Nueva York, 17 jun (EFE).- Las autoridades de Nueva York desarticularon una organización de narcotráfico que durante 25 años operó en El Barrio latino de Harlem, donde brindaba servicios a domicilio y generaba ganancias de unos 1,8 millones de dólares al año.

Diecinueve personas, entre ellas tres mujeres, fueron arrestadas el jueves, mientras que otras tres permanecen en fuga, en un operativo en los condados de Manhattan, El Bronx y Westchester, a quienes se les presentaron cargos que incluyen conspiración por venta y posesión de sustancias controladas.

Ceferino Pérez, identificado como el cabecilla de la organización, y sus socios, Nelson Rejab, de 43 años y Germán Torres, de 37 años, fueron acusados de narcotráfico y enfrentan entre 25 años y cadena perpetua, informó hoy el fiscal de Manhattan, Cyrus Vance, en conferencia de prensa.

“La investigación conjunta de la fiscalía de Manhattan y la Policía desmanteló una notoria operación de droga, donde sus líderes creyeron por años que eran intocables”, dijo Vance, quien destacó el “enorme impacto” que por más de dos décadas la organización tuvo en la comunidad.

Durante el operativo se confiscó más de medio millón de dólares en efectivo, más de seis libras de marihuana y cocaína (2,7 kilos) y equipo para procesar la droga.

Las autoridades incautaron además más de 600.000 dólares en joyas, incluyendo diamantes y relojes Rolex, los que se cree fueron comprados con las ganancias de la venta de la droga, tres armas de fuegos y varios vehículos, entre ellos un Mercedes y un todo terreno de 2009, un Volvo de 2011 y una moto de agua, entre otros.

Pérez, quien se hizo tomar una foto como el personaje de Al Pacino en el filme “Scarface”, era uno de los cabecillas del trasiego de cocaína en Manhattan, donde tenía una docena de vendedores en la calle, quienes tenían turnos de trabajo los siete días de la semana, a los que proveía de coches, teléfonos móviles y tarjetas de presentación que distribuían a sus clientes.

La tarjeta informaba del tipo de servicios que brindaban, y sus clientes les llamaban cuando querían comprar droga, que entregaban a domicilio o en el lugar que se les indicara, venta que generaba unos 650.000 dólares en ganancias al año, se informó además durante la rueda de prensa.

Pérez, Rejab y Torres enfrentan la nueva ley de drogas, una enmienda que se hizo en 2009 a la Ley Rockefeller, que señala que si una persona supervisa a cuatro o más subalternos y genera ganancias por más de 75.000 dólares por ventas de drogas se le puede juzgar como narcotraficante, explicó el jefe de fiscales Dan Alonso.

Explicó que desconocen la procedencia de la droga que vendía la organización porque “este caso no es de importación, no es parte de la investigación”. EFE