En los zoológicos solo ven pasar humanos a los que no les importan las condiciones malas en las que viven porque en sus mentes tenerlos encerrados es “educativo”. Foto: Especial.

Afortunadamente la tecnología hace que estos momentos sin salir no sean taaan tediosos, podemos ver series en internet, podemos jugar en línea con amigos por lo que, aunque estemos aislados, seguimos sintiendo que tenemos compañía, puedes moverte de un lugar de tu casa a otro.

Tenemos comida, algunos están comiendo más sano porque están cocinando, otros saldrán con kilos de más porque solo piensan en comer. Pero aún así todavía estamos en una etapa (si no vives en una casa con violencia doméstica) que dentro de todo el encierro no es tan malo.

Y digo no es tan malo porque hay otras personas que están en un solo cuarto, sin entretenimiento, totalmente aislados, comiendo o mal comiendo lo mismo todos los días, su único contacto es de quien los explota, muchos viven entre sus heces, sin agua fresca, entre cuatro paredes grises cuando deberían vivir rodeados de verde.

Su única interacción es con humanos que pagan por que vivan así, encerrados, solo para tener unos minutos de ver a una persona que no verían en otro lado aunque esto signifique privarlos de su libertad o para que lleguen a nuestros platos convertidos mágica y dolorosamente en comida.

En los zoológicos solo ven pasar humanos a los que no les importan las condiciones malas en las que viven porque en sus mentes tenerlos encerrados es “educativo”. Esperamos que hagan un ejercicio de empatía, que este aislamiento que apenas lleva un par de semanas y ya nos vuelve locos nos deje una reflexión de lo que es solo un .01 por ciento de lo que viven los animales -que también son personas- encerrados en los zoológicos o las mamás cerdas que viven encerradas en jaulas de gestación hasta volverse locas y romperse los dientes por morder los barrotes.

Los que nacen ahí vivirán toda su vida entre cuatro paredes o dentro de una jaula, sin vivir con las necesidades básicas de socializar, de hacer lazos y de no ver más que el mismo espacio entre los barrotes.

Los que son privados de su libertad por lo general son arrancados de sus madres a quienes matan por que luchan con todo su ser porque no les roben a sus crías.

¿Recuerdas todas esas películas que nos enseñaron de niños? Bambi, Dumbo, Madagascar para los más jóvenes, todas ellas con la cruel realidad del encierro y la explotación, pero aunque las personas las ven no ven lo que realmente este encierro significa.

Lo que realmente espero es que este tiempo pueda ser de reflexión sobre los que tienen que estar encerrados porque alguien más les robó su libertad y nunca más lo apoyemos.

Recordemos que si pagamos para verlos pagamos para que les quiten lo más preciado que tenemos todos: nuestra libertad.