Ciudad de México, 24 de marzo (SinEmbargo).- A 50 años del Golpe de Estado en Argentina de 1976, las discusiones sobre memoria, derechos humanos y el resurgimiento de discursos de derecha vuelven al centro del debate en América Latina. En entrevista con "Los Periodistas", Candelaria María Luque, Historiadora y Maestra en Estudios Latinoamericanos por la UNAM, y Andrea Candia Gajá, Profesora de Letras e Historia en la Universidad Iberoamericana, hablaron sobre el momento actual en Argentina, el impacto del Gobierno de Javier Milei y los paralelismos que, desde su perspectiva, deben alertar a países como México.
Candelaria María Luque advirtió que el contexto actual no puede entenderse únicamente desde lo local, sino como parte de una reconfiguración política más amplia que remite a episodios del pasado.
“Estos 50 años nos encuentran no solo en un contexto argentino, sino también latinoamericano y mundial sumamente complejo, que en muchos aspectos nos retrotrae al escenario de la Guerra Fría en América Latina, con el imperialismo avanzando nuevamente de forma directa sobre la región, como ocurrió en aquellos años. A esto se suma el regreso del neoliberalismo —con la excepción de México—, que en gran parte de América Latina habíamos logrado superar con distintos modelos progresistas. Por otro lado, asistimos al retorno de la derecha, pero no solo en su expresión política, sino también en sus prácticas represivas y persecutorias, donde el odio se utiliza como instrumento de vinculación entre los ciudadanos y como mecanismo de amedrentamiento”.
En ese sentido, subrayó que el aniversario del golpe militar obliga a reforzar la memoria histórica como una herramienta política y social frente a estos retrocesos.
“A nosotros, como argentinos, nos interpela a reivindicar la importancia de la memoria: recordar lo sucedido, nombrar el terrorismo de Estado en Argentina, Colombia y Uruguay, y también reflexionar sobre la lógica geopolítica que estuvo detrás de ese plan sistemático, articulado a través de la doctrina de la seguridad nacional”.
Candelaria María Luque también estableció un contraste directo entre el rumbo político argentino actual y el proyecto que, considera, se desarrolla en México bajo el Gobierno de Claudia Sheinbaum, al tiempo que advierte sobre los riesgos que existen de un giro político.
“Es el gran desafío que tenemos en México para defender y cuidar el proceso de transformación que tenemos en México […] Yo escucho a Milei y escucho a Claudia en sus discursos y la verdad es que son diametralmente opuestos. El nivel de oposición y contraste de los modelos políticos es un abismo".
La especialista señaló que México debe continuar con su proceso de transformación para evitar que personajes de corriente neoliberal lleguen al poder.
"México va a tener 12 años de transformación con el Gobierno de Claudia. Tenemos que evitar que llegue un Macri, que llegue un Salinas Pliego, que llegue un Verástegui a México porque costó mucho esta transformación. Pero sin duda México no está exento, el mapa de América Latina se ha teñido de derechas, necesitamos proteger este proceso”.
Candelaria no ocultó su indignación frente al momento político que atraviesa Argentina y al respaldo social que lo hizo posible.
“A mí lo que me genera es mucha vergüenza, me genera mucha bronca, me genera una sensación de impunidad sobre todo porque no es Milei solamente, hay todo un sector de la sociedad argentina, no vamos a decir que es preponderante, tampoco vamos a decir que son todos los jóvenes, que luego de más de 12 años de políticas progresivas han encontrado en este nuevo contexto la forma de regresar a esos años”.
Por su parte, Andrea Candia Gajá enfatizó que uno de los principales aprendizajes a medio siglo del golpe es que ninguna conquista en materia de derechos humanos es definitiva, y que los retrocesos pueden darse incluso en contextos democráticos.
“Parte de lo que podemos aprender ahora es que no podemos dar por hecho ninguna lucha. Quizás de pronto pensábamos que con todo ese camino recorrido había lugares que se habían ganado desde la memoria, desde los derechos humanos y que no se podía caer en un discurso de odio, que no se podía caer en un discurso negacionista y 50 años después vemos que sí, que hay un gobierno que se mueve bajo otras lógicas, que llega de manera democrática pero que reivindica aspectos que la dictadura en su momento planteó”.

Candia Gajá insistió en la necesidad de mantener vivos los espacios de memoria y diálogo, especialmente para las nuevas generaciones, ante el riesgo de que la historia se diluya.
“Me parece que es un área importante a pensar que esto es permanente, que el trabajo de la memoria es permanente, que los espacios de diálogo para que las nuevas generaciones se enteren de lo que pasó en importantísimo por eso, porque no podemos dar nada por hecho y porque finalmente sino lo hablamos la historia se pierde, la transmisión de la memoria también. Creo que hoy a 50 años en las condiciones que vemos a Argentina, con este gobierno, me parece que es imprescindible recuperar espacios y no perder las luchas”.
Finalmente, advirtió que la llegada de Milei al poder por la vía democrática también obliga a revisar los mecanismos de comunicación política y la relación con sectores jóvenes del electorado.
“El hecho de que llegue por la vía democrática nos habla de muchas cosas que hay que replantear, hay que ver de qué forma se está dando el discurso político o a quienes les estamos hablando porque parte del voto que lleva a Milei a la presidencia está muy vinculado al sector más joven de Argentina”.



