Niños y niñas de varios pueblos del municipio de Leonardo Bravo se encuentran armados en un plantón  en la entrada de Chichihualco; denuncian el desplazamiento de sus tierra en el municipio y advirtieron que si la policía intenta irrumpir en la cabecera municipal, ellos responderán.

Por Zacarías Cervantes

Chilpancingo, Guerrero, 1 de abril de (ElSur). Desplazados de varios pueblos del municipio de Leonardo Bravo que se encuentran en plantón en la entrada de Chichihualco, entre ellos niñas y niños, se armaron y advirtieron que responderán en caso de que la Policía Comunitaria de Heliodoro Castillo (Tlacotepec) intente irrumpir en la cabecera municipal.

“Nos levantamos en armas todos, hombres, mujeres y niños, porque ya estamos cansados de que el Gobierno no nos haga caso”, informaron anoche mediante un comunicado con el que adjuntaron fotografías de niñas y niños encapuchados y portando armas largas.

En la noche vía mensaje de WhatsApp el vocero del movimiento denunció que inmediatamente después de que trascendió la versión de que tomaron las armas, un helicóptero de la Marina sobrevoló la zona del plantón, seguramente para amedrentarlos.

“Seguimos en la lucha para que no haya más desplazados, pero hasta ahorita (después de siete días en plantón) no ha venido a platicar nadie con nosotros, sólo amenazas hemos recibido del coordinador de la Policía Estatal de nombre Constantino, dice que va a venir a quitarnos, y pues claro, él porque anda con Onésimo Marquina (El Necho), denunciaron en su comunicado.

Se quejaron de que para ellos no hay ley, autoridad, ni derechos humanos que los apoyen y como se encuentran desprotegidos no les quedó más que la autoprotección, “nos levantamos en armas mujeres, hombres y niños, todos”, informa en su comunicado.

Advierten: “Nos defenderemos como podamos, aunque aquí quedemos muertos, pero en nuestras tierras, porque esos comunitarios no son de estos pueblos, ellos son de otras comunidades y que se vayan allá a hacer lo que quieran y aquí que nos dejen en paz”.

Ya no aguantan más la presión y la impotencia de ver que el Gobierno se preste para que las comunidades de Leonardo Bravo se conviertan en pueblos sin ley, reprocharon.

En una llamada telefónica en la noche, uno de los desplazados declaró que “sólo así vienen”, y dijo que después de que corrió la versión de que tomaron las armas un helicóptero de la Marina sobrevoló la zona, “no hizo otra cosa, nomás vino a espantar a los niños”.

La fuente no precisó cuántas personas se armaron pero dijo que en caso de que los policías comunitarios intenten irrumpir en Chichihualco van a repelerlos.

VÍCTIMAS DE VIOLENCIA Y COVID-19

El Gobierno y los civiles armados que los sacaron de sus pueblos esperan que se cansen y se vayan, porque se hicieron más engorrosos los trámites para recibir ayuda, informa Manuel Olivares

Debido a la contingencia derivada del virus COVID-19, los desplazados de las comunidades de Leonardo Bravo refugiados en Chichihualco son doblemente víctimas, declaró ayer el director del Centro de Derechos Humanos José María Morelos y Pavón (Centro Morelos), Manuel Olivares Hernández.

Explicó que por una parte están amenazados por la violencia y por la otra por el coronavirus.

Declaró que por su condición de desplazados es difícil que puedan cumplir la recomendación de no reunirse más de 50 personas, pues informó que los que se encuentran en el plantón en el crucero del Guamúchil se han venido reuniendo de entre 150 a 200 ante la necesidad de permanecer unidos, debido a la amenaza de irrupción de los policías comunitarios de Heliodoro Castillo (Tlacotepec).

Ayer los desplazados cumplieron siete días en plantón en la entrada a Chichihualco en la carretera que viene de Tepozonalco.

Reconoció que desde el viernes de la semana pasada no se ha sabido de tiroteos en los pueblos que habían venido siendo hostigados por los policías comunitarios de Heliodoro Castillo, sin embargo la gente que salió de ahí permanece en plantón.

Olivares declaró que lo que el Gobierno y el grupo de civiles armados están esperando es que se cansen, “y que solitos se empiecen a ir cada quien por su lado o se regresen a la cabecera municipal y dejen sola la entrada al pueblo”.

Desde hace siete días que llevan en plantón los han pasado a la intemperie, bajo el sol y en la noche soportando el frío, porque no hay dónde se protejan en sitio despoblado.

Agregó que el otro grupo de desplazados que salió en noviembre de 2018 igualmente se encuentra vulnerable, porque la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV) federal no les envía apoyo para la alimentación y pago de renta.

El director del Centro Morelos dijo que esta situación los mantiene en una situación de mucho estrés y depresión, y ahora se suma al temor de ser contagiados con el Covid-19.

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