Ciudad de México, 29 de abril (SinEmbargo).- La estructura de la Copa Mundial de la FIFA 2026™ no solo será innovadora por su formato de 48 selecciones, sino también por una transformación profunda en su reglamento disciplinario. Según reportes recogido por The Athletic, el organismo rector del futbol internacional tiene previsto implementar una "doble amnistía" de tarjetas amarillas durante la competencia internacional, con el objetivo de que las estrellas no se pierdan partidos.
Esta propuesta se va a debatir este martes durante la reunión del Consejo de la FIFA en Vancouver, busca que la acumulación de amonestaciones no prive a los aficionados de ver a los mejores jugadores en las instancias de eliminación directa.
Históricamente las tarjetas amarillas se anulaban únicamente al finalizar los Cuartos de Final, pero ahora con la expansión de selecciones participantes a 48 el torneo tendrá una ronda de eliminación adicional. Con más partidos en el calendario, el riesgo de que un jugador reciba dos tarjetas amarillas en un lapso de cinco encuentro aumenta drásticamente.
El impacto del nuevo calendario

Este ajuste responde a una lógica de justicia deportiva y espectáculo. De no aplicarse este cambio, un jugador que viera una cartulina en el debut y otra en octavos de final quedaría suspendido para un hipotético cruce de cuartos. Con el nuevo sistema, los futbolistas inician con el casillero a cero al entrar a las rondas de "matar o morir", permitiendo una mayor intensidad en el juego sin el miedo constante a una sanción administrativa que empañe el desarrollo del torneo en Estados Unidos, Canadá y México.
La introducción de la ronda de 32 equipos (dieciseisavos) es el factor principal que detonó esta reforma. Fuentes con conocimiento de los planes de la FIFA explicaron a The Athletic que el objetivo primordial es evitar una crisis de suspensiones acumuladas.
Con las reglas anteriores, el camino hacia la final se volvía un campo minado disciplinario; ahora, un jugador tendría que recibir tarjetas amarillas en dos de los tres partidos de la fase de grupos para ser suspendido, o bien, acumular dos amonestaciones específicamente en el bloque que comprende dieciseisavos, octavos y cuartos de final.
Esta medida de "doble perdón" garantiza que las selecciones lleguen con sus plantillas más completas en los duelos de máxima audiencia como son las eliminaciones directas. La FIFA considera que este enfoque es más equitativo, puesto que equilibra la balanza ante el incremento de partidos disputados y reduce la posibilidad de que una decisión arbitral rigurosa en las primeras fases condiciones las etapas finales.
Bonos económicos y estabilidad para las federaciones

Más allá de lo reglamentario, la reunión en Vancouver también sellará acuerdos vitales sobre la financiación de las 48 naciones. El organismo rector ha confirmado que se encuentra en conversaciones para aumentar los premios en metálico y las cuotas de participación. Este incremento en los fondos no es menor, pues busca compensar los elevados costos operativos que enfrentarán las federaciones en sedes norteamericanas. De esta forma, la FIFA intenta blindar el torneo tanto en lo deportivo, con la anulación de tarjetas, como en lo logístico, mediante una mayor inyección de capital.
La postura de Gianni Infantino ha sido clara: el éxito financiero del torneo, con ingresos proyectados de más de 11,000 millones de dólares, debe revertirse en el beneficio directo del fútbol mundial. Al facilitar que los jugadores estén disponibles para los partidos clave y que las federaciones cuenten con recursos suficientes para su preparación, la FIFA busca que la edición de 2026 sea recordada por la calidad del juego y no por las ausencias en el campo.



