Ciudad de México, 13 de marzo (SinEmbargo).- La Selección Nacional de Irak ha puesto en marcha un operativo logístico de emergencia para asegurar su participación en el repechaje intercontinental rumbo a la Copa del Mundo 2026. Tras semanas de incertidumbre que pusieron en duda su presencia en territorio mexicano.
La federación iraquí, en estrecha colaboración con la FIFA, ha diseñado un plan de traslado alternativo que busca mitigar los estragos causados por el cierre del espacio aéreo en su país, de acuerdo con información de The Athletic. La crisis bélica en el vecino Irán no solo ha alterado la estabilidad geopolítica de la región, sino que ha colocado al deporte iraquí en una carrera contra el tiempo para cumplir con su compromiso internacional el próximo 31 de marzo en Monterrey.
El panorama para el conjunto dirigido por Graham Arnold se tornó crítico luego de que los bombardeos en la zona obligaran a la suspensión de todos los vuelos comerciales. El estratega australiano, al frente del combinado iraquí, había expresado públicamente su preocupación por la integridad física y el rendimiento deportivo de sus futbolistas, sugiriendo incluso la posibilidad de un aplazamiento ante la imposibilidad de salir de Bagdad por las vías convencionales.
Irak ya tiene visas para jugar en México

Gabriela Cuevas, representante de México ante la FIFA, aseguró que el próximo partido de repechaje en el que participe Irak se llevará a cabo tal y como estaba programado. "Tendremos los partidos de repechaje con la Selección de Irak. Sí hubo algunos problemas para emitir las visas, debido al conflicto en Medio Oriente", indicó la vocera.
La mayoría de los jugadores que integran la selección de Irak ya cuentan con su visas para venir al país. Sumada a esta noticia la federación del equipo asiático también ya cuenta con una ruta para salir de su país y llegar a Monterrey dos semanas antes de que se lleve a cabo el partido.
Después de varios días de incertidumbre y la solicitud del director técnico Graham Arnold sobre aplazar el partido de repechaje, todo parece indicar que los iraquíes van a poder tener la opción de pelear su boleto para el Mundial 2026.
La travesía de Irak a México
Las negociaciones de alto nivel han permitido establecer un corredor seguro hacia Amán, Jordania, desde donde la delegación podrá emprender el largo viaje hacia el continente americano con una antelación de once días respecto a la fecha del encuentro.
Este partido único, que se disputará en el Estadio BBVA de los Rayados de Monterrey, representa para Irak la oportunidad histórica de regresar a una Copa del Mundo tras cuatro décadas de ausencia.

El rival, que se definirá entre Bolivia y Surinam, espera a un equipo iraquí que llegará con un desgaste administrativo y emocional considerable. La resolución de este conflicto logístico no solo es un alivio para la FIFA en términos de organización, sino que subraya la resiliencia de un seleccionado que busca representar a su nación a pesar de la sombra de la guerra que hoy cubre al Medio Oriente.
La escalada de violencia entre Irán y fuerzas internacionales ha generado un efecto dominó que trasciende las fronteras políticas, impactando directamente en el calendario de la FIFA. El cierre del espacio aéreo iraquí fue la primera consecuencia logística grave, forzando a los jugadores que militan en la liga local a considerar trayectos por tierra que superarían las 25 horas de viaje hasta Estambul.
La petición de Graham Arnold
Esta situación llevó a Graham Arnold a solicitar formalmente a la FIFA la postergación del encuentro, argumentando que las condiciones de viaje mermarían drásticamente la competitividad de sus dirigidos. Sin embargo, el nuevo acuerdo para trasladar al equipo a Jordania el próximo viernes ofrece un respiro necesario.
El plan estipula que la selección iraquí se instale en México con casi dos semanas de anticipación para completar un proceso de aclimatación y recuperación física en Nuevo León.
Mientras tanto, el mundo del fútbol observa con atención no solo el destino de Irak, sino también la situación de Irán, cuya participación en el torneo de este verano pende de un hilo debido a las declaraciones cruzadas entre líderes políticos y organismos deportivos internacionales.
La incertidumbre sobre Irán añade una capa de complejidad al escenario de Irak. De acuerdo con los reglamentos de la Confederación Asiática de Fútbol (AFC), si Irán fuera excluido o decidiera retirarse de la justa mundialista por razones de seguridad o políticas, Irak se posicionaría como uno de los candidatos naturales para ocupar esa plaza vacante. Este contexto otorga al partido en Monterrey una relevancia doble: ganar el repechaje por mérito propio o mantenerse en la élite competitiva ante cualquier reconfiguración de los grupos del Mundial.



