Luego de que mañana termine sus funciones la Primera Ministra interina, Sophie Wilmès, tras 650 días desde la caída del último Gobierno estable; se eligió al liberal flamenco Alexander de Croo como el Primer Ministro de Bélgica.

Bruselas, Bélgica, 30 de septiembre (EFE).- El liberal flamenco Alexander de Croo, actual Ministro belga de Finanzas, será el nuevo Primer Ministro de Bélgica, que lleva sin un Gobierno estable desde diciembre de 2018 y ha logrado por fin llegar a un acuerdo de coalición entre siete partidos socialdemócratas, liberales, ecologistas y conservadores.

El líder de Open-VLD, de 44 años de edad, estará al frente de la llamada “coalición Vivaldi“, y sustituirá a la Primera Ministra en funciones, la liberal francófona Sophie Wilmès, cuyo mandato interino termina mañana, según informaron este jueves la radiotelevisión pública RTBF, el diario francófono Le Soir y el flamenco De Standard.

El rey Felipe de los belgas ha confirmado el acuerdo de Gobierno y queda pendiente que se oficialice que De Croo (Vilvoorde, 1975) se hará con las riendas del Ejecutivo, puesto para el que también se barajaba el nombre del líder del Partido Socialista de Valonia, Paul Magnette, que representa al partido con más escaños de la coalición gubernamental y ha sido el otro artífice del pacto.

No ha trascendido aún quiénes serán los ministros que conformarán el Ejecutivo, pero sí algunas de las líneas maestras que han permitido un acuerdo que llevaba semanas encauzándose entre cuatro familias políticas que reúnen 87 escaños de los 150 del Parlamento Federal (socialistas, liberales y ecologistas tanto de Flandes como de Valonia, más los democristianos flamencos).

La liberal francófona Sophie Wilmès estuvo al frente del Gobierno desde la caída del Primer Ministro Charles Michel. Foto: Oliver Hoslet, EFE

Los medios locales apuntan a que los socialdemócratas gestionarán carteras relacionadas con la agenda social, los liberales las de corte económico y los ecologistas las de energía y medioambiente.

Se especula también con la posibilidad de que se nombre un Secretario de Estado para la crisis del coronavirus.

Titulado como ingeniero comercial en Bélgica y formado en un MBA en la Universidad de Chicago (Estados Unidos), De Croo trabajó como consultor de empresas y fundó su propia compañía sobre propiedad intelectual, antes de dar el salto a la política hace once años, profesión que conocía desde la cuna.

Casado y padre de dos hijos, el inminente Jefe del Ejecutivo belga es hijo del político belga Herman De Croo, de 83 años de edad en la actualidad, quien fuera Alcalde, Diputado y Ministro, y que todavía ejerce de Senador.

Alexander de Croo sustituyó en la presidencia del Open-VLD en 2009 a Guy Verhofstadt, Primer Ministro belga entre 1999 y 2008 y actualmente eurodiputado, y se estrenó como Ministro federal en 2012, en el Gobierno del socialista valón Elio di Ruppo.

Se espera que De Croo pronuncie su discurso de investidura este jueves, cuando habrán transcurrido 650 días desde la caída del último Gobierno estable de Bélgica, el del liberal francófono Charles Michel, quien actualmente ejerce de presidente del Consejo Europeo.

Bélgica habrá roto así su propio récord mundial de 541 días de Gobierno interino marcado entre 2010 y 2011.

Se da la circunstancia de que Michel será mañana el anfitrión de una cumbre de líderes europeos celebrada en Bruselas, en la que no está claro quién representará a Bélgica, por lo ajustado de los plazos.

Uno de los desafíos del nuevo Gobierno belga será hacer frente a la crisis sanitaria y económica generada por la COVID-19.

Tras una caída del PIB del 3.5 por ciento en el primer trimestre y del 12.2 por ciento en el segundo, la pandemia generará una contracción en la economía belga que se situará entre el 7.2 y el 9 por ciento en el conjunto de 2020 y recuperará entre un 6.4 un 6.7 por ciento en 2021, según la horquilla de estimaciones del Banco Nacional de Bélgica, del Buró de Planificación Federal y de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

El paro rondará a final de año el 7 por ciento y el déficit será del 8.9 por ciento, según las proyecciones que publicó el pasado mes de julio la Comisión Europea.