Ciudad de México, 2 de septiembre (SinEmbargo).– La Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) inició una investigación por la posible contaminación en la Laguna Cajitilán, en el municipio de Tlajomulco, Jalisco, ante la muerte de 53 toneladas de peces.

La CNDH informó en un comunicado que inició la investigación por presuntas violaciones a derechos humanos de los habitantes del municipio de Tlajomulco de Zúñiga, ya que el pasado 26 de agosto de 2014, se observó la presencia de miles de peces a las orillas de la Laguna de Cajititlán, los cuales aparecieron muertos sin causa aparente.

La dependencia precisó, que de acuerdo con la información publicada en medios de comunicación, se detectó la aparición, sin vida, de miles de peces conocidos como “popochas”, fenómeno que a decir de los agricultores de la zona, se debe a la contaminación por las aguas negras que vierten tres plantas de tratamiento de aguas residuales y a los desechos industriales de quince empresas que se encuentran alrededor de la ribera.

Raúl Plascencia Villanueva, titular de la CNDH, ordenó el traslado de Visitadores Adjuntos al lugar de los hechos, a fin de recabar la información necesaria y atender las quejas de las personas afectadas por la posible contaminación, dar asesoría y acompañamiento en los trámites de denuncia que determinen interponer ante las diversas autoridades involucradas.

La dependencia señaló que una vez concluida la investigación del caso la CNDH emitirá una determinación conforme a sus facultades constitucionales.

CONTINGENCIA AMBIENTAL

Ayer, la secretaria del Medio Ambiente y Desarrollo Territorial (Semadet) del gobierno estatal, Magdalena Ruiz Mejía aseguró que la muerte de toneladas de peces registrada en la laguna fue consecuencia de un mal manejo de los desechos tóxicos que se vierten en el manto de agua y no por cuestiones naturales como explicó inicialmente el Ayuntamiento.

El Ayuntamiento de Tlajomulco de Zúñiga sostuvo en un comunicado que el fenómeno obedecía a causas naturales y cíclicas relacionadas con la falta de oxígeno y al calentamiento del agua, pero Ruiz Mejía lo negó.

La Semadet precisó que fueron al menos 53 toneladas de peces muertos, los que fueron retirados por autoridades y pescadores para enterrarlos en una fosa.

“Tenemos una serie de variables instaladas que nos dan elementos para sacar que esto es un fenómeno cada vez más recurrente, más intenso y frecuente por causas provocadas por un mal manejo en el cuerpo de agua”, expresó.

Funcionarios de la Procuraduría Estatal de Protección al Medio Ambiente y la Comisión Estatal del Agua afirmaron tener pruebas de que existe un manejo inadecuado de lodos en tres plantas de tratamiento del municipio, mismos que podrían estarse vertiendo en la laguna y ocasionando la muerte a millones de peces.
No obstante, descartaron tener estudios para incriminar a las plantas de tratamiento por la contingencia, aunque sí dijeron que aportaron las pruebas existentes a la Procuraduría General de la República (PGR) para que investigue un eventual delito ambiental.

Este domingo la Procuraduría de Protección al Medio Ambiente del estado de Jalisco activó una contingencia ambiental debido a la presencia de toneladas de peces muertos en la laguna.

Los peces sin vida en la orilla de la laguna fueron detectados desde el martes pasado, pero fue apenas el domingo que la institución decidió activar el plan de emergencia para verificar si esta mortandad fue por causas naturales o por contaminación.

NO ES UN PROBLEMA NUEVO

La presencia de centenares de peces muertos en la laguna de Cajititlán no es un problema nuevo, pues se trata de una laguna “frágil”, aseguró el gobierno de este municipio.

En comunicado de prensa recordó que en 1947, la laguna de Cajititlán se secó por primera vez y en los años ochenta hubo preocupación porque había sobrepoblación de lirio y en 2001 se secó de nuevo.

Aceptó que hasta el momento no existe certeza de causa la mortandad de los peces y dijo que podría tratarse de un fenómeno cíclico por variaciones de temperatura y disminución de oxígeno.

Agregó que desde 2009 la Comisión Estatal del Agua (CEA) había documentado mortandad de peces en Cajititlán.

Indicó que la autoridad responsable del manejo de aguas históricamente dio permisos para descargas de aguas negras a la laguna.

Los peces sin vida en la orilla de la laguna fueron detectados desde el martes pasado, y la institución decidió activar el plan de emergencia el fin de semana, para verificar si esta mortandad fue por causas naturales o por contaminación.

De acuerdo con la Dirección de Ecología y Medio Ambiente de Tlajomulco, municipio donde se encuentra el cuerpo de agua, hasta el jueves habían retirado 4.5 toneladas de peces muertos, de los conocidos como “popochas.

El comunicado dio cuenta que en la administración municipal 2010-2012 las aguas que se vertían a Cajititlán no se trataban y la zona de la ribera estaba en abandono; tampoco había actividad económica, ni tenía visitantes e, incluso, los artesanos no podían vender sus productos.

Agregó que durante la administración 2010-2012 se gestionaron e invirtieron 173.92 millones de pesos, ejecutados por la Comisión Estatal de Aguas (CEA), y se construyeron las tres plantas existentes con sus respectivos colectores.

Puntualizó que con esta inversión se logró sanear alrededor de 70 por ciento de la laguna y hoy esa infraestructura funciona a 100 por ciento.

Añadió que anteriormente el municipio pagaba derechos a la Comisión Nacional del Agua (Conagua) por verter agua sin tratar, y hoy no se paga porque el agua que se vierte a Cajititlán cumple con la norma oficial.

Señaló que el gobierno municipal seguirá con el trabajo dentro de sus responsabilidades.

Celebró que la Universidad de Guadalajara y el Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses hagan estudios, mientras el ayuntamiento hará los propios, y hoy se entrega una muestra de peces al Instituto de Oceanográfico de la Universidad de Colima.

Reiteró que independiente de los resultados de los estudios se terminará la infraestructura necesaria para el tratamiento de 100 por ciento de las descargas a la Laguna de Cajititlán.