Ciudad de México, 16 de junio (SinEmbargo).- Shaun Evans, árbitro asistente de video (VAR), provocó la polémica en el Mundial 2026 después de que realizara una señal con las manos mientras que la cámara lo enfocaba en la presentación de la terna arbitral previo al partido entre Alemania y Curazao del pasado domingo.
La controversia escaló a nivel institucional debido al impacto social y mediático de la Copa del Mundo en Norteamérica, una edición caracterizada por un riguroso monitoreo de los derechos humanos y la inclusión. La red antidiscriminación Fare, organismo especializado en erradicar las desigualdades y conductas de odio en el deporte, identificó el movimiento corporal y solicitó una revisión exhaustiva del comportamiento del silbante.
El organismo no gubernamental argumentó que el ademán ejecutado frente a las cámaras de televisión posee una fuerte carga simbólica que atenta contra los valores de respeto promovidos por las federaciones internacionales en los estadios. Tras una evaluación de emergencia efectuada por las autoridades regulatorias del torneo veraniego, el órgano rector del futbol mundial emitió una postura definitiva respecto a la situación contractual y disciplinaria del implicado.
Los resultados de las investigaciones
Un gesto de segundos se convirtió en una investigación de FIFA. Antes del partido entre Alemania y Curazao, el árbitro australiano Shaun Evans realizó un gesto que algunos vinculan al símbolo “White Power”. Esto ha generado polémica en redes, ¿Cuál es su opinión? pic.twitter.com/yNIHCaoCqq
— José Ramón Fernández (@joserra_espn) June 15, 2026
De acuerdo con los dictámenes de la comisión investigadora, se determinó que no existen elementos probatorios suficientes para sancionar al oficial, respaldando su versión de los hechos. Esta resolución ha generado opiniones divididas entre los aficionados y las organizaciones civiles, las cuales exigen la máxima transparencia en la aplicación de los códigos de conducta corporativos durante la máxima justa de la FIFA.
El organismo rector del futbol mundial determinó de manera formal exonerar al árbitro asistente de vídeo (VAR) Shaun Evans, desestimando las acusaciones sobre una supuesta manifestación de superioridad racial en el estudio de televisión.
Según un comunicado oficial emitido por el material audiovisual del incidente y concluyó que no se encontraron pruebas de infracciones al Código Disciplinario de la FIFA. La comisión jurídica tomó conocimiento de la declaración de Evans, quien se desempeña habitualmente en la A-League de Australia, y ratificó su continuidad operativa como parte del cuerpo técnico de oficiales para el resto del torneo veraniego.
En las imágenes se observó a Evans sosteniendo la posición de la mano durante varios segundos un ademán que la red Fare describió detalladamente como un símbolo de "OK" invertido, empleado por círculos de extrema derecha global. En respuesta a las críticas, el propio Shan Evans declaró textualmente en un comunicado:
"La única explicación que puedo ofrecer es que el movimiento fue un tic involuntario y subconsciente, y que no me di cuenta de que lo había hecho en ese momento", declaró el árbitro.
El origen del símbolo y la asociación red Fare

La malinterpretación del gesto radica en una evolución cultural reciente de un ademán tradicional que históricamente significaba aprobación. Mientras que el uso común denota que todo está en orden, colectivos radicales lo adoptaron bajo una estructura visual donde tres dedos extendidos forman una letra "W" (por White) y la unión del pulgar con el índice dibuja una "P" (por Power), simbolizando el concepto de "poder blanco".
La gravedad del símbolo cobró relevancia internacional en el año 2019, cuando el supremacista australiano Brenton Tarrant repitió deliberadamente este patrón manual ante los tribunales de justicia en Nueva Zelanda tras el asesinato de 50 personas en un atentado terrorista contra mezquitas locales.
A pesar de los antecedentes negativos, la Liga Antidifamación (ADL) especifica en sus plataformas informativas que se debe tener especial precaución al analizar este comportamiento en entornos públicos. La ADL indica textualmente en su sitio web corporativo que, debido al significado tradicional del gesto de "OK" con la mano, se debe evitar sacar conclusiones precipitadas sobre la intención real de los individuos.



