi mil familias que reclaman los daños ocasionados por las nuevas construcciones, en el llamado boom inmobiliario, se quedaron sin atención; esto es un 50.8 por ciento del total, de acuerdo con una solicitud de información realizada por la Unidad de Datos de SinEmbargo mediante el InfoDF al Invea.

Hoy, a Canada Building, los inquilinos le adjudican la construcción del edificio de Emiliano Zapata 56, colonia Portales, con antigüedad de un año tres meses y que se derrumbó como acordeón. Los departamentos fueron vendidos en dos millones de pesos, en promedio. El penthouse con acabados de lujo –según la página Propiedades.com– se ofrecía en 3.15 millones de pesos hasta el 25 de agosto de este año. En los números telefónicos de la Inmobiliaria, alguien que no desea ser identificado responde que la empresa no puede brindar ninguna información por el momento.

La Delegación Benito Juárez informó que realizó varios dictámenes técnicos que determinaron que dos constructoras tienen responsabilidad plena al utilizar materiales de baja calidad, menitr y evadir a la autoridad. Las dos empresas que reconoce son a Canada Building Systems y Dijon SAPI de C.V. que fue responsable del edificio de Bretaña 90, colonia Zacahuitzco.

Baha Inmobiliaria S.A. de C.V, es la constructora señalada por ex inquilinos de Tepic 40; pero tampoco ha aparecido. Se trata de una empresa en cuya directiva aparecía como socio director Bernardino Ávalos López. La constructora edifica en estos momentos Paseo Molino, en el barrio de La Merced de Toluca, Estado de México. Los departamentos, ahí, se ofrecen incluso en más de cinco millones de pesos, según Lamudi.com. La empresa carece de sitio web institucional.

El de Tepic 40 es uno de los edificios que fue construido antes de 1985 cuando dos sismos tumbaron miles de edificaciones en la capital del país. Ahí estuvieron las oficinas del Instituto Mexicano de Cinematografía (Imcine). Baha Inmobiliaria lo remodeló y en 2010 lo vendió. Al momento de comercializarse, Tepic 40 era un desarrollo de 19 departamentos y un penthouse, de 100 metros cuadrados, en el corazón de la colonia Roma, una de las zonas de la ciudad que fue modificada por el impulso de construcciones y remodelaciones. Las viviendas costaban hasta cinco millones de pesos.

DE NEUMANN A GUTIÉRREZ

Simón Neumann Ladenzon fue nombrado en 2012 como Secretario de Desarrollo Urbano y Vivienda (Seduvi) por Miguel Ángel Mancera Espinosa. Pocas horas antes de asumir, dejó su cargo como Presidente del Consejo Directivo del Centro Deportivo Israelita y también el de la directiva de Dekah Inmobiliaria, empresa que ayudó a fundar en 2003, al lado de su socio, Fausto Ernesto Galván Escobar.

Desde entonces, las agrupaciones Organiza, Espejo de Polanco, Ecomunidades y La Voz de Polanco pidieron su renuncia al acusar conflicto de intereses, pero Neumann Ledenzon se mantuvo en el cargo hasta 2014.

En 2011, vecinos de Polanco denunciaron que Neumann acudió a ellos para convencerlos de construir un edificio de 29 pisos en el predio ubicado en Campos Elíseos 112 B. En ese entonces, era empresario inmobiliario. Según Eloísa Alvarado, del comité Bosque de Chapultepec, en marzo de ese año, ella y otros habitantes de Polanco fueron buscados por inversionistas de la inmobiliaria Agri. Neumann Ladenzón se había presentado como director.

En noviembre de 2013, la Seduvi a cargo de Simón Neumann firmó un convenio con algunas constructoras para financiar un Plan Maestro y cerró su ventanilla única para impedir nuevos proyectos. Pero en 2014, las cosas volvieron a cambiar. Simón Neuman, fue removido después de una serie de señalamientos de tolerancia a constructoras justo en Polanco.

Su lugar lo ocupó Felipe de Jesús Gutiérrez, el mismo funcionario que en 2008, en el Gobierno de Marcelo Ebrard, autorizó los Polígonos de Actuación, unas zonas en las que podían hacerse megaobras. En abril de 2015, un día antes del inicio de campañas electorales, la Seduvi reabrió la ventanilla única para que se construyeran nuevas obras.