La Población No Económicamente Activa se colocó en un máximo de 50.4 millones (2 millones más en un mes): 52.6 por ciento de la población mayor a 15 años.

De los 45.5 millones de personas de la población económicamente activa, 43.6 millones de personas dijo estar laborando actualmente: 12.2 millones de personas dejaron de trabajar.

Ciudad de México, 30 de junio (SinEmbargo).- En un mes 3.1 millones de mexicanos dejaron de estar en las filas del desempleo “temporal con vínculo laboral”. En mayo, 8.2 millones de personas no estaban desempleadas, pero tampoco recibían beneficios del vínculo laboral, probablemente producto de los cierres económicos requeridos para limitar la propagación del nuevo coronavirus.

“Es importante subrayar que se trata de una suspensión sin percepción de ingresos de por medio y sin certeza de si se mantiene el vínculo laboral o de retorno al trabajo” informó en abril el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

En mayo, el trabajo por cuenta propia aumentó a tasa mensual y el trabajo subordinado remunerado sigue retrocediendo, observó el Inegi durante el segundo mes de contingencia sanitaria por la COVID-19 en México.

La Población Económicamente Activa (PEA) fue de 45.5 millones de personas el quinto mes del año, de acuerdo con la Encuesta Telefónica de Ocupación y Empleo (ETOE) que presentó el Inegi. El dato significó un descenso de 12 millones de personas desde los 57 millones de marzo, cuando se realizó la última Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo.

El diferencial, explicó el Inegi en abril, se dirigió al rubro de Población No Económicamente Activa (PNEA) que se colocó en un máximo de 50.4 millones (2 millones más en un mes), lo que significó 52.6 por ciento de la población mayor a 15 años.

La población ocupada que tienen la necesidad y disponibilidad de ofertar más tiempo de trabajo de lo que su ocupación actual les demanda (población subocupada) pasó de 11 millones en abril a 13 millones equivalente a una tasa de subocupación de 29.9 por ciento, un aumento mensual de 4.5 puntos porcentuales.

La Tasa de Informalidad Laboral aumentó en 1.9 millones de personas (alcanzando a 22.6 millones), con lo que ocupó 51.8 por ciento de la PEA, 4.1 por ciento al alza mensual.

“La población informal salió del mercado de trabajo siendo ahora población no económicamente activa con disponibilidad para trabajar. Esta disminución también refleja la suspensión temporal de actividades y la espera de retomarlas” puntualizó el instituto al presentar el primer informe de la ETOE.

Por género, los resultados de la situación laboral entre hombres y mujeres mostró efectos desiguales, debido a las medidas de distanciamiento social.

Los resultados del segundo levantamiento de la ETOE son similares a los reportados en abril, aseguró el Inegi. Sin embargo, observó cambios importantes entre abril y mayo de 2020 como en la conformación de la población ocupada, que se observó una disminución en los ausentes temporales con vínculo laboral; además un aumento en la fracción subocupada, así como un crecimiento de la informalidad laboral.

De la PEA, 43.6 millones de personas dijo estar laborando actualmente. En concordancia con el aumento de la PEA, 12.2 millones de personas dejaron de colocarse en el sector laboral pleno desde el dato de marzo de 55.8 millones.

“El cambio en el mercado laboral no se está presentando en la desocupación. No pasaron por la transición de ocupados, desocupados y después población que ya no buscaba empleo, sino que dan un salto de manera directa de la ocupación a ser población no económicamente activa”, explico Edgar Vielma Orozco, director General de Estadísticas Sociodemográficas del Inegi.

De acuerdo con la ETOE, los más afectados por la desocupación en mayo fueron personas de entre 25 y 44 años, que representan el 41.9 por ciento de los desempleados.

Las mayores caídas de empleo ocurrieron en los micronegocios, con una disminución anual de 2.8 por ciento y los pequeños establecimientos con 2.3 por ciento.

El Inegi recabó que las 20 millones de personas en desocupación están a la espera de volver a retomar sus actividades laborales anteriores al pasar la pandemia. Los datos reflejan el contraste del desempleo en México producidos por la crisis de la COVID-19.

El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) ha reportado la pérdida de más de 1 millón de empleos formales de marzo a mayo por la pandemia.

Pero el Inegi reportó que en abril la población mexicana ocupada disminuyó en 12.5 millones, debido en buena medida a los 10.4 millones de trabajadores informales que abandonaron la fuerza laboral.

-Con información de EFE